Rinden los concursantes para ingresar a la Justicia
Por primera vez en la historia del Poder Judicial local se celebrarán los primeros procesos en el Consejo Asesor de la Magistratura (CAM). Los concursos servirán para la cobertura de cuatro puestos en la Cámara Civil y Comercial de la capital y dos en la de Concepción.
Un nuevo capítulo se abre en la vida institucional de Tucumán. Por primera vez en la historia del Poder Judicial de la Provincia se celebrarán concursos públicos para seleccionar a los futuros magistrados. Esto comenzará hoy, cuando rindan la prueba de oposición escrita los 27 abogados que se inscribieron para participar del proceso convocado por el Consejo Asesor de la Magistratura (CAM) para la cobertura de cuatro vacantes en la Cámara en lo Civil y Comercial Común de esta capital. Mañana sucederá otro tanto cuando afronten el examen los 14 letrados que disputarán por otros dos cargos en idéntica cámara de Concepción.
Los concursos constituyen una novedad, dado que el CAM que funcionó entre 1991 y 2003, a partir de un decreto del entonces gobernador, Ramón Ortega, se limitaba a elevar una terna de posibles candidatos al Poder Ejecutivo cada vez que se producía una vacante, pero no llevaba adelante una selección previa que incluyera la realización de una prueba de oposición escrita, a partir de un llamado público, como sucede ahora.
Aunque la prueba de hoy, como la de mañana, fue pactada para las 14 en el Centro de Especialización y Capacitación Judicial (ubicado frente al Palacio de Tribunales, sobre calle La Madrid al 400) , se calcula que comenzará a las 15.30. Es que, una vez que sea sorteado el caso propuesto por el jurado, a partir del cual deberán redactar una sentencia los postulantes, habrá que sacar fotocopias -a los antecedentes de la cuestión que deberá ser resuelta- para todos los inscriptos.
Desde el momento en que comience la prueba, los aspirantes dispondrán exactamente de seis horas para proyectar una resolución, tal cual como lo harían si fueran magistrados en el fuero por el que concursan. Cada uno de ellos escribirá en una computadora, que estará debidamente cargada con los programas que les permitirán consultar las constituciones de la Nación y de Tucumán, los códigos Civil y de Comercio, así como los códigos Procesal Constitucional, y Civil y Comercial de Tucumán (y, en este último caso, el de la Nación, también).
Otra oportunidad
Los dos nuevos concursos (el de hoy y el de mañna) también constituirán una nueva oportunidad para que el CAM recupere o refuerce su credibilidad social tras la traumática situación suscitada en el proceso convocado para la selección del secretario permanente de dicho cuerpo (ver "El órgano debe resolver..."). Esto, luego de que se constató que el elegido, el abogado Pablo Martín Mercado, había omitido en su currículo la mención de los cargos en la gestión pública que lo vinculaban políticamente con la vicepresidenta del órgano, la legisladora oficialista Carolina Vargas Aignasse.
Estos concursos también significarán un avance en la cobertura de las numerosas vacantes que afectan la prestación del servicio de justicia en la provincia, como consecuencia del hecho de que más de 40 magistrados se retiraron durante el último año y medio para obtener los beneficios previsionales emergentes de la jubilación.
En busca de transparencia
El Consejo Asesor de la Magistratura estableció algunos requisitos y mecanismos tendientes a garantizar la máxima ecuanimidad y confiabilidad en los concursos. Evaluadores foráneos, exámenes anónimos y comodidades para que los concursantes presenten un buen trabajo.
Los concursos constituyen una novedad, dado que el CAM que funcionó entre 1991 y 2003, a partir de un decreto del entonces gobernador, Ramón Ortega, se limitaba a elevar una terna de posibles candidatos al Poder Ejecutivo cada vez que se producía una vacante, pero no llevaba adelante una selección previa que incluyera la realización de una prueba de oposición escrita, a partir de un llamado público, como sucede ahora.
Aunque la prueba de hoy, como la de mañana, fue pactada para las 14 en el Centro de Especialización y Capacitación Judicial (ubicado frente al Palacio de Tribunales, sobre calle La Madrid al 400) , se calcula que comenzará a las 15.30. Es que, una vez que sea sorteado el caso propuesto por el jurado, a partir del cual deberán redactar una sentencia los postulantes, habrá que sacar fotocopias -a los antecedentes de la cuestión que deberá ser resuelta- para todos los inscriptos.
Desde el momento en que comience la prueba, los aspirantes dispondrán exactamente de seis horas para proyectar una resolución, tal cual como lo harían si fueran magistrados en el fuero por el que concursan. Cada uno de ellos escribirá en una computadora, que estará debidamente cargada con los programas que les permitirán consultar las constituciones de la Nación y de Tucumán, los códigos Civil y de Comercio, así como los códigos Procesal Constitucional, y Civil y Comercial de Tucumán (y, en este último caso, el de la Nación, también).
Otra oportunidad
Los dos nuevos concursos (el de hoy y el de mañna) también constituirán una nueva oportunidad para que el CAM recupere o refuerce su credibilidad social tras la traumática situación suscitada en el proceso convocado para la selección del secretario permanente de dicho cuerpo (ver "El órgano debe resolver..."). Esto, luego de que se constató que el elegido, el abogado Pablo Martín Mercado, había omitido en su currículo la mención de los cargos en la gestión pública que lo vinculaban políticamente con la vicepresidenta del órgano, la legisladora oficialista Carolina Vargas Aignasse.
Estos concursos también significarán un avance en la cobertura de las numerosas vacantes que afectan la prestación del servicio de justicia en la provincia, como consecuencia del hecho de que más de 40 magistrados se retiraron durante el último año y medio para obtener los beneficios previsionales emergentes de la jubilación.
En busca de transparencia
El Consejo Asesor de la Magistratura estableció algunos requisitos y mecanismos tendientes a garantizar la máxima ecuanimidad y confiabilidad en los concursos. Evaluadores foráneos, exámenes anónimos y comodidades para que los concursantes presenten un buen trabajo.







