21 Noviembre 2010 Seguir en 
n grupo de jinetes se desplaza por un paisaje polvoriento; las imágenes se mueven en cámara lenta, y la música, con resonancias épicas, remite por armonía y por orquestación a las películas del gran Sergio Leone. ¿Es un "western spaghetti" que se cayó del almanaque? No. La vestimenta de los personajes da la clave: no están ataviados con los trajes típicos del oeste norteamericano, sino con ropas de gaucho argentino. Es la primera escena de "Aballay, el hombre sin miedo", la película que Fernando Spiner rodó en escenarios naturales de Amaicha del Valle, en Tucumán, y que se estrenó en el marco de la Competencia Internacional del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata.
Spiner cuenta muchos "pro" y no enumera ninguna "contra" cuando se le pide un balance del rodaje en Tucumán. "Tuvimos un clima muy favorable para filmar en exteriores, hicimos un acuerdo muy enriquecedor con la comunidad amaicha (nos reunimos con el cacique y con el consejo de ancianos) a través del cual ellos nos ayudaron a conseguir lugares con mucha potencia visual, trabajaron en la película, construimos una serie de cosas que luego quedaron como centros culturales, nos ayudaron mucho con la logística de los caballos (descanso, alimentación), que es tan complicada", puntualizó el director. "Además, hay un aspecto psicológico que se da en el elenco y en el equipo técnico, y es que te encontrás en el propio lugar en el que suceden las cosas, te impregnás de toda esa energía, así que fueron todas cosas positivas las que tuvimos en el rodaje", completó.
El director también hizo referencia al hecho de haber grabado las escenas con tecnología digital, lo que les permitió obtener imágenes de gran calidad y prescindir de la costosa logística que hubiera impuesto el registro del material en 35 milímetros.
A su turno, Claudio Rissi (que interpreta a El Muerto, uno de los villanos del filme) contó que estructuró su personaje a partir del lenguaje, tratando de reproducir la tonada norteña. "Los malos a mí me divierten mucho; he basado mi carrera en asesinatos, crímenes de lesa humanidad y violaciones a los derechos humanos y así seguiré por un tiempo más", dijo el actor.
Spiner encuadra su película francamente como un western, y admite que mientras preparaban el guión vieron muchos filmes de ese género, para "hacer un curso acelerado". "Tomamos del western la idea de hombres a caballo, territorios sin ley, el predominio del más fuerte y de las armas, sumado a la idea muy fuerte del cuento que es la culpa del asesino", afirmó.
"Aballay" fue recibida con cálidos aplausos en su estreno marplatense; se trata de una película correcta y prolija, una propuesta original porque pertenece a un género poco frecuentado en nuestro cine y tiene, para los tucumanos, un interés agregado por la magnificencia de los paisajes de Amaicha.
Spiner cuenta muchos "pro" y no enumera ninguna "contra" cuando se le pide un balance del rodaje en Tucumán. "Tuvimos un clima muy favorable para filmar en exteriores, hicimos un acuerdo muy enriquecedor con la comunidad amaicha (nos reunimos con el cacique y con el consejo de ancianos) a través del cual ellos nos ayudaron a conseguir lugares con mucha potencia visual, trabajaron en la película, construimos una serie de cosas que luego quedaron como centros culturales, nos ayudaron mucho con la logística de los caballos (descanso, alimentación), que es tan complicada", puntualizó el director. "Además, hay un aspecto psicológico que se da en el elenco y en el equipo técnico, y es que te encontrás en el propio lugar en el que suceden las cosas, te impregnás de toda esa energía, así que fueron todas cosas positivas las que tuvimos en el rodaje", completó.
El director también hizo referencia al hecho de haber grabado las escenas con tecnología digital, lo que les permitió obtener imágenes de gran calidad y prescindir de la costosa logística que hubiera impuesto el registro del material en 35 milímetros.
A su turno, Claudio Rissi (que interpreta a El Muerto, uno de los villanos del filme) contó que estructuró su personaje a partir del lenguaje, tratando de reproducir la tonada norteña. "Los malos a mí me divierten mucho; he basado mi carrera en asesinatos, crímenes de lesa humanidad y violaciones a los derechos humanos y así seguiré por un tiempo más", dijo el actor.
Spiner encuadra su película francamente como un western, y admite que mientras preparaban el guión vieron muchos filmes de ese género, para "hacer un curso acelerado". "Tomamos del western la idea de hombres a caballo, territorios sin ley, el predominio del más fuerte y de las armas, sumado a la idea muy fuerte del cuento que es la culpa del asesino", afirmó.
"Aballay" fue recibida con cálidos aplausos en su estreno marplatense; se trata de una película correcta y prolija, una propuesta original porque pertenece a un género poco frecuentado en nuestro cine y tiene, para los tucumanos, un interés agregado por la magnificencia de los paisajes de Amaicha.







