26 Marzo 2010 Seguir en 
WASHINGTON.- El Senado aprobó ayer por 56 votos a favor y 43 en contra una serie de enmiendas a la reforma del sistema de salud nacional que ya había sido firmadas esta semana por el presidente Barack Obama. La aprobación se produjo tras un largo debate que comenzó el miércoles por la tarde.
Los republicanos, que se oponen en bloque a la reforma, objetaron la inclusión de dos cláusulas menores en el paquete. Adujeron que no estaban vinculadas directamente a la reforma de salud, sino que eran de índole educativa, más precisamente préstamos estudiantiles para asistencia médica. Dado que estos retoques en el Senado se realizan sobre el texto aprobado el domingo por la Cámara de Representantes, y ya firmado por Obama el martes, la legislación debe egresar a la Cámara de Representantes para ser sometido una última vez a votación, ya que los textos aprobados por ambos cuerpos parlamentarios deben ser idénticos.
"Todos estamos cansados, pero ha sido una pelea legislativa que estará en los libros de récords", comentó el líder demócrata del Senado, Harry Reid, antes de la votación. La reforma, una de las propuestas más importantes de la administración Obama a nivel de política interna, tiene el objetivo de modificar el sistema de manera que el 95% de la población estadounidense tenga acceso a al menos algún tipo de seguro de salud.
Amenazas de muerte
La reforma generó fuertes controversias durante este último año de debates. Incluso se informó el miércoles que varios legisladores demócratas que el domingo votaron a favor de la ley de reforma recibieron amenazas de muerte. También el republicano Eric Cantor, detractor del proyecto, denunció ayer que una bala había atravesado la ventana de su oficina en Richmond, Virginia. Al menos diez legisladores demócratas han denunciado incidentes de acoso o vandalismo en sus oficinas durante los últimos días. Más de cien congresistas demócratas se reunieron el miércoles en privado en el Capitolio con representantes del FBI y de la policía para hablar de sus temores en relación a este asunto. Según el diario "The Washington Post", al menos a una decena de legisladores se les ofreció un refuerzo de las medidas de seguridad. (DPA-Reuters-Télam)
Los republicanos, que se oponen en bloque a la reforma, objetaron la inclusión de dos cláusulas menores en el paquete. Adujeron que no estaban vinculadas directamente a la reforma de salud, sino que eran de índole educativa, más precisamente préstamos estudiantiles para asistencia médica. Dado que estos retoques en el Senado se realizan sobre el texto aprobado el domingo por la Cámara de Representantes, y ya firmado por Obama el martes, la legislación debe egresar a la Cámara de Representantes para ser sometido una última vez a votación, ya que los textos aprobados por ambos cuerpos parlamentarios deben ser idénticos.
"Todos estamos cansados, pero ha sido una pelea legislativa que estará en los libros de récords", comentó el líder demócrata del Senado, Harry Reid, antes de la votación. La reforma, una de las propuestas más importantes de la administración Obama a nivel de política interna, tiene el objetivo de modificar el sistema de manera que el 95% de la población estadounidense tenga acceso a al menos algún tipo de seguro de salud.
Amenazas de muerte
La reforma generó fuertes controversias durante este último año de debates. Incluso se informó el miércoles que varios legisladores demócratas que el domingo votaron a favor de la ley de reforma recibieron amenazas de muerte. También el republicano Eric Cantor, detractor del proyecto, denunció ayer que una bala había atravesado la ventana de su oficina en Richmond, Virginia. Al menos diez legisladores demócratas han denunciado incidentes de acoso o vandalismo en sus oficinas durante los últimos días. Más de cien congresistas demócratas se reunieron el miércoles en privado en el Capitolio con representantes del FBI y de la policía para hablar de sus temores en relación a este asunto. Según el diario "The Washington Post", al menos a una decena de legisladores se les ofreció un refuerzo de las medidas de seguridad. (DPA-Reuters-Télam)







