24 Marzo 2010 Seguir en 
"Somos artesanos de nuestro destino". Pareciera que la metáfora se materializó ayer con la intervención artística que se realizó el Centro Cultural Virla por el Día de la Memoria.
La muy original acción consistió en un albañil llamado "Argentino Democracia" que necesitaba ayuda para construir un mural en honor a su apellido. Hijo de Memoria y Nunca más, el albañil, encarnado por el actor Gonzalo Véliz, le pedía a la gente que escriba en unos "ladrillos" qué material se necesitaba para construir el mural. "Se les pregunta cómo se construye la democracia. Entonces, lo que iban escribiendo en los papeles, lo íbamos pegando en la fachada del Virla. La idea es que mañana (por hoy), el Centro Cultural amanezca con todas las frases escritas por los transeúntes", dijo Silvina Fénik, directora del Centro Cultural Virla a LA GACETA.
"Estoy muy orgulloso de haber participado en esto. Es una experiencia maravillosa, gratificante y también emocionante", relató satisfecho Véliz, quien estuvo buena parte de la mañana y la tarde de ayer conversando con la gente que pasaba por el Centro Cultural Virla sobre sus ideas sobre la democracia. "Fue una experiencia muy fuerte; la gente no sólo escribía en los ladrillos, sino que además se acercaba y contaba experiencias", agregó. La respuesta de la gente fue muy dispar; los más grandes en ocasiones se sentían incómodos, escribían pero no querían poner sus nombres o decían que estaban apurados. Los más jóvenes, los adolescentes, en cambio, se quedaban, conversaban y hasta iban y pegaban sus ladrillos ellos mismos", agregó el actor. "Escribieron muchas cosas, compromiso, libertad, esfuerzo, ponerse en los zapatos del otro", enumeró Véliz.
La muy original acción consistió en un albañil llamado "Argentino Democracia" que necesitaba ayuda para construir un mural en honor a su apellido. Hijo de Memoria y Nunca más, el albañil, encarnado por el actor Gonzalo Véliz, le pedía a la gente que escriba en unos "ladrillos" qué material se necesitaba para construir el mural. "Se les pregunta cómo se construye la democracia. Entonces, lo que iban escribiendo en los papeles, lo íbamos pegando en la fachada del Virla. La idea es que mañana (por hoy), el Centro Cultural amanezca con todas las frases escritas por los transeúntes", dijo Silvina Fénik, directora del Centro Cultural Virla a LA GACETA.
"Estoy muy orgulloso de haber participado en esto. Es una experiencia maravillosa, gratificante y también emocionante", relató satisfecho Véliz, quien estuvo buena parte de la mañana y la tarde de ayer conversando con la gente que pasaba por el Centro Cultural Virla sobre sus ideas sobre la democracia. "Fue una experiencia muy fuerte; la gente no sólo escribía en los ladrillos, sino que además se acercaba y contaba experiencias", agregó. La respuesta de la gente fue muy dispar; los más grandes en ocasiones se sentían incómodos, escribían pero no querían poner sus nombres o decían que estaban apurados. Los más jóvenes, los adolescentes, en cambio, se quedaban, conversaban y hasta iban y pegaban sus ladrillos ellos mismos", agregó el actor. "Escribieron muchas cosas, compromiso, libertad, esfuerzo, ponerse en los zapatos del otro", enumeró Véliz.







