Dilma: menos carisma y más pragmatismo

La flamante presidenta se propuso fortalecer las instituciones latinoamericanas y destinar una gran atención a los países emergentes. En los próximos meses, Rousseff visitará varios países, incluida la Argentina. Un analista sugiere que tomará distancia de Irán.

SALUDOS DE SUS COMPATRIOTAS. Dilma, el sábado, camino al Senado, donde recibió los atributos del mando de la mano de su antecesor y mentor, Lula.
SALUDOS DE SUS COMPATRIOTAS. Dilma, el sábado, camino al Senado, donde recibió los atributos del mando de la mano de su antecesor y mentor, Lula.
03 Enero 2011
BRASILIA.- La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, inició ayer su mandato con una agenda internacional que prioriza fortalecer las instituciones latinoamericanas, destinar una gran atención a los países emergentes y profundizar las relaciones con Estados Unidos.

Además de la Argentina, donde llegará a fines de enero, el flamante canciller, Antonio Patriota, anunció que Rousseff tiene previsto visitar en los próximos meses EEUU, China y otros países de Sudamérica. Entre estos últimos, Patriota citó Perú, debido a que la presidenta asistirá en febrero a la cumbre Suramérica-Países Arabes, que se realizará en Lima.

La mandataria, de 63 años, afirmó que mantendrá las grandes directrices de su antecesor, Luiz Inácio "Lula" da Silva, quien logró colocar a Brasil en la arena internacional. "Dilma no es tan carismática como Lula, pero es pragmática. Con ella las relaciones internacionales serán menos ideológicas y más pragmáticas, pero los resultados serán semejantes. Brasil debe continuar con un papel internacional importante; de hecho ya es parte del G20", dijo David Fleischer, consultor y profesor de la Universidad de Brasilia. De acuerdo a proyecciones del especialista, entre las principales diferencias que se verán figura el hecho de que Rousseff será más crítica con Irán y que mejorará las relaciones con EEUU.

Atención a Brics

El sábado, cuando juró, en su primer mensaje ante el congreso Rousseff anunció que dará una gran atención a los países emergentes. Brasil integra con Rusia, India, China y, ahora, Sudáfrica; el grupo de potencias emergentes, conocido como Brics (por las iniciales de los nombres de estas naciones). Además se comprometió a fortalecer las instituciones del Mercosur y la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) y también las relaciones con el resto de países de América latina, el Caribe, África, Medio Oriente y Asia.

"Estamos seguros de que con Dilma, esa luchadora infinita, vamos a continuar construyendo el eje Caracas-Brasilia", afirmó el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, que asistió a la investidura, al igual que sus pares chileno, Sebastián Piñera; colombiano, Juan Manuel Santos; paraguayo Fernando Lugo, y uruguayo, José Mujica. Pero Rousseff también quiere un mayor acercamiento con Europa y EEUU. "Profundizaremos las relaciones con EEUU y con la Unión Europea", dijo al asumir.

Al final de su mandato, Lula había criticado al presidente de EEUU, Barack Obama, por no haberse acercado más a América latina, y las relaciones entre esos países se enfriaron. La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, viajó el sábado a la asunción de Rousseff con un mensaje de reaproximación, aunque no pudo reunirse con la mandataria. Una nota enviada desde el Departamento de Estado de EEUU precisa: "Brasil es un socio esencial en el continente y en el mundo y EEUU está empeñado en profundizar nuestras relaciones". (AFP-NA )

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