Lula lamentó la política de "imperio" de Obama
En un desayuno con periodistas, el mandatario fustigó la visión de su par del norte hacia América Latina y dijo que "tiene celos de Brasil". El presidente brasileño, que el sábado concluye su mandato, duda que EEUU quiera la paz en Cercano Oriente. Críticas a la ONU.
28 Diciembre 2010 Seguir en 
BRASILIA.- El presidente brasileño, Luiz Lula da Silva, afirmó ayer que Estados Unidos tiene celos de Brasil por haber logrado persuadir a Irán de ceder uranio para enriquecerlo fuera de su territorio, y puso en duda que Washington esté totalmente comprometido con la paz en Cercano Oriente, proceso en el que consideró que Washington no debe ser protagonista.
Lula señaló que uno de sus máximos logros en política exterior fue el acuerdo -en mayo- con su colega iraní, Mahmud Ahmadinejad, por el que Teherán se comprometió a entregar uranio de bajo enriquecimiento y permitir su procesamiento en el exterior, aunque el trato no se concretó por las sanciones que impuso al país asiático el Consejo de Seguridad de la ONU.
En un desayuno con periodistas en el Palacio del Planalto, Lula, que el sábado concluye su mandato, aseguró que el Gobierno de EEUU siente celos de que un país del tercer mundo haya logrado persuadir a Irán. Y consideró que Washington debe participar pero no ser el protagonista del proceso de paz en Cercano Oriente, al que, opinó, deben sumarse Irán y Siria.
El mandatario volvió a criticar la política de EEUU hacia América Latina, bajo el gobierno de Barack Obama. "No ha cambiado nada; lo que me causa tristeza", agregó.
"Es necesario que se de cuenta de la importancia de la relación con América Latina, por la proximidad (con la región), por la cantidad de latinos en EEUU y porque es un continente de paz", afirmó Lula, quien lamentó que Washington mantenga "una relación de imperio con los países pobres".
La soberanía
El mandatario brasileño también aprovechó para volver a pedir un cambio en la composición del Consejo de Seguridad de la ONU y la inclusión de su país. "Brasil defiende el cambio del Consejo de Seguridad por una razón simple: porque Brasil no quiere ser subsirviente; Brasil quiere tener soberanía", argumentó.
"Nuestros críticos son aquellos que creen que al levantarnos por la mañana tenemos que pedir permiso a Estados Unidos para estornudar, tenemos que pedir permiso a la Unión Europea para toser", graficó.
Según los analistas políticos, las relaciones entre Brasilia y Washington se han "enfriado" tras la asunción del poder de Obama, pero se espera un nuevo acercamiento a partir de la toma de posesión de la presidencia por parte de Dilma Rousseff, quien designó al ex embajador de Brasil en Estados Unidos Antonio Patriota para comandar el Ministerio de Relaciones Exteriores en lugar del actual canciller, Celso Amorim. (DPA-Reuters Especial)
Lula señaló que uno de sus máximos logros en política exterior fue el acuerdo -en mayo- con su colega iraní, Mahmud Ahmadinejad, por el que Teherán se comprometió a entregar uranio de bajo enriquecimiento y permitir su procesamiento en el exterior, aunque el trato no se concretó por las sanciones que impuso al país asiático el Consejo de Seguridad de la ONU.
En un desayuno con periodistas en el Palacio del Planalto, Lula, que el sábado concluye su mandato, aseguró que el Gobierno de EEUU siente celos de que un país del tercer mundo haya logrado persuadir a Irán. Y consideró que Washington debe participar pero no ser el protagonista del proceso de paz en Cercano Oriente, al que, opinó, deben sumarse Irán y Siria.
El mandatario volvió a criticar la política de EEUU hacia América Latina, bajo el gobierno de Barack Obama. "No ha cambiado nada; lo que me causa tristeza", agregó.
"Es necesario que se de cuenta de la importancia de la relación con América Latina, por la proximidad (con la región), por la cantidad de latinos en EEUU y porque es un continente de paz", afirmó Lula, quien lamentó que Washington mantenga "una relación de imperio con los países pobres".
La soberanía
El mandatario brasileño también aprovechó para volver a pedir un cambio en la composición del Consejo de Seguridad de la ONU y la inclusión de su país. "Brasil defiende el cambio del Consejo de Seguridad por una razón simple: porque Brasil no quiere ser subsirviente; Brasil quiere tener soberanía", argumentó.
"Nuestros críticos son aquellos que creen que al levantarnos por la mañana tenemos que pedir permiso a Estados Unidos para estornudar, tenemos que pedir permiso a la Unión Europea para toser", graficó.
Según los analistas políticos, las relaciones entre Brasilia y Washington se han "enfriado" tras la asunción del poder de Obama, pero se espera un nuevo acercamiento a partir de la toma de posesión de la presidencia por parte de Dilma Rousseff, quien designó al ex embajador de Brasil en Estados Unidos Antonio Patriota para comandar el Ministerio de Relaciones Exteriores en lugar del actual canciller, Celso Amorim. (DPA-Reuters Especial)







