La marihuana llegaba en un remise a la capital
La Policía se incautó ayer de 15 kilos de droga cuando interceptó un vehículo que, con dos ocupantes, circulaba por el Mercofrut. La sede de la organización estaría en Aguilares. La investigación se inició hace tres meses. Ordenaron escuchas telefónicas
27 Noviembre 2010 Seguir en 
El operador de la oficina de Observaciones Judiciales escuchó lo que estaban esperando desde hacía varias semanas y sin dudarlo marcó el teléfono. "Parece que están viniendo cargados", alertó. El dato que había escuchado de labios del sospechoso cuando hablaba por el celular era clave. Así los policías, en segundos, se prepararon para la caza. Y la presa cayó cerca del Mercofrut.
Desde hace tres meses, la Policía sigue a una banda de distribuidores de droga. Los acusados, según las denuncias, tienen sede en Aguilares. Allí, por distintas vías, recibían cargamentos de marihuana ingresada desde Paraguay. No hubo denuncias de vecinos, pero sí personas que aportaron datos clave. Ante la posibilidad de estar en presencia de una organización fuerte, el juez federal Mario Agustín Racedo ordenó el secreto de sumario y que los celulares de los sospechosos fueran "pinchados". Así comenzaron a tener un cúmulo de pruebas importantes, que les hacían presumir que los datos eran veraces. Pero hasta ayer no habían podido atrapar a los delincuentes "con las manos en la masa".
"Estamos saliendo para allá. Llevamos todo", dijo el principal sospechoso, apenas pasadas las 14. En el acto, personal de la Dirección General de Drogas Peligrosas, al mando de los comisarios Guido Romano, Miguel Juárez y Fabián Salvatore, y de la subdelegación sur, al mando del comisario Santiago D?adamo, salió a cortar los distintos accesos por los que los acusados podían llegar a la capital. Sabían los investigadores que la droga estaba destinada a vendedores que trabajaban para ellos en distintos barrios del Gran San Miguel de Tucumán. Un grupo de investigadores vio pasar después de las 15 el Ford Escort rojo que ya sabían que usaba el principal sospechoso. Le permitieron avanzar algunas cuadras y luego le cruzaron un vehículo adelante, antes de la rotonda de San Cayetano. Ninguno de los dos ocupantes del auto se resistió. Salieron del rodado con las manos hacia arriba y permitieron sin problemas que los esposaran. Parecían resignados.
En el asiento de atrás del auto, los policías encontraron una bolsa de arpillera. Ya sabían lo que había adentro. Rápidamente trasladaron a los sospechosos hasta la base de la Dirección y le dieron aviso a Racedo. Ya tenían dos testigos de actuación que habían visto como secuestraban la droga.
Ya en la dependencia abrieron la bolsa y comenzaron a sacar del interior panes compactados con cinta de embalar. Contenían marihuana y eran 20 en total. El cargamento está valuado en más de $ 20.000. Según los investigadores, iba a ser distribuido entre más de 30 vendedores, que recibirían poco menos de medio kilo cada uno. Aparentemente esta organización trabaja únicamente con marihuana y no comercializa cocaína.
Pero los policías están seguros de que todo el negocio se inicia en Aguilares. Y por eso anoche continuaban los operativos. Al cierre de esta edición, al menos 12 casas eran allanadas por policías de la provincia y de la Federal, que trataban de encontrar más droga y de detener a otros sospechosos.
Distintas lineas
En la Justicia están sorprendidos por la cantidad de vendedores de droga que se están descubriendo tanto en Concepción, como en Alberdi y en Aguilares, ciudades en las que en los últimos meses se concretaron diversos allanamientos. Pero lo que más llama la atención es que aparentemente son parte de distintas líneas de distribución, y no trabajan interconectados. Por eso algunos pensaban que los hombres detenidos ayer era una facción de la banda de "Coyuyo" que fue detenido hace 10 días, pero en realidad nada tiene que ver una organización con otra.
Desde hace tres meses, la Policía sigue a una banda de distribuidores de droga. Los acusados, según las denuncias, tienen sede en Aguilares. Allí, por distintas vías, recibían cargamentos de marihuana ingresada desde Paraguay. No hubo denuncias de vecinos, pero sí personas que aportaron datos clave. Ante la posibilidad de estar en presencia de una organización fuerte, el juez federal Mario Agustín Racedo ordenó el secreto de sumario y que los celulares de los sospechosos fueran "pinchados". Así comenzaron a tener un cúmulo de pruebas importantes, que les hacían presumir que los datos eran veraces. Pero hasta ayer no habían podido atrapar a los delincuentes "con las manos en la masa".
"Estamos saliendo para allá. Llevamos todo", dijo el principal sospechoso, apenas pasadas las 14. En el acto, personal de la Dirección General de Drogas Peligrosas, al mando de los comisarios Guido Romano, Miguel Juárez y Fabián Salvatore, y de la subdelegación sur, al mando del comisario Santiago D?adamo, salió a cortar los distintos accesos por los que los acusados podían llegar a la capital. Sabían los investigadores que la droga estaba destinada a vendedores que trabajaban para ellos en distintos barrios del Gran San Miguel de Tucumán. Un grupo de investigadores vio pasar después de las 15 el Ford Escort rojo que ya sabían que usaba el principal sospechoso. Le permitieron avanzar algunas cuadras y luego le cruzaron un vehículo adelante, antes de la rotonda de San Cayetano. Ninguno de los dos ocupantes del auto se resistió. Salieron del rodado con las manos hacia arriba y permitieron sin problemas que los esposaran. Parecían resignados.
En el asiento de atrás del auto, los policías encontraron una bolsa de arpillera. Ya sabían lo que había adentro. Rápidamente trasladaron a los sospechosos hasta la base de la Dirección y le dieron aviso a Racedo. Ya tenían dos testigos de actuación que habían visto como secuestraban la droga.
Ya en la dependencia abrieron la bolsa y comenzaron a sacar del interior panes compactados con cinta de embalar. Contenían marihuana y eran 20 en total. El cargamento está valuado en más de $ 20.000. Según los investigadores, iba a ser distribuido entre más de 30 vendedores, que recibirían poco menos de medio kilo cada uno. Aparentemente esta organización trabaja únicamente con marihuana y no comercializa cocaína.
Pero los policías están seguros de que todo el negocio se inicia en Aguilares. Y por eso anoche continuaban los operativos. Al cierre de esta edición, al menos 12 casas eran allanadas por policías de la provincia y de la Federal, que trataban de encontrar más droga y de detener a otros sospechosos.
Distintas lineas
En la Justicia están sorprendidos por la cantidad de vendedores de droga que se están descubriendo tanto en Concepción, como en Alberdi y en Aguilares, ciudades en las que en los últimos meses se concretaron diversos allanamientos. Pero lo que más llama la atención es que aparentemente son parte de distintas líneas de distribución, y no trabajan interconectados. Por eso algunos pensaban que los hombres detenidos ayer era una facción de la banda de "Coyuyo" que fue detenido hace 10 días, pero en realidad nada tiene que ver una organización con otra.








