13 Junio 2010 Seguir en 
Fue una fiesta a puro folclore. Más de 1.200 personas coparon el Club Estudiantes el viernes para ver al dúo La Yunta en una nueva edición de su exitosa peña. A pesar de que los organizadores, Gustavo Páez y Julián Humarán, tomaron sus precauciones y agrandaron la pista de baile, llenaron la cantina y mejoraron el sonido, entre otras cosas, el público volvió a desbordar el local.
El encargado de abrir el espectáculo fue el "Paisa" Christian Romano, que con su cálida voz conquistó a un público muy participativo que se sumó a la pista de baile.
Tras el paso de Romano, el Dúo Iscay, de la Banda del Río Salí, puso nuevamente de pie a los bailarines con un repertorio muy tucumano. Canto Norte trajo una propuesta que se desplazó desde lo romántico a lo popular, muy acompañado desde cada rincón del club.
Después de tanta algarabía, llegó un momento muy especial, cuando Bruno Arias comenzó con los versos: "ya me voy camino hacia la Puna, donde se durmió la luna en aquel frío arenal". Fue entonces cuando la emoción invadió la peña, y los colores y la nostalgia de la Quebrada de Humahuaca y la Puna, tiñeron los corazones de un público que suspiró con cada propuesta del jujeño. Arias dejó también una versión inolvidable de la "Zamba de los mineros" de Gustavo Leguizamón y Jaime Dávalos, junto a Quique Yance, Francisco Santamarina y Federico Correa.
A esa altura del show, ya no quedaban empanadas. Con un público siempre de pie, hizo su presentación Juan Pablo Ance, con sus canciones bien taficeñas y un clásico: La "Zamba para olvidar".
Muy esperada, Belén Herrera deslumbró con la fuerza de su voz adueñándose de la zamba. "¡Que vuelva la cantora!, fue el grito que bajó desde las tribunas.
Para cerrar, La Yunta desató en el escenario toda la alegría del canto tucumano. Zambas, chacareras, bailecitos, huaynos, gatos y escondidos, fue la entrega del dúo anfitrión, acompañado por los músicos Pablo Nieva, Marcelo Páez, Facundo Alsogaray, Cristian Isasmendi y Franco Giovos. "Al Jardín de la República" fue el himno de cierre que La Yunta compartió con un escenario completo, cantando con todos los artistas presentes en el club.
Al finalizar, rodeado de amigos, Páez reflexionó: "nos emociona ver desde el escenario tanta gente bailando y cantando nuestras canciones. Los que viven mirando para afuera no llegan a darse cuenta de lo que está pasando en Tucumán".
De cara a lo que serán los festejos por los diez años de La Yunta, Humarán hizo una pequeña mirada hacia atrás. "Empezamos apostando por lo tucumano y se sumaron muchos cantores y cantoras muy jóvenes que llevan esta posta a cada escenario. Esta noche muchos de ellos estuvieron arriba y abajo del escenario demostrando el compañerismo que tiene esta nueva generación. Estas peñas nos devuelven con cariño todo el esfuerzo realizado. Volvimos a vivir una hermosa fiesta tucumana que demostró, como dice Charly García que la alegría no es sólo brasileña", concluyó, emocionado, el músico.
El encargado de abrir el espectáculo fue el "Paisa" Christian Romano, que con su cálida voz conquistó a un público muy participativo que se sumó a la pista de baile.
Tras el paso de Romano, el Dúo Iscay, de la Banda del Río Salí, puso nuevamente de pie a los bailarines con un repertorio muy tucumano. Canto Norte trajo una propuesta que se desplazó desde lo romántico a lo popular, muy acompañado desde cada rincón del club.
Después de tanta algarabía, llegó un momento muy especial, cuando Bruno Arias comenzó con los versos: "ya me voy camino hacia la Puna, donde se durmió la luna en aquel frío arenal". Fue entonces cuando la emoción invadió la peña, y los colores y la nostalgia de la Quebrada de Humahuaca y la Puna, tiñeron los corazones de un público que suspiró con cada propuesta del jujeño. Arias dejó también una versión inolvidable de la "Zamba de los mineros" de Gustavo Leguizamón y Jaime Dávalos, junto a Quique Yance, Francisco Santamarina y Federico Correa.
A esa altura del show, ya no quedaban empanadas. Con un público siempre de pie, hizo su presentación Juan Pablo Ance, con sus canciones bien taficeñas y un clásico: La "Zamba para olvidar".
Muy esperada, Belén Herrera deslumbró con la fuerza de su voz adueñándose de la zamba. "¡Que vuelva la cantora!, fue el grito que bajó desde las tribunas.
Para cerrar, La Yunta desató en el escenario toda la alegría del canto tucumano. Zambas, chacareras, bailecitos, huaynos, gatos y escondidos, fue la entrega del dúo anfitrión, acompañado por los músicos Pablo Nieva, Marcelo Páez, Facundo Alsogaray, Cristian Isasmendi y Franco Giovos. "Al Jardín de la República" fue el himno de cierre que La Yunta compartió con un escenario completo, cantando con todos los artistas presentes en el club.
Al finalizar, rodeado de amigos, Páez reflexionó: "nos emociona ver desde el escenario tanta gente bailando y cantando nuestras canciones. Los que viven mirando para afuera no llegan a darse cuenta de lo que está pasando en Tucumán".
De cara a lo que serán los festejos por los diez años de La Yunta, Humarán hizo una pequeña mirada hacia atrás. "Empezamos apostando por lo tucumano y se sumaron muchos cantores y cantoras muy jóvenes que llevan esta posta a cada escenario. Esta noche muchos de ellos estuvieron arriba y abajo del escenario demostrando el compañerismo que tiene esta nueva generación. Estas peñas nos devuelven con cariño todo el esfuerzo realizado. Volvimos a vivir una hermosa fiesta tucumana que demostró, como dice Charly García que la alegría no es sólo brasileña", concluyó, emocionado, el músico.
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