Una nena resultó herida de un tiro

La pequeña, de diez meses, recibió un balazo a la altura de la cintura que terminó alojado cerca de la clavícula.

24 Abril 2003
Brenda Camila Pucheta, de diez meses, resultó gravemente herida de un balazo que se produjo accidentalmente, al caer de un cajón un revólver calibre 32 que su padre tiene para defenderse de los asaltantes.
"Ella andaba en el andador tras de mí; metió las manos entre mis piernas y manoteó el revólver. Escuché una explosión, pero no me di cuenta de qué pasaba", contó Sandra Pucheta, la madre de la nena. El arma, según explicó, se disparó cuando cayó al piso. El proyectil entró a a la altura de la cintura, en el costado derecho del torso, y terminó alojado cerca de la clavícula derecha. En su trayecto dañó un pulmón y el hígado. El accidente se produjo el martes a las 20, luego de que Pucheta y su esposo, Ramón Neme, inauguraron en Los Gutiérrez, Alderetes, una carnicería.
"Antes teníamos un local frente al parque 9 de Julio, pero vivían asaltándonos. Por eso mi marido tenía siempre el revólver cerca, en un cajoncito que hicimos hacer debajo del mostrador... nos habían dicho que era un lugar seguro", dijo Pucheta.
"Esto, al final, fue peor que si nos hubieran asaltado", dijo entre sollozos. Ella agregó que no sabía que el arma estaba allí. "Es una chiquita muy fuerte, nunca se había enfermado. La veo bien, creo que si Dios nos ayuda se va a poner bien muy pronto", dijo Pucheta finalmente.

Tamaño texto
Comentarios