30 Agosto 2010 Seguir en 
LONDRES.- El festival de cine de Venecia intenta compensar este año la falta de grandes estrellas con una lista de directores inusualmente jóvenes y la aparición de algunas de las más enigmáticas figuras de Hollywood.
Con el incontenible Quentin Tarantino como presidente del jurado que entrega el codiciado León de Oro al cierre del festival -que se desarrollará entre el miércoles y el 11-, parece que más que la realeza del cine son los inadaptados y disidentes quienes están destinados a robarse los titulares.
"En cierta forma, Venecia puede ponerse de pie y decir 'tenemos invitados a algunos de los estadounidenses más osados, como Vincent Gallo y Monte Hellman, por ejemplo", dijo Jay Weissberg, crítico de cine. "Es el lado meramente artístico del cine". agregó.
Se trata de una apuesta calculada en un momento en el que Venecia enfrenta la competencia de Toronto. (Reuter)
Con el incontenible Quentin Tarantino como presidente del jurado que entrega el codiciado León de Oro al cierre del festival -que se desarrollará entre el miércoles y el 11-, parece que más que la realeza del cine son los inadaptados y disidentes quienes están destinados a robarse los titulares.
"En cierta forma, Venecia puede ponerse de pie y decir 'tenemos invitados a algunos de los estadounidenses más osados, como Vincent Gallo y Monte Hellman, por ejemplo", dijo Jay Weissberg, crítico de cine. "Es el lado meramente artístico del cine". agregó.
Se trata de una apuesta calculada en un momento en el que Venecia enfrenta la competencia de Toronto. (Reuter)







