30 Agosto 2010 Seguir en 
Cuando en 1938, Enrique Cadícamo, poeta clave de la música ciudadana, hizo con José Tinelli el tango "Por la vuelta" que aborda una historia de amor, no imaginó que acuñaría una frase que se ha convertido en un leit motiv en la historia argentina de las últimas décadas. "La historia vuelve a repetirse, mi muñequita dulce y rubia, el mismo amor, la misma lluvia, el mismo, el mismo loco afán..."
Por lo menos dos veces al año, informamos acerca de la escasez de monedas. Hace pocos días dimos cuenta de esta situación que genera malestar en los tucumanos y los hace discutir. Algunos atribuyen este frecuente problema al modelo económico inflacionario y a supuestos negocios ilícitos con la compraventa de dinero metálico. Los comerciantes sostiene que pese a que las empresas de colectivos ya no manejan monedas, porque el cospel vale $ 2 desde inicios de agosto, los problemas de faltante persisten y a veces se agravan. En realidad, los usuarios de las líneas urbanas no padecen el inconveniente, pero sí quienes viven en el Gran San Miguel de Tucumán o en el interior, donde el boleto no representa una suma redonda. Por ejemplo, el viaje a Tafí Viejo por la Diagonal "Raúl Leccese" cuesta $ 2,60, de modo que a diario, ocurren fricciones entre los conductores y los viajeros por el vuelto.
Los supermercadistas también se sienten afectados por esta realidad. Se quejan porque pierden dinero, puesto que los cajeros deben redondear los precios de los productos en favor de los consumidores, según la ley 25.954, de Lealtad Comercial. Pero no sólo las monedas causan conflicto, también los billetes de $ 2 y $ 5 que están muy deteriorados. Los comerciantes se quejan porque los bancos -según sostienen- no les cambian billetes por monedas, como es su obligación. El Banco Central (BCRA) es el que distribuye los billetes y las monedas entre las tesorerías regionales que, a su vez, proveen de cambio a los bancos. En las entidades financieras dicen que el envío de monedas no es frecuente y, cuando llega, es insuficiente para la economía de Tucumán. De acuerdo con el tesorero de la delegación local del Banco Nación, Tucumán está cubierto con sus necesidades. "Pero en la realidad eso no se refleja. Estamos alarmados porque el stock se acaba rápidamente. Y es un problema que se está agravando", dijo.
Pese que son evidentes los problemas de faltante de monedas, funcionarios del BCRA parecen no considerarlo así y aseveraron que no está previsto reabastecer a la plaza más allá de los envíos programados.
Esta situación se repite como si fuera un calco. "Afirman que circulan monedas, pero faltan", se titulaba la crónica que publicamos el 6 de febrero pasado. "Mientras los comerciantes y clientes tucumanos se preguntan dónde están las monedas que faltan en el mercado, desde el Banco Nación aseguran que la carencia se debe a un problema de circulación. El tesorero de la entidad financiera, Héctor Diego Echevarría, indicó que el faltante de dinero metálico se acentúa por la escasez de billetes de $ 2 y $ 5 en la plaza local... 'Recibimos $ 270.000 en monedas, pero esa es una cifra exigua para proveer a la región, por lo tanto gestionamos una nueva partida de $ 900.000', destacó el tesorero, para quien esa cantidad, en principio, sería suficiente para satisfacer la demanda local", indicaba la nota.
Palabras más, palabras menos, siempre el perjudicado es el ciudadano. El siente en carne propia el faltante de monedas, se pelea por el vuelto con choferes, verduleros, carniceros, con comerciantes, en general, pero da la impresión de que esta situación no es percibida por las entidades financieras o para el BCRA. De modo, que cada tanto en tanto, como decía Enrique Cadícamo, la historia vuelve a repetirse...







