22 Mayo 2003 Seguir en 
Daniel Salas, el responsable de los cajeros automáticos de los cuales habrían desaparecido $ 120.000, se presentó ayer ante la Justicia y quedó detenido. El caso del presunto robo al Banco del Tucumán presenta cada vez más interrogantes, por lo que los investigadores solicitarán algunas pericias contables para tratar de determinar qué fue lo que realmente sucedió.
El faltante se descubrió el jueves de la semana pasada y, por el hecho, fueron detenidos otros cuatro empleados (responsables directos de los dos cajeros en cuestión). De ellos, dos quedaron en libertad el martes.
Ayer, a las 10.30, Salas, acompañado por su abogado Juan Carlos Nacul, se sentó ante el fiscal Gustavo Estofán.
Según pudo saberse, el sospechoso habría negado en todo momento haberse llevado el dinero de los cajeros. El habría dicho que el miércoles fue su último día de trabajo, ya que había solicitado una licencia. Advirtió además que cuando se retiró, el tesoro en el cual se guarda el dinero permanecía abierto, por lo cual supone que en ese momento fue cuando desapareció el dinero aunque, según trascendió, no pudo dar más detalles al respecto.
La versión se contradice con la que habían dado los otros empleados detenidos, quienes afirmaron -según un acta policial- que Salas les había dicho que él se llevaría el dinero, por una urgencia económica, pero que lo devolvería el jueves, hecho que finalmente no sucedió. Otro hecho que llamó la atención fue que el fiscal se reunió con los detenidos Javier Ruiz y Adolfo Cáceres en su oficina y sin la presencia de los defensores. Estos no quisieron hacer comentarios.
Lo único que informó oficialmente Estofán es que los tres sospechosos seguirán detenidos, mientras se espera que el banco envíe más documentación relacionada con los arqueos de caja, para cotejarlos con los que se presentaron con la denuncia.
El faltante se descubrió el jueves de la semana pasada y, por el hecho, fueron detenidos otros cuatro empleados (responsables directos de los dos cajeros en cuestión). De ellos, dos quedaron en libertad el martes.
Ayer, a las 10.30, Salas, acompañado por su abogado Juan Carlos Nacul, se sentó ante el fiscal Gustavo Estofán.
Según pudo saberse, el sospechoso habría negado en todo momento haberse llevado el dinero de los cajeros. El habría dicho que el miércoles fue su último día de trabajo, ya que había solicitado una licencia. Advirtió además que cuando se retiró, el tesoro en el cual se guarda el dinero permanecía abierto, por lo cual supone que en ese momento fue cuando desapareció el dinero aunque, según trascendió, no pudo dar más detalles al respecto.
La versión se contradice con la que habían dado los otros empleados detenidos, quienes afirmaron -según un acta policial- que Salas les había dicho que él se llevaría el dinero, por una urgencia económica, pero que lo devolvería el jueves, hecho que finalmente no sucedió. Otro hecho que llamó la atención fue que el fiscal se reunió con los detenidos Javier Ruiz y Adolfo Cáceres en su oficina y sin la presencia de los defensores. Estos no quisieron hacer comentarios.
Lo único que informó oficialmente Estofán es que los tres sospechosos seguirán detenidos, mientras se espera que el banco envíe más documentación relacionada con los arqueos de caja, para cotejarlos con los que se presentaron con la denuncia.
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