31 Diciembre 2010 Seguir en 
PEKIN, China.- El gobierno de China cierra un año polémico en el que tuvo que soportar un premio Nobel, disputas con Google y renegociaciones con YouTube, Twitter y Facebook, en la controvertida lucha que entremezcla moralismo y censura.
Aliado y enemigo, China se sienta hace tiempo en la mesa grande, pero muchas veces no discute: impone. Puertas adentro hace lo que se le antoja, sin escuchar los reclamos de organizaciones internacionales.
Durante 2010 más de 60 mil páginas webs fueron catalogadas como pornográficas y 5 mil personas fueron encarceladas. A todos se los acusa, entre otros cargos, por "amenazar la salud emocional de los niños".
Desde la vereda de enfrente, los detractores del gobierno conducido por Hu Jintao y Wen Jiabao aseguran que el aparato represor se agudiza todos los días y que las cárceles están súper pobladas de detenidos políticos.
En medio de todo esto se encuentran las redes sociales, vía de escape y denuncia de los oprimidos, que cada vez están más acorralados debido a las presiones gubernamentales.
El premio Nobel de la Paz, otorgado a Liu Xiaobo es una señal: el mundo mira de reojo a China, un mercado apetecible pero plagado de controversias culturales. Y otras no tanto... (Especial)
Aliado y enemigo, China se sienta hace tiempo en la mesa grande, pero muchas veces no discute: impone. Puertas adentro hace lo que se le antoja, sin escuchar los reclamos de organizaciones internacionales.
Durante 2010 más de 60 mil páginas webs fueron catalogadas como pornográficas y 5 mil personas fueron encarceladas. A todos se los acusa, entre otros cargos, por "amenazar la salud emocional de los niños".
Desde la vereda de enfrente, los detractores del gobierno conducido por Hu Jintao y Wen Jiabao aseguran que el aparato represor se agudiza todos los días y que las cárceles están súper pobladas de detenidos políticos.
En medio de todo esto se encuentran las redes sociales, vía de escape y denuncia de los oprimidos, que cada vez están más acorralados debido a las presiones gubernamentales.
El premio Nobel de la Paz, otorgado a Liu Xiaobo es una señal: el mundo mira de reojo a China, un mercado apetecible pero plagado de controversias culturales. Y otras no tanto... (Especial)







