El nervio de la política también pasa ahora por el Congreso, que después de seis años de monólogo oficialista, intenta recuperar un espacio en la arquitectura republicana del país. La pluralidad ideológica ganó la mayoría de los escaños en Diputados, y en menor escala en el Senado, a causa de la decisión del electorado . La Casa Rosada maniobra mirando el almanaque y el Congreso. Los seis años felices en el Legislativo acabaron el 10 de diciembre de 2009.
Una lectura más ajustada de la realidad revela que el matrimonio Kirchner retiene el control del poder real, mediante el uso descarnado de los distintos medios de la maquinaria estatal y el disciplinamiento de los bloques legislativos y del grueso de los gobernadores.
El escenario muestra a Néstor Kirchner conduciendo el Partido Justicialista y presto a estrenar sus dotes diplomáticas en la secretaría general de la Unión de Naciones de América del Sur (Unasur). La apuesta por la explosión del consumo y la conservación de las herramientas que proveen de recursos a la caja dan fuerza al proyecto continuista del matrimonio presidencial. Una exitosa conclusión del canje de deuda coadyuva con ese objetivo.
Algunos hechos contrapesan, sin embargo, el optimismo de los K. La durísima crisis griega que se proyecta en Europa y la caída del precio internacional de la soja en los últimos días con repercusión negativa en los ingresos fiscales aparecen como datos preocupantes.
La globalización entró por la claraboya y relativizó los sueños autárquicos. A ese factor externo se adiciona la ola de denuncias judiciales sobre presunta corrupción en distintas causas -entre ellas el comercio con Venezuela-, que hacen blanco en figuras emblemáticas del Gobierno, como el superpoderoso ministro Julio De Vido.
Sin embargo, no se perfila aún ninguna figura que pueda rivalizar con el ex presidente que sueña con volver a la Casa Rosada en 2011. Las perturbaciones pueden surgir más del lado de la Justicia que de la política propiamente dicha.
Todo regulado
Aun la libertad de conciencia está reglada en el bloque oficialista de Diputados. Cuando se votó el proyecto de ley sobre matrimonio gay. La directiva era evitar que las opiniones negativas pudieran trabar la iniciativa, razón por la cual a los descontentos se les dio la opción de abstenerse o de no acudir al recinto. De los kirchneristas tucumanos, dos prefirieron eludir la definición: Susana Díaz y Juan Salim. Contribuyeron así a que no hubiera una votación ajustada.
Alfredo Dato, Miriam Gallardo y Germán Alfaro dieron la cara y votaron por el no; Stella Maris Córdoba y Gerónimo Vargas Aignasse -sólo en general- siguieron a Kirchner en el sí. Sin dudas, estuvieron cerca del jefe, por convicciones o por pragmatismo.
Norah Castaldo y Juan Casañas -opositores- mantuvieron su negativa a la innovación del Código Civil. El tránsito por el Senado puede ser más complicado que en Diputados.
Se sabe ya que Sergio Mansilla (alperovichista) y José Cano (UCR) defenderán el matrimonio heterosexual, pero Beatriz Rojkés fue ambigua en ese aspecto. Se puede suponer -por los precedentes- que no desairará a Kirchner y que no defraudará a la Presidenta. Está claro que la ley citada es parte de la parafernalia que desplegará el oficialismo para las elecciones de 2011.
Sin fisuras
En un asunto menos controvertido porque no contrapone concepciones del mundo, como es la coparticipación del Impuesto al Cheque, los diputados oficialistas tucumanos funcionaron en bloque.
Obedecieron a José Alperovich, a Agustín Rossi y a la Casa Rosada y dejaron a los opositores en sus bancas, que impusieron su mayoría.
Así, los antikirchneristas, finalmente, le dieron curso al tratamiento de la ley con media sanción del Senado en dos comisiones, pero la orden presidencial es trabar la discusión en Diputados lo más que se pueda. Ellos pretenden avanzar pese a las objeciones de la Rosada. Cristina Fernández, sin embargo, se resiste a perder una masa de $ 10.000 millones que iría a las provincias y aumentaría su autonomía en la antesala del proceso electoral.
José Alperovich y otros trece gobernadores, en una solicitada, acusaron a los senadores de haber consumado una acción violatoria del orden constitucional, tras la aprobación de la iniciativa opositora.
Las 14 provincias que rechazaron el proyecto deberían haber sido ser las impulsoras principales, señaló el diputado ruralista Casañas. Deben estar muy presionados para rechazar recursos, cuando el gobernador reitera que no puede solucionar el conflicto der la salud por falta de dinero, agregó.
De este modo, remarcó las contradicciones entre la militancia de sus jefes políticos provinciales del peronismo y los intereses objetivos de sus territorios.El desgaste a que se sometió a Julio Cobos por su conducción del Senado en la sesión en que trató inicialmente la ley de coparticipación del Impuesto al Cheque. incluyó una escala en el juzgado de Daniel Rafecas. Pues bien, el juez desestimó que el Vicepresidente haya violado la Constitución en esa oportunidad porque se había limitado a aplicar el reglamento.
De hegemonía y divergencias
Al igual que en 2007, Alperovich propicia dividir las aguas en el período electoral de 2011. Se votará para gobernador el 28 de agosto, o sea que no quedará pegado al destino de la fórmula presidencial del peronismo, si termina marginado de la carrera de la hacia la Casa Rosada..
Si la Justicia declara constitucional la pretensión re-reeleccionista, avanzará en esa dirección, porque dentro del aparato oficial del justicialismo no encontrará resistencias. Quienes permanecen en ese tronco, ataron sus trayectorias a la del gobernador. El PJ, en definitiva, es el partido del gobierno. La militancia está inserta en la burocracia estatal y si pierde su espacio en ella, se irá de la política porque olvidó cómo practicarla sin fondos públicos.
La oposición peronista se estructura como puede y desconfía de los diálogos entre Alperovich y Eduardo Duhalde. Todos debajo del paraguas de Duhalde, recitan monotemáticamente desde el entorno del ex gobernador bonarense. La aplicación de esa premisa haría viable un presunto entendimiento entre el tucumano y Duhalde. No es más que una hipótesis, pero desvela a algunos. Más concretas son los conflictos de intensa intensidad que sacuden a la administración pública y a la salud.
Una lectura más ajustada de la realidad revela que el matrimonio Kirchner retiene el control del poder real, mediante el uso descarnado de los distintos medios de la maquinaria estatal y el disciplinamiento de los bloques legislativos y del grueso de los gobernadores.
El escenario muestra a Néstor Kirchner conduciendo el Partido Justicialista y presto a estrenar sus dotes diplomáticas en la secretaría general de la Unión de Naciones de América del Sur (Unasur). La apuesta por la explosión del consumo y la conservación de las herramientas que proveen de recursos a la caja dan fuerza al proyecto continuista del matrimonio presidencial. Una exitosa conclusión del canje de deuda coadyuva con ese objetivo.
Algunos hechos contrapesan, sin embargo, el optimismo de los K. La durísima crisis griega que se proyecta en Europa y la caída del precio internacional de la soja en los últimos días con repercusión negativa en los ingresos fiscales aparecen como datos preocupantes.
La globalización entró por la claraboya y relativizó los sueños autárquicos. A ese factor externo se adiciona la ola de denuncias judiciales sobre presunta corrupción en distintas causas -entre ellas el comercio con Venezuela-, que hacen blanco en figuras emblemáticas del Gobierno, como el superpoderoso ministro Julio De Vido.
Sin embargo, no se perfila aún ninguna figura que pueda rivalizar con el ex presidente que sueña con volver a la Casa Rosada en 2011. Las perturbaciones pueden surgir más del lado de la Justicia que de la política propiamente dicha.
Todo regulado
Aun la libertad de conciencia está reglada en el bloque oficialista de Diputados. Cuando se votó el proyecto de ley sobre matrimonio gay. La directiva era evitar que las opiniones negativas pudieran trabar la iniciativa, razón por la cual a los descontentos se les dio la opción de abstenerse o de no acudir al recinto. De los kirchneristas tucumanos, dos prefirieron eludir la definición: Susana Díaz y Juan Salim. Contribuyeron así a que no hubiera una votación ajustada.
Alfredo Dato, Miriam Gallardo y Germán Alfaro dieron la cara y votaron por el no; Stella Maris Córdoba y Gerónimo Vargas Aignasse -sólo en general- siguieron a Kirchner en el sí. Sin dudas, estuvieron cerca del jefe, por convicciones o por pragmatismo.
Norah Castaldo y Juan Casañas -opositores- mantuvieron su negativa a la innovación del Código Civil. El tránsito por el Senado puede ser más complicado que en Diputados.
Se sabe ya que Sergio Mansilla (alperovichista) y José Cano (UCR) defenderán el matrimonio heterosexual, pero Beatriz Rojkés fue ambigua en ese aspecto. Se puede suponer -por los precedentes- que no desairará a Kirchner y que no defraudará a la Presidenta. Está claro que la ley citada es parte de la parafernalia que desplegará el oficialismo para las elecciones de 2011.
Sin fisuras
En un asunto menos controvertido porque no contrapone concepciones del mundo, como es la coparticipación del Impuesto al Cheque, los diputados oficialistas tucumanos funcionaron en bloque.
Obedecieron a José Alperovich, a Agustín Rossi y a la Casa Rosada y dejaron a los opositores en sus bancas, que impusieron su mayoría.
Así, los antikirchneristas, finalmente, le dieron curso al tratamiento de la ley con media sanción del Senado en dos comisiones, pero la orden presidencial es trabar la discusión en Diputados lo más que se pueda. Ellos pretenden avanzar pese a las objeciones de la Rosada. Cristina Fernández, sin embargo, se resiste a perder una masa de $ 10.000 millones que iría a las provincias y aumentaría su autonomía en la antesala del proceso electoral.
José Alperovich y otros trece gobernadores, en una solicitada, acusaron a los senadores de haber consumado una acción violatoria del orden constitucional, tras la aprobación de la iniciativa opositora.
Las 14 provincias que rechazaron el proyecto deberían haber sido ser las impulsoras principales, señaló el diputado ruralista Casañas. Deben estar muy presionados para rechazar recursos, cuando el gobernador reitera que no puede solucionar el conflicto der la salud por falta de dinero, agregó.
De este modo, remarcó las contradicciones entre la militancia de sus jefes políticos provinciales del peronismo y los intereses objetivos de sus territorios.El desgaste a que se sometió a Julio Cobos por su conducción del Senado en la sesión en que trató inicialmente la ley de coparticipación del Impuesto al Cheque. incluyó una escala en el juzgado de Daniel Rafecas. Pues bien, el juez desestimó que el Vicepresidente haya violado la Constitución en esa oportunidad porque se había limitado a aplicar el reglamento.
De hegemonía y divergencias
Al igual que en 2007, Alperovich propicia dividir las aguas en el período electoral de 2011. Se votará para gobernador el 28 de agosto, o sea que no quedará pegado al destino de la fórmula presidencial del peronismo, si termina marginado de la carrera de la hacia la Casa Rosada..
Si la Justicia declara constitucional la pretensión re-reeleccionista, avanzará en esa dirección, porque dentro del aparato oficial del justicialismo no encontrará resistencias. Quienes permanecen en ese tronco, ataron sus trayectorias a la del gobernador. El PJ, en definitiva, es el partido del gobierno. La militancia está inserta en la burocracia estatal y si pierde su espacio en ella, se irá de la política porque olvidó cómo practicarla sin fondos públicos.
La oposición peronista se estructura como puede y desconfía de los diálogos entre Alperovich y Eduardo Duhalde. Todos debajo del paraguas de Duhalde, recitan monotemáticamente desde el entorno del ex gobernador bonarense. La aplicación de esa premisa haría viable un presunto entendimiento entre el tucumano y Duhalde. No es más que una hipótesis, pero desvela a algunos. Más concretas son los conflictos de intensa intensidad que sacuden a la administración pública y a la salud.







