22 Marzo 2010 Seguir en 
WASHINGTON.- Decenas de miles de manifestantes se reunieron ayer en la capital estadounidense para exigir una reforma de la Ley de Inmigración, que contemple la defensa de los derechos de los trabajadores extranjeros. Sin embargo, sus voces fueron acalladas por el triunfo de los demócratas en una histórica votación sobre el sistema de salud.
Con carteles que decían "Justicia y dignidad para todos los inmigrantes estadounidenses" y "Sólo queremos trabajar", los activistas ocuparon cinco cuadras del National Mall. Algunos manifestantes vestían camisetas que decían "Nuestro viaje como inmigrantes es un viaje por los derechos humanos".
La representante demócrata de Nueva York en el Congreso, Nydia Velazquez, que se plegó a la protesta, señaló: "cada día sin reforma es un día en que 12 millones de inmigrantes, que trabajan duro, deben vivir bajo el temor por su situación".
Velazquez, que encabeza el Grupo Parlamentario Hispano, llamó al Congreso y al presidente Barak Obama a reformar las leyes de inmigración inmediatamente. Se trata de un tema sensible en EEUU, donde unos 10,8 millones de inmigrantes ilegales viven y trabajan en la sombra y donde los latinos, el mayor grupo inmigrante, creció rápidamente en número de votantes.
Obama se benefició en 2008 por la gran asistencia latina en las urnas, impulsada por su promesa de reformar la inmigración y permitir a millones de ilegales tomar un camino hacia la ciudadanía estadounidense. (Reuters)
Con carteles que decían "Justicia y dignidad para todos los inmigrantes estadounidenses" y "Sólo queremos trabajar", los activistas ocuparon cinco cuadras del National Mall. Algunos manifestantes vestían camisetas que decían "Nuestro viaje como inmigrantes es un viaje por los derechos humanos".
La representante demócrata de Nueva York en el Congreso, Nydia Velazquez, que se plegó a la protesta, señaló: "cada día sin reforma es un día en que 12 millones de inmigrantes, que trabajan duro, deben vivir bajo el temor por su situación".
Velazquez, que encabeza el Grupo Parlamentario Hispano, llamó al Congreso y al presidente Barak Obama a reformar las leyes de inmigración inmediatamente. Se trata de un tema sensible en EEUU, donde unos 10,8 millones de inmigrantes ilegales viven y trabajan en la sombra y donde los latinos, el mayor grupo inmigrante, creció rápidamente en número de votantes.
Obama se benefició en 2008 por la gran asistencia latina en las urnas, impulsada por su promesa de reformar la inmigración y permitir a millones de ilegales tomar un camino hacia la ciudadanía estadounidense. (Reuters)







