26 Diciembre 2010 Seguir en 
KHAR, Pakistán.- Al menos 43 personas murieron ayer en un atentado suicida perpetrado contra un centro de distribución de alimentos de la ONU, al tiempo que las fuerzas pakistaníes atacaron zonas tribales junto a la frontera con Afganistán, matando a 40 presuntos insurgentes. "Al menos 43 personas murieron y más de 100 resultaron heridas", dijo el jefe de la administración de Bajaur, al noroeste del país junto a la frontera con Afganistán, Zakir Husain. La explosión se produjo en un centro de distribución del Programa Mundial de Alimentos de la ONU. Se trata de la principal ciudad de Bajaur, antaño bastión de militantes talibanes que cometieron ataques y atentados suicidas en la zona.
El subadministrador de Khar, Tariq Khan, afirmó que el autor del atentado era una mujer. Oficiales de la policía tribal confirmaron que el asaltante era una mujer que se resistió a ser registrada y arrojó una granada contra los guardias de seguridad en el puesto de control antes de accionar su bomba. La mayor parte de las víctimas pertenecían a la tribu de los Salarzai, que apoya la acción del ejército pakistaní y ha creado una milicia para luchar contra los insurgentes en Bajaur.
Un vocero del Movimiento de los Talibanes de Pakistán reivindicó el ataque: "Hemos cometido el atentado suicida en Khar porque esa gente ha creado una milicia para luchar contra nosotros", declaró Azam Tariq, refiriéndose a los Salarzai. La zona tribal del noroeste de Pakistán fue en los últimos años el cuartel general de grupos islamistas locales y extremistas que huyeron de Afganistán tras la invasión liderada por EEUU que derrocó al régimen talibán a finales de 2001. Bajaur es uno de los siete distritos que Washington considera como sede de Al Qaida y el lugar más peligroso del mundo. En el distrito de Mohmand, también en la zona fronteriza, las fuerzas pakistaníes, apoyadas con helicópteros, atacaron posiciones islamistas, matando al menos 40 de ellos. (AFP)
El subadministrador de Khar, Tariq Khan, afirmó que el autor del atentado era una mujer. Oficiales de la policía tribal confirmaron que el asaltante era una mujer que se resistió a ser registrada y arrojó una granada contra los guardias de seguridad en el puesto de control antes de accionar su bomba. La mayor parte de las víctimas pertenecían a la tribu de los Salarzai, que apoya la acción del ejército pakistaní y ha creado una milicia para luchar contra los insurgentes en Bajaur.
Un vocero del Movimiento de los Talibanes de Pakistán reivindicó el ataque: "Hemos cometido el atentado suicida en Khar porque esa gente ha creado una milicia para luchar contra nosotros", declaró Azam Tariq, refiriéndose a los Salarzai. La zona tribal del noroeste de Pakistán fue en los últimos años el cuartel general de grupos islamistas locales y extremistas que huyeron de Afganistán tras la invasión liderada por EEUU que derrocó al régimen talibán a finales de 2001. Bajaur es uno de los siete distritos que Washington considera como sede de Al Qaida y el lugar más peligroso del mundo. En el distrito de Mohmand, también en la zona fronteriza, las fuerzas pakistaníes, apoyadas con helicópteros, atacaron posiciones islamistas, matando al menos 40 de ellos. (AFP)







