24 Abril 2002 Seguir en 
Ramón Cáceres no tiene suerte. Hace poco menos de dos años, una noche en que se ausentó de su casa, un grupo de delincuentes ingresó en ella y se la desvalijó casi totalmente. Ayer a la madrugada, otros ladrones entraron en el pequeño taller de reparación de equipos de audio y TV que tiene en barrio Diza, y le llevaron artefactos por un valor de $5.000.
"Lo peor del caso es que casi nada de lo que se llevaron es mío, sino de los clientes que querían que se los arregle", explicó a LA GACETA. Los delincuentes rompieron la puerta del local ubicado en calle Moreno al 2.100. "Trabajaron durante dos horas, sin que nadie haga nada. Un vecino le avisó a un policía, pero ni siquiera vino a ver qué pasaba", relató la víctima. Los ladrones se llevaron siete televisores, cuatro centros musicales, tres baffles, varias herramientas -entre ellas sofisticados testers-, una videograbadora, un reproductor, seis estéreos de autos y cuatro controles remoto, entre otros elementos. "La Policía vino 12 horas después de ocurrido el robo a ver qué había pasado, pero ya no había nada qué hacer", relató Cáceres. El hombre pidió que alguien haga algo. "Que por lo menos recuperen algunos de los televisores, así se los puedo devolver a sus dueños", imploró.
"Lo peor del caso es que casi nada de lo que se llevaron es mío, sino de los clientes que querían que se los arregle", explicó a LA GACETA. Los delincuentes rompieron la puerta del local ubicado en calle Moreno al 2.100. "Trabajaron durante dos horas, sin que nadie haga nada. Un vecino le avisó a un policía, pero ni siquiera vino a ver qué pasaba", relató la víctima. Los ladrones se llevaron siete televisores, cuatro centros musicales, tres baffles, varias herramientas -entre ellas sofisticados testers-, una videograbadora, un reproductor, seis estéreos de autos y cuatro controles remoto, entre otros elementos. "La Policía vino 12 horas después de ocurrido el robo a ver qué había pasado, pero ya no había nada qué hacer", relató Cáceres. El hombre pidió que alguien haga algo. "Que por lo menos recuperen algunos de los televisores, así se los puedo devolver a sus dueños", imploró.







