Los libros

Las principales cadenas de librerías de la Argentina no ofrecen las obras que año tras año publican las casas de altos estudios.

04 Julio 2010
Por Lucía Piossek Prebisch
Para LA GACETA - Tucumán

Para empezar: qué entender por cultura, ese concepto que se puede abordar desde tan diferentes puntos de vista y con tan diferente extensión en cada caso. ¿Podría decirse, lo más brevemente posible, que cultura es lo que somos capaces de experimentar y que producimos en relación con la búsqueda del conocimiento y la verdad, con la necesidad de expresión y la belleza; con relación a la utilidad, la eficiencia y la técnica; la santidad, la justicia, los modos de vivir y las formas de convivencia, y el grado de respeto hacia  los otros?? Y si así fuera, ¿qué ocurre con todo esto en nuestro Tucumán hoy?
De todo este mar de posibles cuestiones, verdaderamente dignas de ser abordadas de un modo sistemático, quiero  restringirme ahora sólo a algo bien concreto: a un aspecto de la acción cultural en Tucumán que se consigna en libros y, más concretamente aún, a la difusión de lo que se publica en nuestra provincia, tanto en materia científica, como ensayística y literaria. No es una novedad que Tucumán tiene en este tipo de actividad una reconocida tradición cultural. Y que en particular ha generado importantes publicaciones, algunas de calidad descollante: piénsese sin más en los volúmenes de los Genera plantarum. Con relación a los libros de la Universidad Nacional de Tucumán, que ha sido mi ámbito de trabajo, es seguro que esta ha producido y produce muchas obras de genuino valor reconocido en que ha trabajado y trabaja personal idóneo, y en las que se ha invertido mucho esfuerzo por la calidad, mucho tiempo y capital.
En estos últimos días, repasando novedades en locales de un nuevo shopping en Yerba Buena, confirmé una vez más que en las librerías de mayor volumen de ventas, las que cuentan con un formidable sistema de promoción y distribución en todo el país, las publicaciones de la UNT y otras de Tucumán no figuran: todo el material en exhibición llega dispuesto desde la Capital Federal con un criterio estrictamente comercial.  
Sé que esto no es un fenómeno propio de Tucumán; sé que es una situación compartida en general por las universidades del país. Y sé, también, que los diferentes tiempos de gestión de una empresa privada y de una universidad pública pueden ser un obstáculo para el éxito de relaciones comerciales entre ellas.

Una utopía prioritaria

A menudo suelo recordar un encuentro con un distinguido historiador, en Buenos Aires, en el Conicet, al que le llevé ya hace varios años algunas publicaciones del IHPA (Instituto de Historia y Pensamiento Argentinos de la UNT). Las miró atentamente, y me dijo: "Por lo que veo, ustedes están haciendo bastante bien las dos primeras etapas que requiere un libro: la primera, la producción intelectual del texto; la  segunda, la edición del  mismo, Pero, ¿qué pasa con la tercera etapa, sin la cual no se puede hablar realmente de una publicación? ¿Qué hay de esta tercera etapa: la distribución?"
Pues bien, para finalizar me pregunto: ¿sería utópico pensar que entre las universidades nacionales se creara un centro de promoción, difusión, distribución y venta de sus publicaciones, tanto las consignadas en libros como en revistas de aparición periódica? En nuestro mundo actual, globalizado y competitivo, pareciera existir sólo lo que se publicita, se promueve, se difunde. Con mi larguísima experiencia de vida universitaria, juzgo que esta "utopía" tendría que contarse entre las prioridades de una política académica. Vale la pena pensarlo?

© LA GACETA

Lucía Piossek Prebisch - Doctora en
Filosofía, profesora emérita de la UNT.
Su último libro es "Argentina:
identidad y utopía" (2009).

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