24 Mayo 2003 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Carlos Carrascosa, el marido de María Marta García Belsunce que está imputado de haber sido el coautor de su homicidio, quedó en libertad tras pagar una fianza de unos 100.000 pesos.
Sus defensores lograron esto al decidir cambiar su estrategia. En lugar de rechazar las acusaciones, decidieron asumirlas, al menos procesalmente, y esperar el juicio oral y público.
El fiscal Diego Molina Pico había presentado su oposición a la medida, pero el juez Diego Barroetaveña decidió liberar al acusado, quien seguirá imputado.
No se fugaría
Los abogados de Carrascosa, Marcelo Nardi y José Scelzi, aseguraron que Barroetaveña habría entendido que el viudo no se fugaría ni entorpecería la causa, y por eso tomó la decisión.
"Muy bien, nada más, gracias", fue lo único que dijo Carrascosa cuando salió sonriente de la Subdelegación de Investigaciones de Pilar. Sus defensores lo acompañaron para llevarlo hasta el lugar donde deberá residir a partir de ahora, hasta que llegue el juicio oral y público. No revelaron dónde vivirá a partir de ahora para preservar "la intimidad". Los abogados trataron de proteger a su cliente de las preguntas de los periodistas que querían consultarlo directamente sobre el crimen de su esposa, María Marta García Belsunce.
Scelzi sólo sostuvo que ahora habrá que buscar al verdadero asesino -"siempre con la Justicia"-, pero rechazó dar más detalles por el momento. Carrascosa estaba afeitado -cuando lo detuvieron tenía barba-, y vestido con camisa azul y pulóver y jean del mismo color.
Molina Pico, en tanto, dijo que seguirá investigando para llegar a la verdad del complicado caso. (DyN)
Sus defensores lograron esto al decidir cambiar su estrategia. En lugar de rechazar las acusaciones, decidieron asumirlas, al menos procesalmente, y esperar el juicio oral y público.
El fiscal Diego Molina Pico había presentado su oposición a la medida, pero el juez Diego Barroetaveña decidió liberar al acusado, quien seguirá imputado.
No se fugaría
Los abogados de Carrascosa, Marcelo Nardi y José Scelzi, aseguraron que Barroetaveña habría entendido que el viudo no se fugaría ni entorpecería la causa, y por eso tomó la decisión.
"Muy bien, nada más, gracias", fue lo único que dijo Carrascosa cuando salió sonriente de la Subdelegación de Investigaciones de Pilar. Sus defensores lo acompañaron para llevarlo hasta el lugar donde deberá residir a partir de ahora, hasta que llegue el juicio oral y público. No revelaron dónde vivirá a partir de ahora para preservar "la intimidad". Los abogados trataron de proteger a su cliente de las preguntas de los periodistas que querían consultarlo directamente sobre el crimen de su esposa, María Marta García Belsunce.
Scelzi sólo sostuvo que ahora habrá que buscar al verdadero asesino -"siempre con la Justicia"-, pero rechazó dar más detalles por el momento. Carrascosa estaba afeitado -cuando lo detuvieron tenía barba-, y vestido con camisa azul y pulóver y jean del mismo color.
Molina Pico, en tanto, dijo que seguirá investigando para llegar a la verdad del complicado caso. (DyN)
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