Los trabajadores autoconvocados de la salud se aprestan a iniciar la cuarta semana de paro en los hospitales. Lejos de avizorar una solución al conflicto, los médicos, enfermeros y empleados del Siprosa evaluarán hoy una profundización de las medidas de fuerza.
El sábado, durante un encuentro en Concepción, los empleados denunciaron que el Poder Ejecutivo incrementó las presiones contra los trabajadores que participan de la protesta. Aseguraron que directores de áreas operativas y jefes de CAPS están siendo obligados a que "delaten" a los que participan del paro. Además, también adelantaron la decisión de continuar con el quite de colaboración, pero profundizando la labor tendiente a mostrar a la opinión pública "la verdadera situación de la salud tucumana".
En ese marco se desarrollará hoy al mediodía una asamblea interhospitalaria. La intención de los autoconvocados es marchar en caravana hacia el hospital de Ranchillos, ya que allí tendrá lugar el plenario de delegados. La elección del sitio no es casual: se hará en esa comuna atento a que allí se desempeñaba el ecografista Carlos Montenegro, quien falleció el viernes a causa de un infarto. "Más que nunca haremos allí la asamblea, en memoria de nuestro compañero", precisó Estela di Cola, referente del hospital de Niños.
La delegada reconoció que la protesta continuará hoy con las puertas principales de los hospitales cerradas de manera simbólica, y con la retención de servicios en los consultorios externos. Los profesionales, además, no realizarán cirugías programadas; es decir, aquellas en la que no esté en riesgo un órgano o la vida de un paciente. Sin embargo, la modalidad de paro y la fecha de la manifestación de esta semana (la número 32 desde 2009) se definirá tras el encuentro en el hospital de Ranchillos.
Los autoconvocados reclaman que el Gobierno reconozca al movimiento como interlocutor válido para discutir mejoras salariales, y rechazan el acuerdo firmado por los gremios ATSA y por AME.
El sábado, durante un encuentro en Concepción, los empleados denunciaron que el Poder Ejecutivo incrementó las presiones contra los trabajadores que participan de la protesta. Aseguraron que directores de áreas operativas y jefes de CAPS están siendo obligados a que "delaten" a los que participan del paro. Además, también adelantaron la decisión de continuar con el quite de colaboración, pero profundizando la labor tendiente a mostrar a la opinión pública "la verdadera situación de la salud tucumana".
En ese marco se desarrollará hoy al mediodía una asamblea interhospitalaria. La intención de los autoconvocados es marchar en caravana hacia el hospital de Ranchillos, ya que allí tendrá lugar el plenario de delegados. La elección del sitio no es casual: se hará en esa comuna atento a que allí se desempeñaba el ecografista Carlos Montenegro, quien falleció el viernes a causa de un infarto. "Más que nunca haremos allí la asamblea, en memoria de nuestro compañero", precisó Estela di Cola, referente del hospital de Niños.
La delegada reconoció que la protesta continuará hoy con las puertas principales de los hospitales cerradas de manera simbólica, y con la retención de servicios en los consultorios externos. Los profesionales, además, no realizarán cirugías programadas; es decir, aquellas en la que no esté en riesgo un órgano o la vida de un paciente. Sin embargo, la modalidad de paro y la fecha de la manifestación de esta semana (la número 32 desde 2009) se definirá tras el encuentro en el hospital de Ranchillos.
Los autoconvocados reclaman que el Gobierno reconozca al movimiento como interlocutor válido para discutir mejoras salariales, y rechazan el acuerdo firmado por los gremios ATSA y por AME.







