03 Mayo 2003 Seguir en 
Los tres policías acusados de permitir la supuesta fuga de José Martín Abella, detenido por un asalto, quedaron en libertad ayer mediante el pago de una fianza. Lo mismo ocurrió con Abella, aunque permanece preso por la causa del atraco que sufrió su tía el 21 de marzo en su casa de Lules.
Abella tenía que ser careado ayer con el comisario Ramón Cainzo y con el oficial principal Pablo Cancino. Pero los defensores Alejandro Diéguez, de Cainzo, y Luis Arce, del oficial solicitaron que se disponga la libertad. Lo mismo hizo Leonardo Coria, abogado del cabo José Nazar, quien no tenía que carearse pero seguía preso.
El 19 de abril, cuando se ordenó la detención de Abella, este se presentó en la comisaría de Lules. Los policías lo trasladaron hasta la sede la Regional Oeste, en Famaillá. Pero cuando Nazar estacionaba el patrullero, se ubicó a su lado un auto importado, al que Abella subió, sin que intentaran detenerlo. El careo tenía que hacerse porque el acusado aseguró que nunca le dijeron que estaba detenido por el asalto. Los policías, en cambio, afirmaron que le explicaron que estaba demorado, aunque le habrían dicho que desconocían los motivos.
Cambio de manos
Los policías están imputados de los delitos de evasión e incumplimiento de los deberes de funcionario público. La libertad fue dispuesta por la fiscal Raquel Asís, quien subroga desde al renunciante Esteban Jerez. El paso procesal puede abrir nuevos horizonte en el caso. La causa, hasta ahora, había sido investigada por la fiscal Joaquina Vermal, junto al secretario de la Fiscalía VI Carlos López.
En la Fiscalía V, en tanto, se sigue investigando el asalto que sufrió Betty Soria de Abella, tía del acusado. Tres hombres entraron a su casa, ubicada a 40 metros de la comisaría de Lules, y se llevaron $ 110.000. Por cómo se movían los ladrones y por la cantidad de datos que conocían, las víctimas estiman que se trató de una "entregada" de alguien muy cercano.
Abella tenía que ser careado ayer con el comisario Ramón Cainzo y con el oficial principal Pablo Cancino. Pero los defensores Alejandro Diéguez, de Cainzo, y Luis Arce, del oficial solicitaron que se disponga la libertad. Lo mismo hizo Leonardo Coria, abogado del cabo José Nazar, quien no tenía que carearse pero seguía preso.
El 19 de abril, cuando se ordenó la detención de Abella, este se presentó en la comisaría de Lules. Los policías lo trasladaron hasta la sede la Regional Oeste, en Famaillá. Pero cuando Nazar estacionaba el patrullero, se ubicó a su lado un auto importado, al que Abella subió, sin que intentaran detenerlo. El careo tenía que hacerse porque el acusado aseguró que nunca le dijeron que estaba detenido por el asalto. Los policías, en cambio, afirmaron que le explicaron que estaba demorado, aunque le habrían dicho que desconocían los motivos.
Cambio de manos
Los policías están imputados de los delitos de evasión e incumplimiento de los deberes de funcionario público. La libertad fue dispuesta por la fiscal Raquel Asís, quien subroga desde al renunciante Esteban Jerez. El paso procesal puede abrir nuevos horizonte en el caso. La causa, hasta ahora, había sido investigada por la fiscal Joaquina Vermal, junto al secretario de la Fiscalía VI Carlos López.
En la Fiscalía V, en tanto, se sigue investigando el asalto que sufrió Betty Soria de Abella, tía del acusado. Tres hombres entraron a su casa, ubicada a 40 metros de la comisaría de Lules, y se llevaron $ 110.000. Por cómo se movían los ladrones y por la cantidad de datos que conocían, las víctimas estiman que se trató de una "entregada" de alguien muy cercano.
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