Faltan médicos y enfermeros y limitan la venta de combustibles

El número de muertos por las inundaciones llega a 582 en el estado de Río de Janeiro. En Nova Friburgo, una de los pueblos más afectado por el torrente de agua, los habitantes quieren irse del lugar. Congelan los cadávares para identificarlos después.

ENTERRADOS EN EL BARRO. En Nueva Friburgo las calles mostraban un panorama desolador. Los vehículos no habían podido ser extraídos del lodo. REUTERS
ENTERRADOS EN EL BARRO. En Nueva Friburgo las calles mostraban un panorama desolador. Los vehículos no habían podido ser extraídos del lodo. REUTERS
16 Enero 2011
RÍO DE JANEIRO.- La presidenta Dilma Rousseff declaró un luto oficial de tres días en Brasil ante los 582 muertos por las lluvias torrenciales y aludes que destruyeron varias ciudades de la zona montañosa en el norte de Río de Janeiro. Rousseff decretó el luto oficial nacional dos días después de visitar personalmente las zonas afectadas por una de las peores catástrofes naturales de la historia de Brasil, ocurrida menos de quince días después de haber asumido el poder. El gobernador de Río de Janeiro, Sergio Cabral, dispuso un luto de siete días en el Estado.

Según el último boletín oficial de la Secretaria de Salud y Defensa Civil de Río de Janeiro, el número de muertos por las lluvias y deslaves que se iniciaron el miércoles asciende a 582 personas. Las autoridades advirtieron que el saldo de víctimas puede aumentar ya que hay varias zonas agrícolas que están fuera del alcance de los rescatistas.

Al menos 14.000 personas han quedado sin hogar en los municipios de Nova Friburgo, Teresópolis, Petrópolis y Sumidouro, ubicados en la región de sierras situada a unos 100 km de Río. La lluvia cae sin descanso desde el miércoles, y al inicio de la tarde de ayer un nuevo temporal se abatió sobre Teresópolis, generando escenas de pánico. "Precisamos enfermeros y médicos voluntarios. Precisamos de hilo para suturas, de gasas y de vendajes", pidió a través de la prensa Solange Sirico, la secretaria de Salud de Teresópolis, uno de los municipios más afectados. Frente a la morgue, los sanitaristas situaron cuatro camiones frigoríficos donde almacenan los cuerpos que no fueron identificados por sus familiares.

Sirico indicó que los cuerpos que lleguen a la morgue serán congelados e identificados posteriormente mediante un análisis de ADN. En el cementerio se trabaja sin cesar para sepultar los cuerpos ya identificados. "Hay un perro llamado Leao que no sale de la tumba de su dueña, Cristina Maria de Santana, que fue sepultada hace ya dos días", dijeron sepultureros. Muchos barrios no cuentan con electricidad ni agua potable. En Nova Friburgo, Teresópolis y Petrópolis se admite la falta de alimentos, combustible y medicamentos para tratamientos de urgencia y la amenaza de epidemias. Muchos pobladores trataron de abandonar Nova Friburgo, pero el combustible pasó a ser racionado, y largas filas se formaron en las estaciones de servicio. "Personas desorientadas deambulan por las calles. Parece que hubo una guerra. Hay vehículos sepultados por los torrentes de lodo con personas adentro", relató Alan Amaral, poblador de Nova Friburgo a GloboNews. (AFP)

Según el último boletín oficial de la Secretaria de Salud y Defensa Civil de Río de Janeiro, el número de muertos por las lluvias y deslaves que se iniciaron el miércoles asciende a 582 personas. Las autoridades advirtieron que el saldo de víctimas puede aumentar ya que hay varias zonas agrícolas que están fuera del alcance de los rescatistas.

Al menos 14.000 personas han quedado sin hogar en los municipios de Nova Friburgo, Teresópolis, Petrópolis y Sumidouro, ubicados en la región de sierras situada a unos 100 km de Río. La lluvia cae sin descanso desde el miércoles, y al inicio de la tarde de ayer un nuevo temporal se abatió sobre Teresópolis, generando escenas de pánico. "Precisamos enfermeros y médicos voluntarios. Precisamos de hilo para suturas, de gasas y de vendajes", pidió a través de la prensa Solange Sirico, la secretaria de Salud de Teresópolis, uno de los municipios más afectados. Frente a la morgue, los sanitaristas situaron cuatro camiones frigoríficos donde almacenan los cuerpos que no fueron identificados por sus familiares.

Sirico indicó que los cuerpos que lleguen a la morgue serán congelados e identificados posteriormente mediante un análisis de ADN. En el cementerio se trabaja sin cesar para sepultar los cuerpos ya identificados. "Hay un perro llamado Leao que no sale de la tumba de su dueña, Cristina Maria de Santana, que fue sepultada hace ya dos días", dijeron sepultureros. Muchos barrios no cuentan con electricidad ni agua potable. En Nova Friburgo, Teresópolis y Petrópolis se admite la falta de alimentos, combustible y medicamentos para tratamientos de urgencia y la amenaza de epidemias. Muchos pobladores trataron de abandonar Nova Friburgo, pero el combustible pasó a ser racionado, y largas filas se formaron en las estaciones de servicio. "Personas desorientadas deambulan por las calles. Parece que hubo una guerra. Hay vehículos sepultados por los torrentes de lodo con personas adentro", relató Alan Amaral, poblador de Nova Friburgo a GloboNews. (AFP)

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios