Careos por el asalto y la fuga de Lules

Abella, detenido desde hace una semana, se enfrentará hoy con su tía, víctima del atraco.

29 Abril 2003
El joven detenido por el robo de $ 110.000 en un asalto en Lules deberá enfrentarse hoy, en un careo, con su tía, la víctima del atraco.
José Martín Abella está acusado de liderar la banda que el 21 de marzo asaltó a Betty Soria de Abella, en su casa ubicada en la misma cuadra que la comisaría de Lules.
Aunque la mujer no acusó a su sobrino, dio a entender en su declaración judicial que quien la asaltó u organizó el robo conocía muy bien la vivienda y cada movimiento de la familia. Ese día, por ejemplo, ella había recibido una importante suma de dinero de manos de su hijo, que tiene un frigorífico. El careo fue dispuesto por el fiscal subrogante Gustavo Estofán y por el secretario Roque Medina.
El viernes próximo, en tanto, Abella será sometido a nuevos careos, pero no relacionados con el asalto, sino con su aparente fuga ocurrida el 10 de abril pasado.
Ese día, él llegó a la comisaría de Lules al enterarse de que lo buscaban. El comisario Ramón Caínzo declaró ante la Justicia que le dijo que estaba detenido, aunque no le explicó por qué. Sucede que la causa estaba en manos de la Brigada Oeste, y él no tenía conocimiento del caso, dijo el policía. Cuando Abella llegó a Famaillá, acompañado por el oficial Pablo Cancino y por el cabo José Nazar, se bajó del patrullero y subió a un moderno auto importado (un Chrysler Stratus, aparentemente conducido por un amigo), en el que se fue del lugar.
La defensa de Abella sostiene que la fuga no existió porque no estaba notificado de la detención, y porque no se asentó la orden en el libro de la comisaría. Pero Caínzo afirmó haberlo notificado. Los tres policías fueron separados de sus cargos y sumariados por orden del jefe de la fuerza.
El detenido será careado también con Cancino, por disposición de la fiscal subrogante Joaquina Vermal y del secretario Carlos López.

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