Matías de la Rosa sacó a relucir su costado romántico a puro folclore

El joven cantante presentó su disco. El Alberdi se llenó. Invitados, humor y baile.

PURO CORAZON. De la Rosa dedicó gran parte de su repertorio a las chicas. LA GACETA / ENRIQUE GALINDEZ
PURO CORAZON. De la Rosa dedicó gran parte de su repertorio "a las chicas". LA GACETA / ENRIQUE GALINDEZ
25 Abril 2010
La idea es andar por las rutas y trepar a escenarios, pero es necesario volver a casa para reorganizar la agenda y volver a empezar. Matías de la Rosa lo hizo en la noche del viernes, cuando presentó en el Teatro Alberdi su segundo disco, "Andariego".

Su voz y la actitud positiva del cantante se entrelazan perfectamente con su carisma y buen humor para entregar un buen puñado de canciones. Entre el ritmo festivalero que incita al aplauso y al baile, y la balada romántica que coquetea con el pop pero mantiene aires folclóricos, Matías se desenvuelve con soltura y aporta buenas dosis de frescura en una movida que crece y se diversifica.

El músico abrió su presentación con "Andariego", la canción que le dio nombre a su trabajo. Antes se proyectó un video, cuyas imágenes mostraron muchos de los logros del artista tucumano, que conmovió en el Festival de Baradero y tocó en programas folclóricos de la televisión porteña. Y también mostró cómo se grabó el disco, se hicieron las fotos y otros detalles.

Luego llegó la introducción instrumental de su banda, formada por buenos músicos, que jugueteó con el funk para entrar de lleno a "Andariego", chacarera que compusieron Yuca Córdoba y Gustavo Páez.

Entre chistes y bromas con su compañeros, De la Rosa -siempre en complicidad con el público- reiteró sus agradecimientos a quienes lo ayudaron siempre y, especialmente, a los asistentes que superaron ampliamente sus propias expectativas de convocatoria. Estaba feliz y sorprendido, y lo dijo.

Pasaron gatos, zambas, más chacareras y un vals encantador, "Mire señorita", en el que se lucieron los guitarristas José Pinto (parte del grupo) y el invitado Francisco Santamarina.

Las distorsiones que aportó en varios temas el guitarrista invitado Alejo Cruz sintonizaron a la perfección con el bajo bailarín de Nazareno Lechesi, la batería de Bernardo Filippini y la percusión del invitado Franco Contrera. Con arreglos modernos, el equilibrio entre esas dos maneras de recorrer el folclore que atraen a Matías se inclina hacia el romanticismo, sin desmedro de sus raíces.

Antes que él actuó Sofía Singh, la niña de 9 años que conjuga en su voz potente la fuerza y la frescura, y luego Christian Romano, de corte netamente festivalero.

Durante su recital, De la Rosa invitó a subir a las salteñas de Las Cinco Voces (foto), un grupo vocal femenino de indescifrable tendencia que primero hizo, acompañado solo por una guitarra, la canción "No dejarte ir", y luego, con él y su banda, una chacarera en la que las chicas de botas altas jugaron con sus registros.

Matías continuó con su recital interpretando las nuevas canciones que grabó, algunas de su primer disco, y otras que simplemente le gustan, para terminar con el tema que compuso y que es usado en la difusión del álbum, titulado "En cada parpadeo".

Se bajó del escenario, pero la ovación del público y la ansiedad por seguir tocando lo llevaron a regresar pronto. Fue así que se despidió con dos clásicos que pusieron a bailar a todos entre las butacas: "Milagro de amor" y "Doña Ubenza".

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