28 Diciembre 2010 Seguir en 
SANTIAGO.- Mucho antes de que en marzo Sebastián Piñera se convierta en el primer presidente de derecha elegido democráticamente en los últimos 50 años en Chile, la Embajada de EEUU en Santiago ya venía escrutando sus pasos con cierto recelo, según reveló El País.
Wikileaks, en un despacho del 9 de octubre de 2009, contó que se le describía como un "hombre de negocios competitivo y político que tiende a tomar riesgos. Piñera estuvo vinculado en el pasado a cuestionables acciones sobre sus negocios, pero los votantes parecen relativamente desinteresados por estas acusaciones".
El informe, redactado por la número dos de la embajada, Carol Urban, cita la acusación que salió a relucir el 23 de septiembre de 2009 durante un debate electoral con el candidato de la centro-izquierda, Eduardo Frei. Este sacó a colación un informe de Transparencia Internacional en el que se indicaba que, en julio de 2006, cuando Piñera estaba al mando de la compañía aérea LAN, compró 3 millones de acciones horas después de recibir un informe financiero de la compañía que no había sido publicado. Las autoridades bursátiles de Chile investigaron el caso y lo acusaron de "abuso de información privilegiada". Piñera pagó la multa de U$S 700.000 y abandonó la presidencia de LAN. Luego, Piñera acusó a Transparente de actuar movida por prejuicios políticos y logró la renuncia de un miembro de esta organización.
Según la embajada, Piñera consiguió volver las lanzas contra Transparencia gracias a tres factores: un admirable equipo de campaña, la mediocre estrategia de medios de su oponente y la ayuda de la prensa de Santiago. (Especial)
Wikileaks, en un despacho del 9 de octubre de 2009, contó que se le describía como un "hombre de negocios competitivo y político que tiende a tomar riesgos. Piñera estuvo vinculado en el pasado a cuestionables acciones sobre sus negocios, pero los votantes parecen relativamente desinteresados por estas acusaciones".
El informe, redactado por la número dos de la embajada, Carol Urban, cita la acusación que salió a relucir el 23 de septiembre de 2009 durante un debate electoral con el candidato de la centro-izquierda, Eduardo Frei. Este sacó a colación un informe de Transparencia Internacional en el que se indicaba que, en julio de 2006, cuando Piñera estaba al mando de la compañía aérea LAN, compró 3 millones de acciones horas después de recibir un informe financiero de la compañía que no había sido publicado. Las autoridades bursátiles de Chile investigaron el caso y lo acusaron de "abuso de información privilegiada". Piñera pagó la multa de U$S 700.000 y abandonó la presidencia de LAN. Luego, Piñera acusó a Transparente de actuar movida por prejuicios políticos y logró la renuncia de un miembro de esta organización.
Según la embajada, Piñera consiguió volver las lanzas contra Transparencia gracias a tres factores: un admirable equipo de campaña, la mediocre estrategia de medios de su oponente y la ayuda de la prensa de Santiago. (Especial)







