Durante horas mantuvieron un duro careo

La fiscal se enojó porque una de las intérpretes no le preguntaba a la acusada lo que ella quería.

DOS POSTURAS. Elsa Perea mira a la cámara, mientras su hija observa las señales que le hace la perito.
DOS POSTURAS. Elsa Perea mira a la cámara, mientras su hija observa las señales que le hace la perito.
08 Mayo 2003
Marcela Florencia Aguilar, la joven sordomuda que está siendo juzgada por la muerte de su bebé de un mes de vida, se enfrentó ayer en un duro y complicado careo con su madre, Elsa Dominga Perea, a quien acusó de haber matado a la criatura. Hoy se emitirán los alegatos y, posiblemente, también se dicte la sentencia del juicio, uno de los más difíciles de los últimos tiempos.
Gabriel Aguilar murió por asfixia (según la autopsia leída ayer), en la tarde del 13 de setiembre de 2000, en una localidad en Famaillá. La primera versión que le dio Perea a la Policía fue que su hija le dijo que se había caído por un barranco. Luego surgió un testigo que dijo que vio a Aguilar asfixiando al menor, pero en el juicio el hombre se desdijo.
Desde un primer momento Aguilar afirmó que su madre fue la que mató al bebé, y ayer lo reiteró en el careo. Perea, por su parte, negó todo, y ambos se mantuvieron en su posición.
Aguilar dijo que cuando estaba lavando la ropa su madre le pidió que atendiera a Gabriel; ella empezó a darle el pecho, hasta que su madre apareció con un algodón embebido en un líquido y empezaron a forcejear mientras lo asfixiaba. Luego, según dijo la acusada, de 26 años, Perea le enroscó un cordón de zapatilla en el cuello al bebé y la amenazaba a ella con un enorme cuchillo de cocina. Así fue como murió la criatura, afirmó la acusada.
"Miente, no sé por qué dice todo eso", se defendió Perea, de 50 años, durante el debate.
El careo duró dos horas y media, y requirió la exhaustiva participación de las dos peritos intérpretes y de un joven sordomudo para comprender a Aguilar y para explicarle las preguntas. El debate entre las mujeres se centró en la violenta relación que, aparentemente, tuvieron desde que la acusada era niña.

Desmentida
Aguilar dijo que su madre no le permitía estar con su pareja, Daniel Ferro, porque quería que se quedara en la casa limpiando, y negó nuevamente que él la golpeara, como dijo su madre.
"La ayudé toda la vida, como a mis demás hijos", afirmó Perea ante los jueces. La mujer agregó que su familia estuvo tranquila hasta que Aguilar empezó a salir con Ferro, aunque fue bastante imprecisa en las fechas. Lo mismo le ocurrió cuando se refirió a la asistencia de Aguilar a la escuela de Manualidades, y a la primaria común, cuando ya estaba entrando en la adolescencia.
Hoy a partir de las 9 emitirán sus alegatos la fiscal Juana Prieto de Sólimo y el defensor oficial César Picón, y luego dictarán sentencia (también posiblemente hoy) los jueces de la sala V de la Cámara Penal Alfredo Oscar Barrionuevo, Emilio Páez de la Torre y Julio Francisco Silva.

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