Más que el compositor, es el cantante romántico por excelencia

Por Celina Lis - Pianista

08 Junio 2010
Algunos autores llaman a Schumann "el músico poeta". Y yo creo que esa definición es muy acertada. No sólo porque conozco mucho su obra, fundamentalmente para piano, sino también porque he tenido la oportunidad de tocar sus lieders, es decir, sus canciones. Me parece que lo más importante que tiene Schumann son sus canciones. Escribió muchas para ser acompañadas por el piano. Y es justamente en esas pequeñas composiciones que aparece toda la genialidad de Schumann. Usa mucho la polifonía, lo cual le da aún más complejidad a sus obras. Sin embargo, él se siente muy cómodo en las obras de pequeño formato. De hecho, recomiendo que aquellas personas que nunca han escuchado a Schumann y quieren descubrirlo, empiecen primero por sus lieders. Y, en lo posible, que lo hagan con las canciones traducidas, ya que la música representa mucho lo que dice la letra. Sólo después deberían seguir con su concierto más famoso: el de piano y orquesta. En tanto, las sinfonías no son lo mejor de él. En Tucumán no se toca mucho Schumann, sí lo hacen los que estudian música en los conservatorios. Claro que hay obras mucho más grandes como los carnavales o la Kreisleriana, que son muy complejas y que sólo pueden ser interpretadas por grandes músicos. Además, su obra refleja un poco esa personalidad dividida, propia de un esquizofrénico. Pero eso no le quita belleza. Al contrario. Schumann, más que el compositor, es un cantante romántico por excelencia. Si un pianista quiere interpretar la esencia del compositor alemán, debe buscar un buen cantante e interpretar sus lieders.

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