Podrían citar a policías por presuntos apremios

Las supuestas víctimas habrían sido detenidas por un asalto, y luego liberadas ante la falta de pruebas. La Justicia ya tiene en su poder el resultado de las pericias.

25 Abril 2002
Al menos siete policías serían imputados entre hoy y mañana por apremios ilegales a partir de las denuncias de tres hombres y una mujer que estuvieron detenidos acusados de ser "boqueteros". Algunos de esos oficiales, además, están acusados por el mismo delito, en otra causa.
El primero de los casos se habría producido entre el 8 y el 9 de abril, cuando Raúl Fadel, Alejandro Flores, Hugo Solís y Alba Luz de Fadel fueron detenidos, acusados por la Policía de haber robado más de $90.000 en cigarrillos.
Todos ellos quedaron en libertad porque no había elementos de prueba en su contra, según confirmaron fuentes judiciales.
Fadel y su esposa y Flores declararon como víctimas ante la fiscal Joaquina Vermal y el secretario Ernesto Baaclini, luego de que los exámenes médicos forenses determinaron que los tres hombres detenidos presentaban lesiones que podrían haber sido causadas por el uso de la "picana" eléctrica y por golpes, según la información oficial. Solís declararía hoy.
Fadel y Flores dijeron ante la Justicia que fueron brutalmente golpeados por cuatro policías durante cerca de dos horas. Luego otros dos o tres efectivos los habrían "picaneado" durante una hora más, y posteriormente los habrían golpeado nuevamente.
Según dijeron, los policías, pertenecientes a Robos y Hurtos de Investigaciones, habrían pretendido que asumieran su responsabilidad en el atraco. Así, dijeron, los habrían obligado a hacer anotaciones en un papel indicando marcas de cigarrillos y cantidades a entregar. Esa es la única constancia que podría incriminar a los sospechosos, indicó una fuente judicial.
La esposa de Fadel, en tanto, afirmó que estuvo detenida en Investigaciones -por ley tendría que haber estado alojada en la Brigada Femenina- y que fue obligada a presenciar los tormentos a los que habrían sido sometidos su esposo y los otros hombres.
La mujer indicó que los policías tiraron a los hombres sobre colchones mojados o parrillas metálicas de camas, y que luego de tirarles agua encima les aplicaron energía eléctrica "con un elemento que es como una lapicera, o un poco más grande, que se conecta por un cable al tomacorriente de la pared", habría declarado Alba de Fadel. Hoy, luego de la declaración de Hugo Solís, podrían quedar imputados los policías sospechados de haber castigado a los hombres, y se ordenaría que sean citados.
Anoche, el ministro de Gobierno, Antonio Guerrero, dijo desconocer esta situación, pero afirmó que, cuando se le presentaran los elementos del caso, ordenaría una investigación interna.

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