Nueva modalidad en el ingreso a Medicina

27 Agosto 2010
Desde hace varios lustros el sistema educativo viene haciendo agua. Se han ensayado algunos modelos desde la década de 1990, en pos de modernizar los contenidos educativos, pero las evaluaciones vienen mostrando un rendimiento general de los alumnos bastante deficitario que se profundiza año a año. Ello se evidencia en los jóvenes que ingresan a la universidad y que no cuentan con la preparación necesaria que debería proporcionarles la escuela secundaria. Cuando estos deben rendir pruebas de nivelación o cursos de ingreso se pone en evidencia la mala base.

En la UNT, ya desde los años 70, la Facultad de Medicina, observando ese déficit y como un modo de familiarizar a los estudiantes con la exigente carrera, introdujo el llamado Pre Médico. Luego, en los 90, consciente de sus limitaciones de infraestructura y de un reducido plantel de profesores para afrontar una gran cantidad de alumnos, puso un curso de ingreso con cuatro materias (Física, Química, Biología y Comprensión de Textos) con la idea de restringir el ingreso. Esta modalidad provocó permanentes protestas de padres y estudiantes cuando quedaban fuera del cupo establecido por las autoridades. En las primeras épocas, pro ejemplo, se inscribían 1.500 y aprobaban entre 200 y 350, aunque en los últimos años se mantuvo la cifra de 240.

"Tiempo y estudio son nuestras primeras necesidades para el éxito escolar", decía el libertador Simón Bolívar. Casi en la totalidad de los casos, los alumnos deben hacerse preparar en forma privada, pero sólo una minoría, cuyos padres tienen recursos, pueden pagar el elevado costo de esta preparación. Intentar aprender en pocos meses lo que demanda años es, por cierto, muy difícil. "No se puede aprender en un día, lo que no se aprendió en un año", solían decir los padres.

A lo largo de estos años y por tratarse de un problema que atañe a nuestra sociedad, nuestro diario se ocupó en varias ocasiones del tema.

"La exigencia del sistema de admisión de Medicina está instalada en el imaginario colectivo. Los futuros ingresantes saben que Medicina tiene un sistema de admisión estricto y que requiere mucho esfuerzo, había afirmado en marzo de 2009 el entonces decano Horacio Deza.

El rector de la UNT, Juan Cerisola, y el actual conductor de Medicina, Mateo Martínez, vienen de anunciar que los aspirantes al ingreso a la carrera de Médico de la Universidad Nacional de Tucumán podrán prepararse para ingresar a la carrera de Medicina en el marco institucional de la casa de altos estudios y no deberán recurrir a academias. El decano explicó que a partir del 5 de septiembre que los aspirantes cursarán seis horas semanales por materia, y que el costo mensual por cada una de ellas será de $50 por materia (en los institutos privados se cobra $70 la hora de clase). "Este programa intensivo va a posibilitar un contacto más personalizado del docente respecto del alumno. Adelantó que se efectuará una jornada intensiva de capacitación con los docentes que dictarán el curso para homogeneizar los contenidos que luego se evaluarán en la prueba de ingreso.

Creemos que se trata de una buena iniciativa que redundará en beneficio de la formación de los estudiantes y contribuirá a desterrar la idea de que Medicina es una carrera elitista a la cual sólo pueden acceder una minoría que dispone de recursos económicos para solventar su preparación. "La Universidad pública debe ser accesible a todo el mundo, no es posible que perdamos tantos talentos por no tener un monto determinado de dinero para hacerse preparar para la carrera de médico", dijo el decano, aunque algunos lectores han cuestionado que deba abonarse el curso, tratándose de una casa de estudios donde la enseñanza es libre y gratuita.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios