22 Abril 2003 Seguir en 
La incriminación de un joven como presunto implicado en el asalto que sufrió una familia el 21 de marzo pasado en Lules conmocionó a la ciudad. Sucede que el sospechoso -actualmente prófugo- no sólo es familiar directo de las víctimas (sobrino y primo, respectivamente) sino que además es muy conocido en la zona. Hasta ayer, los investigadores no habían podido dar con el acusado, José Martín Abella, de 24 años, y se había solicitado la colaboración de las policías de La Rioja, Jujuy, Salta, Catamarca y Santiago del Estero para tratar de capturarlo.
Mientras tanto, uno de los tres policías arrestados en Lules el sábado -por la sospechosa fuga de Abella- está en una situación complicada. En los próximos días podría solicitarse que se le dicte la prisión preventiva. El oficial principal Pablo Luis Rolando Cancino le habría pedido dinero al acusado para no detenerlo, y dos horas después habría permitido que este huyera tranquilamente, desde la misma puerta de la comisaría de Famaillá, adonde lo estaban trasladando. Abella está acusado de liderar la banda que el 21 de marzo pasado asaltó a Betty Soria de Abella, su tía, quien vive a 40 metros de la comisaría de Lules. Los ladrones se llevaron, entre dinero y joyas, más de $ 110.000. El sábado a la mañana, en la seccional se supo que el juez Alfonso Zottoli había ordenado la detención de Abella y la de otros seis hombres. Betty de Abella, en su declaración policial, dijo que a las 12.30 su sobrino la llamó por teléfono. Le contó que se había enterado de que lo habían involucrado en el asalto y que necesitaba $ 10.000.
La fuga
A las 14 el acusado se presentó en la comisaría de Lules y el comisario Ramón Caínzo lo llevó a Famaillá, dado que es la Brigada Oeste la que investiga el asalto. Pero, al llegar a esa ciudad, el cabo José Nazar estacionó el auto enfrente de la Regional y a su lado se ubicó un Chrysler Status marrón. Los policías quedaron detenidos por orden judicial.
Según los testigos Cristina Gramajo de Oviedo y Juan Oviedo, el acusado se bajó del patrullero (estaba sin esposas) y subió al otro auto sin que pareciera que se trataba de una fuga. Ellos contaron que el chofer de la patrulla (Nazar) se bajó corriendo y trató de disparar su arma, pero se le habría trabado. De los tres policías detenidos Cancino es el que estaría más comprometido, puesto que él habría pedido el dinero y le habría avisado a Abella que había una orden de detención. Además, los investigadores sospechan que podría estar vinculado al asalto a Betty de Abella. Los policías declararon ayer ante la fiscal Joaquina Vermal (subroga al renunciante Esteban Jerez) y el secretario Carlos López. Ellos analizan ahora los pasos a seguir en la investigación, y no se descarta que en los próximos días decidan procesar a los policías por su presunta participación en el delito de evasión, y por incumplimiento de los deberes de funcionario público. La causa está siendo instruida por el jefe de la Regional Oeste, comisario mayor Miguel Angel Chuchuy Linares.
Por el atraco, además están detenidos Pablo Olea -cuyas huellas se encontraron en la casa de la víctima-, Pablo Jait, Sergio Medina y Mario Amaya. Otros dos hombres -identificados como Enrique Alderete y Guillermo Santos-, al igual que Abella, están prófugos. Olea había sido detenido por efectivos de Investigaciones, al mando del comisario inspector Marcial Escobar, por otro hecho, y fue notificado en la cárcel de su presunta vinculación con el atraco de Lules.
Zona liberada
Ayer Betty de Abella se mostró sorprendida por todo lo que estaba pasando. "Unicamente quiero que esto se resuelva, sin importar quiénes son los implicados. No puede ser que la Policía dé zona liberada para que asalten a una familia", afirmó. La mujer dijo que está asustada. "Ahora deberé desconfiar de todo el mundo. Aumentamos las medidas de seguridad, pero desde que nos asaltaron no podemos dormir por el miedo", aseguró Abella, quien vive con su hija María Verónica. La mujer no quiso acusar a nadie. "Lo único que puedo decir es que quien entregó este trabajo conocía perfectamente mi casa, o sea que tiene que ser alguien de nuestra confianza", opinó. Anoche iban a realizarse varios allanamientos.
La víctima y varios policías habrían recibido amenazas
La Policía abrió una causa contra el ex legislador Julio Dante Abella, padre del sospechoso José Martín Abella ya que, según se denunció, el sábado pasado amenazó al jefe de la Regional Oeste, comisario mayor Miguel Angel Chuchuy Linares, y a su propia cuñada, Betty de Abella, advirtiéndole que tuviera mucho cuidado con lo que declararía en referencia a su hijo.
"El vino a mi casa justo cuando yo estaba prestando declaración, el sábado", relató la mujer a LA GACETA. "Me separó de donde estaban los policías, y me advirtió que pensara mucho antes de decirles algo de José, pero yo le respondí que de eso no sabía nada", explicó. Luego, según la presentación judicial, amenazó a Chuchuy Linares y a otros dos policías. El caso del asalto a la familia y la presunción de que uno de sus propios parientes podría estar involucrado, conmocionó a la ciudad de Lules. La Policía investiga si Abella, quien también trabaja en el negocio de la carne, como Julio, el hijo de Betty, adquirió un camión tras el asalto. El dinero, unos $ 110.000, estaba destinado a la compra de una casa para una de las hijas de la mujer.
Sorpresa
La familia asaltada se mostró sorprendida por el giro que tomó la investigación. "Si bien no tenemos mucho contacto con ellos, el mismo José Martín vino a mi casa después del robo y se comprometió a investigar personalmente, pero no quería que le diéramos intervención a la Policía. Eso fue muy raro", dijeron. El comisario Chuchuy Linares confirmó ayer además que se está investigando si Abella tiene antecedentes penales. Marcos López, José Luis Rodríguez, Francisco Peñaloza, Diego Delgado y Pedro Fernández, todos vecinos de Lules, dijeron que conocen bien a la familia Abella. "El chango siempre se movió por Lules como si fuera el dueño. Era obvio que en algún momento se iba a mandar una macana", dijeron.
Mientras tanto, uno de los tres policías arrestados en Lules el sábado -por la sospechosa fuga de Abella- está en una situación complicada. En los próximos días podría solicitarse que se le dicte la prisión preventiva. El oficial principal Pablo Luis Rolando Cancino le habría pedido dinero al acusado para no detenerlo, y dos horas después habría permitido que este huyera tranquilamente, desde la misma puerta de la comisaría de Famaillá, adonde lo estaban trasladando. Abella está acusado de liderar la banda que el 21 de marzo pasado asaltó a Betty Soria de Abella, su tía, quien vive a 40 metros de la comisaría de Lules. Los ladrones se llevaron, entre dinero y joyas, más de $ 110.000. El sábado a la mañana, en la seccional se supo que el juez Alfonso Zottoli había ordenado la detención de Abella y la de otros seis hombres. Betty de Abella, en su declaración policial, dijo que a las 12.30 su sobrino la llamó por teléfono. Le contó que se había enterado de que lo habían involucrado en el asalto y que necesitaba $ 10.000.
La fuga
A las 14 el acusado se presentó en la comisaría de Lules y el comisario Ramón Caínzo lo llevó a Famaillá, dado que es la Brigada Oeste la que investiga el asalto. Pero, al llegar a esa ciudad, el cabo José Nazar estacionó el auto enfrente de la Regional y a su lado se ubicó un Chrysler Status marrón. Los policías quedaron detenidos por orden judicial.
Según los testigos Cristina Gramajo de Oviedo y Juan Oviedo, el acusado se bajó del patrullero (estaba sin esposas) y subió al otro auto sin que pareciera que se trataba de una fuga. Ellos contaron que el chofer de la patrulla (Nazar) se bajó corriendo y trató de disparar su arma, pero se le habría trabado. De los tres policías detenidos Cancino es el que estaría más comprometido, puesto que él habría pedido el dinero y le habría avisado a Abella que había una orden de detención. Además, los investigadores sospechan que podría estar vinculado al asalto a Betty de Abella. Los policías declararon ayer ante la fiscal Joaquina Vermal (subroga al renunciante Esteban Jerez) y el secretario Carlos López. Ellos analizan ahora los pasos a seguir en la investigación, y no se descarta que en los próximos días decidan procesar a los policías por su presunta participación en el delito de evasión, y por incumplimiento de los deberes de funcionario público. La causa está siendo instruida por el jefe de la Regional Oeste, comisario mayor Miguel Angel Chuchuy Linares.
Por el atraco, además están detenidos Pablo Olea -cuyas huellas se encontraron en la casa de la víctima-, Pablo Jait, Sergio Medina y Mario Amaya. Otros dos hombres -identificados como Enrique Alderete y Guillermo Santos-, al igual que Abella, están prófugos. Olea había sido detenido por efectivos de Investigaciones, al mando del comisario inspector Marcial Escobar, por otro hecho, y fue notificado en la cárcel de su presunta vinculación con el atraco de Lules.
Zona liberada
Ayer Betty de Abella se mostró sorprendida por todo lo que estaba pasando. "Unicamente quiero que esto se resuelva, sin importar quiénes son los implicados. No puede ser que la Policía dé zona liberada para que asalten a una familia", afirmó. La mujer dijo que está asustada. "Ahora deberé desconfiar de todo el mundo. Aumentamos las medidas de seguridad, pero desde que nos asaltaron no podemos dormir por el miedo", aseguró Abella, quien vive con su hija María Verónica. La mujer no quiso acusar a nadie. "Lo único que puedo decir es que quien entregó este trabajo conocía perfectamente mi casa, o sea que tiene que ser alguien de nuestra confianza", opinó. Anoche iban a realizarse varios allanamientos.
La víctima y varios policías habrían recibido amenazas
La Policía abrió una causa contra el ex legislador Julio Dante Abella, padre del sospechoso José Martín Abella ya que, según se denunció, el sábado pasado amenazó al jefe de la Regional Oeste, comisario mayor Miguel Angel Chuchuy Linares, y a su propia cuñada, Betty de Abella, advirtiéndole que tuviera mucho cuidado con lo que declararía en referencia a su hijo.
"El vino a mi casa justo cuando yo estaba prestando declaración, el sábado", relató la mujer a LA GACETA. "Me separó de donde estaban los policías, y me advirtió que pensara mucho antes de decirles algo de José, pero yo le respondí que de eso no sabía nada", explicó. Luego, según la presentación judicial, amenazó a Chuchuy Linares y a otros dos policías. El caso del asalto a la familia y la presunción de que uno de sus propios parientes podría estar involucrado, conmocionó a la ciudad de Lules. La Policía investiga si Abella, quien también trabaja en el negocio de la carne, como Julio, el hijo de Betty, adquirió un camión tras el asalto. El dinero, unos $ 110.000, estaba destinado a la compra de una casa para una de las hijas de la mujer.
Sorpresa
La familia asaltada se mostró sorprendida por el giro que tomó la investigación. "Si bien no tenemos mucho contacto con ellos, el mismo José Martín vino a mi casa después del robo y se comprometió a investigar personalmente, pero no quería que le diéramos intervención a la Policía. Eso fue muy raro", dijeron. El comisario Chuchuy Linares confirmó ayer además que se está investigando si Abella tiene antecedentes penales. Marcos López, José Luis Rodríguez, Francisco Peñaloza, Diego Delgado y Pedro Fernández, todos vecinos de Lules, dijeron que conocen bien a la familia Abella. "El chango siempre se movió por Lules como si fuera el dueño. Era obvio que en algún momento se iba a mandar una macana", dijeron.
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