21 Abril 2003 Seguir en 
El descomunal asalto ocurrido el 21 de marzo pasado fue la gota que derramó el vaso. Ese día, un grupo de delincuentes encapuchados se llevó, entre dólares, efectivo y joyas, $ 110.000 de la casa de Beatriz Soria de Abella, en Lules. La vivienda está ubicada en la misma cuadra de la comisaría. La mujer y su hija Verónica, quienes fueron atadas y golpeadas, sostienen que existió complicidad de la Policía. "Esa noche despejaron la zona, cerraron la puerta de la seccional y durante más de una hora descolgaron el teléfono", contaron. La víctima ignoraba en ese momento que uno de los cabecillas del robo podría ser su propio sobrino, José Martín Abella, de 24 años.
Horas antes del asalto, el hijo de la mujer asaltada, Julio César Abella, había llevado la recaudación del frigorífico (es matarife) a la casa de su madre, donde tiene su oficina. "Estamos seguras de que quien planeó el asalto conoce todos los movimientos de la casa", admitió la mujer a LA GACETA. A partir de allí la Regional Oeste y la Brigada Oeste, a cargo de los comisarios Miguel Angel Chuchuy Linares y Víctor Hugo Romano, respectivamente, iniciaron una investigación.
Con la información recabada, el juez Alfonso Zottoli libró numerosas órdenes de allanamiento y de detención, que se cumplieron este fin de semana. El sábado fue arrestado en Lules José Martín Abella, hijo del ex diputado radical Julio Dante Abella. Sin embargo poco después se escapó, en un escandaloso episodio: cuando era trasladado hacia Famaillá, Abella prácticamente se habría bajado del móvil policial para subir a un auto Chrysler marrón oscuro, cuya patente sería BWI-539, y habría ido conducido por un tal Bordonaro.
Uniformados
Por la fuga fueron aprehendidos el comisario Ramón Caínzo, el oficial Juan Cansino y el cabo José Nazar. La Fiscalía V cuenta con información que probaría que al menos uno de estos tres uniformados estaría directamente vinculado al asalto.
El joven Abella prófugo también es matarife y conoce, según su propia familia, a la perfección todos los movimientos de su primo Julio César.Por este mismo hecho se detuvo también a Pablo Javier Olea, cuyas huellas dactilares coincidirían con las halladas luego del asalto. También aprehendieron a un tal Medina y a otros dos hombres de apellidos Jait y Amaya.
Del domicilio de uno de los sospechosos la Policía secuestró $ 2.050 en Bocade, los que, según la esposa del imputado, serían el resultado de unos dólares que había cambiado previamente. También se secuestró un Peugeot 505 gris, chapa TTL-924, con el que se habría realizado el robo. Los investigadores están seguros de que esta banda también sería responsable de otros robos, como el del frigorífico de Santa María (también propiedad de Julio César Abella), el de un camión de hacienda y los de otros comercios vinculados a matarifes.
El comisario Linares informó que, con el aval de la Jefatura, se dispuso el reordenamiento total de la comisaría de Lules "para devolverle a la comunidad la confianza en su policía", dijo.
Horas antes del asalto, el hijo de la mujer asaltada, Julio César Abella, había llevado la recaudación del frigorífico (es matarife) a la casa de su madre, donde tiene su oficina. "Estamos seguras de que quien planeó el asalto conoce todos los movimientos de la casa", admitió la mujer a LA GACETA. A partir de allí la Regional Oeste y la Brigada Oeste, a cargo de los comisarios Miguel Angel Chuchuy Linares y Víctor Hugo Romano, respectivamente, iniciaron una investigación.
Con la información recabada, el juez Alfonso Zottoli libró numerosas órdenes de allanamiento y de detención, que se cumplieron este fin de semana. El sábado fue arrestado en Lules José Martín Abella, hijo del ex diputado radical Julio Dante Abella. Sin embargo poco después se escapó, en un escandaloso episodio: cuando era trasladado hacia Famaillá, Abella prácticamente se habría bajado del móvil policial para subir a un auto Chrysler marrón oscuro, cuya patente sería BWI-539, y habría ido conducido por un tal Bordonaro.
Uniformados
Por la fuga fueron aprehendidos el comisario Ramón Caínzo, el oficial Juan Cansino y el cabo José Nazar. La Fiscalía V cuenta con información que probaría que al menos uno de estos tres uniformados estaría directamente vinculado al asalto.
El joven Abella prófugo también es matarife y conoce, según su propia familia, a la perfección todos los movimientos de su primo Julio César.Por este mismo hecho se detuvo también a Pablo Javier Olea, cuyas huellas dactilares coincidirían con las halladas luego del asalto. También aprehendieron a un tal Medina y a otros dos hombres de apellidos Jait y Amaya.
Del domicilio de uno de los sospechosos la Policía secuestró $ 2.050 en Bocade, los que, según la esposa del imputado, serían el resultado de unos dólares que había cambiado previamente. También se secuestró un Peugeot 505 gris, chapa TTL-924, con el que se habría realizado el robo. Los investigadores están seguros de que esta banda también sería responsable de otros robos, como el del frigorífico de Santa María (también propiedad de Julio César Abella), el de un camión de hacienda y los de otros comercios vinculados a matarifes.
El comisario Linares informó que, con el aval de la Jefatura, se dispuso el reordenamiento total de la comisaría de Lules "para devolverle a la comunidad la confianza en su policía", dijo.
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