12 Octubre 2010 Seguir en 
El caso de Marcelo Augusto Díaz, el hombre que murió ahogado el domingo en el dique El Cadillal, aún no está cerrado. Si bien los investigadores tienen como hipótesis más firme que se trató de un accidente, desde la familia de la víctima exigen que se tenga muy en cuenta la posibilidad de que se haya tratado de un homicidio. "Hay varios puntos que me generan dudas. Su cuerpo tenía muchos golpes", indicó Daniel Díaz, hermano de la víctima. Fuentes judiciales explicaron que la autopsia le dará certezas al caso.
Hace dos días, cerca de las 7.30, Marcelo, de 35 años, llegó a las orillas del dique en su auto, un Ford Orion, junto a dos amigos, José Lanza, de 22, y Exequiel Morales, de 20. Daniel Díaz afirma que su hermano no estaba conduciendo el vehículo cuando pasó por el control caminero. "Por lo que averigüé, él ya iba en el asiento de atrás. Y eso es rarísimo, porque ni a mí me prestaba el auto. Quizás ya iba inconsciente", conjeturó.
Lanza y Morales se fueron a conversar con unos pescadores que estaban a pocos metros del murallón del dique. Desde allí -le dijeron a su abogado, Sebastián Serrano- vieron cómo el Orion se iba directo hacia el agua por una pendiente. Serrano afirmó que los muchachos trataron de sacar a Díaz, pero no pudieron hacerlo porque el agua les impidió abrir la puerta. Finalmente, el hombre falleció ahogado. En el caso intervino personal de la Policía Lacustre, de Bomberos, de la Regional Norte, de la comisaría de El Cadillal y de Homicidios y Delitos Complejos. Los investigadores consideran que no hay una respuesta clara sobre qué sucedió, y por ahora la causa está caratulada como muerte dudosa. Sin embargo, la fiscala Adriana Giannoni considera que no hay elementos para imputarle algún delito a alguien. "La autopsia y las pericias físico-mecánicas esclarecerán todo el panorama", dijo una fuente cercana a la pesquisa.
Hace dos días, cerca de las 7.30, Marcelo, de 35 años, llegó a las orillas del dique en su auto, un Ford Orion, junto a dos amigos, José Lanza, de 22, y Exequiel Morales, de 20. Daniel Díaz afirma que su hermano no estaba conduciendo el vehículo cuando pasó por el control caminero. "Por lo que averigüé, él ya iba en el asiento de atrás. Y eso es rarísimo, porque ni a mí me prestaba el auto. Quizás ya iba inconsciente", conjeturó.
Lanza y Morales se fueron a conversar con unos pescadores que estaban a pocos metros del murallón del dique. Desde allí -le dijeron a su abogado, Sebastián Serrano- vieron cómo el Orion se iba directo hacia el agua por una pendiente. Serrano afirmó que los muchachos trataron de sacar a Díaz, pero no pudieron hacerlo porque el agua les impidió abrir la puerta. Finalmente, el hombre falleció ahogado. En el caso intervino personal de la Policía Lacustre, de Bomberos, de la Regional Norte, de la comisaría de El Cadillal y de Homicidios y Delitos Complejos. Los investigadores consideran que no hay una respuesta clara sobre qué sucedió, y por ahora la causa está caratulada como muerte dudosa. Sin embargo, la fiscala Adriana Giannoni considera que no hay elementos para imputarle algún delito a alguien. "La autopsia y las pericias físico-mecánicas esclarecerán todo el panorama", dijo una fuente cercana a la pesquisa.
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