21 Mayo 2003 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Ante la imposibilidad de Florencia Macri de reconocer el rostro de quienes podrían haber sido sus captores, la Justicia resolvió dejar en libertad a Juan Pablo Butita, uno de los jóvenes que había sido detenido por el secuestro de la hija de Franco Macri.
La jueza federal María Servini de Cubría dictó la falta de mérito del muchacho porque no encontró pruebas directas para vincularlo al caso.
La investigación ahora quedó centrada sobre Martín Zidar, el ex empleado de Sevel, de 31 años, que se encontraba en libertad condicional tras haber sido condenado por robo y que está sospechado de haber sido el cerebro de la organización que raptó a Florencia Macri.
La chica concurrió a los tribunales porque la jueza tenía intenciones de que la víctima participara de una rueda de reconocimiento sobre los detenidos. Hasta allí también trasladaron a Zidar y Butita. Pero la ronda de detenidos ni siquiera llegó a cumplirse porque la chica insistió en que durante los seis días que la tuvieron en cautiverio no pudo observar el rostro de sus secuestradores y que la mayor parte del tiempo estuvo con los ojos vendados.
A raíz de esa respuesta, la jueza dispuso liberar a Butita, ya que habría quedado establecido que no tuvo vinculación con el rapto. El viernes, los detectives ubicaron y detuvieron a Zidar, ya que -de acuerdo con las investigaciones- habría sido quien llevó adelante las llamadas extorsivas a los Macri y el que se habría quedado con el dinero que -al parecer- se resistía a repartir.
Pero en el momento de su detención, los policías encontraron en su billetera un número de teléfono. Y en los registros de sus llamadas aparecía que habría llamado a ese número días antes del secuestro de Florencia. Pero, Butita explicó y aclaró cada uno de los indicios que podían comprometerlo. Y fueron tan claras sus respuestas que la jueza dispuso su liberación. (DyN)
La jueza federal María Servini de Cubría dictó la falta de mérito del muchacho porque no encontró pruebas directas para vincularlo al caso.
La investigación ahora quedó centrada sobre Martín Zidar, el ex empleado de Sevel, de 31 años, que se encontraba en libertad condicional tras haber sido condenado por robo y que está sospechado de haber sido el cerebro de la organización que raptó a Florencia Macri.
La chica concurrió a los tribunales porque la jueza tenía intenciones de que la víctima participara de una rueda de reconocimiento sobre los detenidos. Hasta allí también trasladaron a Zidar y Butita. Pero la ronda de detenidos ni siquiera llegó a cumplirse porque la chica insistió en que durante los seis días que la tuvieron en cautiverio no pudo observar el rostro de sus secuestradores y que la mayor parte del tiempo estuvo con los ojos vendados.
A raíz de esa respuesta, la jueza dispuso liberar a Butita, ya que habría quedado establecido que no tuvo vinculación con el rapto. El viernes, los detectives ubicaron y detuvieron a Zidar, ya que -de acuerdo con las investigaciones- habría sido quien llevó adelante las llamadas extorsivas a los Macri y el que se habría quedado con el dinero que -al parecer- se resistía a repartir.
Pero en el momento de su detención, los policías encontraron en su billetera un número de teléfono. Y en los registros de sus llamadas aparecía que habría llamado a ese número días antes del secuestro de Florencia. Pero, Butita explicó y aclaró cada uno de los indicios que podían comprometerlo. Y fueron tan claras sus respuestas que la jueza dispuso su liberación. (DyN)
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