04 Mayo 2003 Seguir en 
Una banda de asaltantes está sembrando el terror entre los vecinos de San Cayetano. Dos personas de la zona, que viven solas en sus casas, fueron asaltadas con una diferencia de media hora, con un modus operandi idéntico.
Primero se produjo el atraco que sufrió Silvia Sánchez, de 27 años. La joven estaba durmiendo cuando sintió que reventaban la puerta de su casa, ubicada en el pasaje Belisario López y Berutti. Tres delincuentes la encañonaron en la oscuridad, le taparon la cabeza con una frazada y luego encendieron la luz.
De esa casa, a la que se accede por las vías del ferrocarril, se llevaron $ 50, el televisor, un secarropas y el teléfono celular de la víctima. Según se informó, no la golpearon, aunque la dejaron maniatada. Media hora después fue el turno de Héctor Ibarra, en avenida Brígido Terán al 1.900.
"Desconectaron los cables con corriente que les pongo a las rejas y entraron. Luego rompieron la puerta trasera, que era bastante precaria, y me sorprendieron mientras dormía", contó el hombre, de 43 años, que se dedica a reparar televisores en un taller que tiene en el fondo de su vivienda.
Los ladrones, que también eran tres, procedieron del mismo modo que en el caso anterior, sólo que a Ibarra le pegaron un culatazo en la cabeza. De un bolsillo de su pantalón le quitaron $ 30, y no se conformaron. Antes de que volvieran a golpearlo, les dijo que en el taller podría haber más dinero, y les indicó dónde estaban las llaves de esa habitación.
Probaron televisores
"Ahí estuvieron más de 20 minutos, probando los televisores hasta que encontraron dos que ya estaban arreglados", explicó. Allí encontraron también unos $ 200, y del baño se llevaron el espejo, una colonia y un reloj pulsera.
"Cuando se iban, me dijeron que me quedara tranquilo, que ya iba a buscarlos el auto. Es lo único que les escuché decir, pero se ve que conocían muy bien mi casa y los movimientos", agregó Ibarra.
Primero se produjo el atraco que sufrió Silvia Sánchez, de 27 años. La joven estaba durmiendo cuando sintió que reventaban la puerta de su casa, ubicada en el pasaje Belisario López y Berutti. Tres delincuentes la encañonaron en la oscuridad, le taparon la cabeza con una frazada y luego encendieron la luz.
De esa casa, a la que se accede por las vías del ferrocarril, se llevaron $ 50, el televisor, un secarropas y el teléfono celular de la víctima. Según se informó, no la golpearon, aunque la dejaron maniatada. Media hora después fue el turno de Héctor Ibarra, en avenida Brígido Terán al 1.900.
"Desconectaron los cables con corriente que les pongo a las rejas y entraron. Luego rompieron la puerta trasera, que era bastante precaria, y me sorprendieron mientras dormía", contó el hombre, de 43 años, que se dedica a reparar televisores en un taller que tiene en el fondo de su vivienda.
Los ladrones, que también eran tres, procedieron del mismo modo que en el caso anterior, sólo que a Ibarra le pegaron un culatazo en la cabeza. De un bolsillo de su pantalón le quitaron $ 30, y no se conformaron. Antes de que volvieran a golpearlo, les dijo que en el taller podría haber más dinero, y les indicó dónde estaban las llaves de esa habitación.
Probaron televisores
"Ahí estuvieron más de 20 minutos, probando los televisores hasta que encontraron dos que ya estaban arreglados", explicó. Allí encontraron también unos $ 200, y del baño se llevaron el espejo, una colonia y un reloj pulsera.
"Cuando se iban, me dijeron que me quedara tranquilo, que ya iba a buscarlos el auto. Es lo único que les escuché decir, pero se ve que conocían muy bien mi casa y los movimientos", agregó Ibarra.
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