14 Junio 2010 Seguir en 
El Teatro Alberdi se convirtió anoche en el escenario de un hecho inédito. Un grupo de reclusas estrenó allí "La casa de Bernarda Alba", de Federico García Lorca, luego de un vano intento por presentarla en la cárcel. "La gente cree que allí están todos los malos, pero no es así", contó la interna Norma Palavecino.
La puesta en escena fue la culminación de un proyecto impulsado por el grupo de teatro Gente Común, integrado por las presas del Instituto de Reahabilitación "Santa Esther" (IRSE), de Banda del Río Salí. El 19 de junio de 2009, cuando iba a ser estrenada en el penal, la protagonista, Silvia Fernández, de 64 años, fue absuelta y liberada, por lo que la esperada puesta no se concretó.
"Fernández salió pero con sus vínculos familiares y sociales deshechos por el encierro. Para ella, significó como vivir en la calle. Primero fue llevada al hospital psiquiátrico del Carmen. Y, de allí, al Instituto Gerontológico San Alberto, de Tafí Viejo", contó Fernando Korstanje, uno de los impulsores del proyecto.
El grupo de actores se consolidó y constituyó el grupo Gente Común, integrado por internas en proceso de liberación, excepto Fernández. Palavecino es una de ellas y le contó a LA GACETA cómo fue su etapa de reincersión a la sociedad. "No tengo ninguna marca que me identifique como reclusa y estoy aprendiendo a relacionarme de nuevo con la gente", sostuvo durante uno de ensayos, que se realizó en el Museo de la Universidad Nacional de Tucumán (MUNT). LA GACETA ©
La puesta en escena fue la culminación de un proyecto impulsado por el grupo de teatro Gente Común, integrado por las presas del Instituto de Reahabilitación "Santa Esther" (IRSE), de Banda del Río Salí. El 19 de junio de 2009, cuando iba a ser estrenada en el penal, la protagonista, Silvia Fernández, de 64 años, fue absuelta y liberada, por lo que la esperada puesta no se concretó.
"Fernández salió pero con sus vínculos familiares y sociales deshechos por el encierro. Para ella, significó como vivir en la calle. Primero fue llevada al hospital psiquiátrico del Carmen. Y, de allí, al Instituto Gerontológico San Alberto, de Tafí Viejo", contó Fernando Korstanje, uno de los impulsores del proyecto.
El grupo de actores se consolidó y constituyó el grupo Gente Común, integrado por internas en proceso de liberación, excepto Fernández. Palavecino es una de ellas y le contó a LA GACETA cómo fue su etapa de reincersión a la sociedad. "No tengo ninguna marca que me identifique como reclusa y estoy aprendiendo a relacionarme de nuevo con la gente", sostuvo durante uno de ensayos, que se realizó en el Museo de la Universidad Nacional de Tucumán (MUNT). LA GACETA ©







