Cuando la felicidad pasa por el recuerdo de la vida pasada

En "Pianos para el cóctel", un encuentro festivo, los personajes sienten el desesperado anhelo de recuperar el tiempo. Como antaño.

REUNIÓN. Con música de fondo se comparte el ocio y se reconstruyen aquellos días de fantásticas historias. LA GACETA / ARCHIVO
REUNIÓN. Con música de fondo se comparte el ocio y se reconstruyen aquellos días de fantásticas historias. LA GACETA / ARCHIVO
26 Noviembre 2010
Juan, Daisy, Berenguer y el Maestro se encuentran en casa de Berenguer a tomar un aperitivo, a compartir un momento de ocio. Se trata de reuniones en las que estos amigos se unen principalmente para recordar y revivir el pasado. Intentan, de algún modo, reconstruir ese tiempo anterior para vivirlo en el presente. Lo que sucede en esa reconstrucción, es que cada uno retiene en su memoria una versión distinta del suceso, y su actualización será siempre distinta y personal. A pesar de ser encuentros donde se añora el pasado, son festivos. En palabras de Juan, uno de los personajes: "no hay nada que me sorprenda más que lo que ya me ha sorprendido, se trata de una fiesta de lo ya vivido".

De esta manera se presenta la obra "Pianos para el cóctel" que se estrenará esta noche a las 22 en Buenos Aires 1.088. Es una producción de Brillovox con la dirección de Maximiliano Farber, en la que actúan Sebastián Man, Ana Romero Gunset y Fabián Bonilla, y que cuenta con la música en vivo de Maestro de la Barca. La asistencia es de Lucía Gasconi.

"Se le ofrece al espectador la posibilidad de vivir un cóctel, tal como se hacía antaño. La obra se pregunta por la huida irreparable del tiempo, por su implacable efecto sobre las personas y las cosas. Cambia a las personas que conocimos, a los lugares donde hemos vivido, así como nos cambia a nosotros mismos. Al igual que Marcel Proust, en ?En búsqueda del tiempo perdido?, los personajes sienten el desesperado anhelo de recuperar ese tiempo pasado, resucitar los momentos de felicidad que han vivido y revivirlos nuevamente en el presente a través del recuerdo. Para ellos, no existe felicidad más grande que la del poder recordar", explicó el director. En los cócteles todo es posible, desde sus más audaces mezclas hasta las más fantásticas historias.

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