Yedlin cede en su decisión de sancionar empleados

El ministro de Salud adelantó que se revisará la resolución que estipula penalidades para los trabajadores de la salud que hagan paro. El funcionario aclaró que será estricto en el control de los horarios de entrada y de salida de los trabajadores en los hospitales públicos.

Por Redacción Política 26 Marzo 2010
El ministro de Salud, Pablo Yedlin, dijo ayer que está dispuesto a dar marcha atrás y a modificar la resolución que prevé sanciones disciplinarias para los empleados del Siprosa que alteren o que perjudiquen la normal prestación de los servicios de salud pública.
"La vamos a modificar; en contacto con ellos y con los abogados", anunció el funcionario en alusión a la resolución Nº 06, que había firmado el 13 de enero y que LA GACETA sacó a la luz. Mediante ese instrumento, Yedlin declaró "como servicio esencial a toda prestación y/o actividad que sea desarrollada por el personal del Siprosa, tendientes a alcanzar un sistema igualitario, de promoción, reparación y rehabilitación de la salud física y mental de la población".
Luego, formuló la advertencia: "toda acción u omisión impulsadas por los agentes del Siprosa que tienda a entorpecer o interrumpir los servicios esenciales es causal de sanción disciplinaria". La medida, según reconoció el secretario ejecutivo médico del Siprosa, Alberto Sabaj, buscó evitar que se reediten las medidas de fuerzas que los autoconvocados realizaron durante el segundo semestre de 2009. Justamente, la resolución fue duramente cuestionada por los trabajadores del sector, que marcharon el martes por la noche a la plaza Independencia para exigir su derogación.
Yedlin defendió el espíritu de la resolución, pero adelantó que será cambiada para evitar malos entendidos. "Básicamente, lo que dice es que los servicios de salud, y no solamente la guardia de los hospitales, son esenciales. También el registro de atenciones, la entrega de leche o el control de los niños mediante servicios esenciales. Ellos entienden que se está limitando el derecho a huelga. Por eso, vamos a dejar explícitamente indicado que no fue el objetivo de esta resolución limitar el derecho de nadie. Por el contrario, se apunta al derecho de todos", resumió el funcionario.
Según el ministro, el Ejecutivo no quiere atravesar por otro reclamo tan extenso como el de 2009. "Se apunta a que no tengamos conflictos prolongados que atenten contra las atenciones necesarias. Por ejemplo: el registro en salud, en situaciones epidémicas, es trascendente. Si no sabemos en tiempo y en forma dónde hay casos de gripe A, o dónde hay casos de dengue, es muy difícil llegar a tiempo", dijo.
Yedlin aclaró que no serán sancionadas las asambleas, siempre que no afecten los servicios. "Nunca hemos sancionado a nadie a lo largo de seis meses de paro y de movilización de este sector, que no es un gremio. Pero no vamos a bajar el brazo en los controles de permanencia y de entrada y salida de los nosocomios", advirtió.

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