Los hospitales siguen en pie de lucha. Las puertas principales de acceso se mantuvieron cerradas, con hileras de sillas cruzadas para impedir el paso y carteles con acusaciones contra el Gobierno por no convocar a los autoconvocados de la salud a las negociaciones salariales.
Aún sin visos de solución, la protesta se desarrolló en forma pacífica bajo el control de los médicos, enfermeros y trabajadores no sindicalizados, distanciados tanto de ATSA como de AME. El paro por tiempo indeterminado en la atención de consultorios externos y realización de cirugías programadas se cumple con firmeza, mientras que se mantienen las guardias (únicos accesos habilitados) y la cobertura de las urgencias, que incluye la entrega de medicación a pacientes crónicos.
"Alperovich cerró los hospitales", se lee en la clausurada entrada de la Maternidad, mientras que en el hospital Padilla el principal pasacalle, de letras rojas y fondo blanco, es contundente: "señor gobernador, no cierre la puerta", "curamos y salvamos vidas todos los días; recibimos salarios miserables todos los meses", reza otra consigna.
En el Centro de Salud, uno de los focos más firmes del conflicto, los pacientes son recibidos con un letrero que lleva impresas las huellas de las manos de quienes trabajan allí, con nombre y apellido. "Estas son las manos de los trabajadores, que día a día ponemos todo para que este hospital salga adelante", es la leyenda que completa la imagen.
Planteos a la Dirección
En este hospital se realizó ayer una nueva asamblea, en la cual se resolvió movilizar hoy, a partir de las 10, hasta el despacho del director Ricardo Figueroa. El motivo de la concentración será pedirle que anule el contrato con la empresa de seguridad privada Cóndor, luego de que sus empleados mantuvieran el miércoles algunos cruces con referentes de los autoconvocados.
"Vamos a pedir explicaciones por los violentos incidentes protagonizados por personal que no pertenece a este hospital y que no puede seguir adentro. Esta es una transada más del Gobierno con particulares, del mismo modo que negocia con los gremios a espaldas de los trabajadores. En contra de todos estos negociados es que nace el movimiento de los autoconvocados, en defensa genuina del sistema de salud", sostuvo Francisca Cruz.
La delegada acusó a Alperovich de mentir a la sociedad cuando aseguró que están solucionados los problemas salariales, pese a que la mitad de los haberes no son bonificables ni están incorporados al básico. "Apenas llegamos al 15 de cada mes. Si tienen plata para pagarle a una empresa de seguridad, queremos que ese dinero vaya a los trabajadores", reclamó.
Aún sin visos de solución, la protesta se desarrolló en forma pacífica bajo el control de los médicos, enfermeros y trabajadores no sindicalizados, distanciados tanto de ATSA como de AME. El paro por tiempo indeterminado en la atención de consultorios externos y realización de cirugías programadas se cumple con firmeza, mientras que se mantienen las guardias (únicos accesos habilitados) y la cobertura de las urgencias, que incluye la entrega de medicación a pacientes crónicos.
"Alperovich cerró los hospitales", se lee en la clausurada entrada de la Maternidad, mientras que en el hospital Padilla el principal pasacalle, de letras rojas y fondo blanco, es contundente: "señor gobernador, no cierre la puerta", "curamos y salvamos vidas todos los días; recibimos salarios miserables todos los meses", reza otra consigna.
En el Centro de Salud, uno de los focos más firmes del conflicto, los pacientes son recibidos con un letrero que lleva impresas las huellas de las manos de quienes trabajan allí, con nombre y apellido. "Estas son las manos de los trabajadores, que día a día ponemos todo para que este hospital salga adelante", es la leyenda que completa la imagen.
Planteos a la Dirección
En este hospital se realizó ayer una nueva asamblea, en la cual se resolvió movilizar hoy, a partir de las 10, hasta el despacho del director Ricardo Figueroa. El motivo de la concentración será pedirle que anule el contrato con la empresa de seguridad privada Cóndor, luego de que sus empleados mantuvieran el miércoles algunos cruces con referentes de los autoconvocados.
"Vamos a pedir explicaciones por los violentos incidentes protagonizados por personal que no pertenece a este hospital y que no puede seguir adentro. Esta es una transada más del Gobierno con particulares, del mismo modo que negocia con los gremios a espaldas de los trabajadores. En contra de todos estos negociados es que nace el movimiento de los autoconvocados, en defensa genuina del sistema de salud", sostuvo Francisca Cruz.
La delegada acusó a Alperovich de mentir a la sociedad cuando aseguró que están solucionados los problemas salariales, pese a que la mitad de los haberes no son bonificables ni están incorporados al básico. "Apenas llegamos al 15 de cada mes. Si tienen plata para pagarle a una empresa de seguridad, queremos que ese dinero vaya a los trabajadores", reclamó.









