Amaya no mira YouTube

Tucumán encabeza el ranking de videos que muestran irregularidades en Tránsito. Hay una realidad para el intendente y otra para la gente.

Federico Türpe
Por Federico Türpe 19 Marzo 2010
Si se escribe "inspectores municipales" en la opción de búsqueda de YouTube, la mitad de los resultados que arrojará el sitio de videos tiene su origen en la capital de Tucumán. Se pueden ver videos para todos los gustos: varitas coimeando, amenazando a conductores, inspectores peleando, forcejeando con motociclistas o arrojando motos sobre camionetas como si fueran bolsas de papa.
Con la mitad de la población y un tercio de los celulares con cámaras, Tucumán triplica a Córdoba en cantidad de videos filmados por la gente referidos a irregularidades en el tránsito. Y ni hablar de otras ciudades importantes como Rosario, Mendoza o Mar del Plata: "no existen" en YouTube, comparadas con Tucumán.
Es evidente que el intendente de la capital, Domingo Amaya, utiliza poco YouTube. De lo contrario jamás hubiera declarado que "entre el 95 % y el 98 %" de los inspectores "es gente honesta", como afirmó el 27 de enero pasado, luego de que LA GACETA.com mostrara otro de los tantos videos con agentes municipales recibiendo coimas.
Amaya defiende su gestión y también a su tropa -la corporación municipal-, pero al hacerlo roza el ridículo. De hecho, lejos de generar indignación, las declaraciones del intendente desataron todo tipo de bromas y durante la semana siguiente fueron el tema de conversación en las mesas de café. "Qué mala suerte que tengo, en los controles de tránsito a mí siempre me para el 5% deshonesto", fue uno de los chistes más escuchados y también posteado en los comentarios de LA GACETA.com. "Amaya confirmó que el municipio está lleno de ñoquis, porque sólo labura el 5%", fue otro de los chascarrillos más difundidos.
Bromas aparte, también a fines de enero el diario publicó un estudio del Centro de Investigación de Tendencias y Comunicación, de la Universidad Empresarial del Siglo XXI, donde se informaba, entre otros cosas, que el 61 % de los tucumanos cree que a la Municipalidad no le interesa mejorar el tránsito y que el 63 % piensa que los agentes no están lo suficientemente preparados para ejercer su labor. La respuesta del intendente fue insistir con que hay sólo un 5 % de manzanas podridas.
"Los inspectores, al igual que todas las personas que componen el tránsito, están insuficientemente capacitados. Por eso la calle es un caos. No hay preparación para exigir y nadie sabe cómo responder", opinó en ese momento Alejandro Yáñez, docente especializado en Geografía y Seguridad Vial.

Videos de prueba
El año pasado LA GACETA.com publicó cinco videos que tenían como protagonistas a empleados de Tránsito vinculados a supuestos hechos de corrupción en la vía pública. Por solicitud del propio municipio, el diario remitió copias de cuatro de estas cinco grabaciones a las autoridades municipales, cuyo fin, según explicaron los funcionarios, sería identificar y sancionar a los responsables, lo que hasta la fecha no ocurrió, según confirmó LA GACETA.
Lo mismo ya había ocurrido en 2008, con dos videos publicados que mostraban a inspectores supuestamente cobrando coimas. Copias de las dos grabaciones fueron retiradas personalmente de LA GACETA por funcionarios municipales, sin que hasta hoy se haya tomado alguna medida. Ante las distintas y reiteradas consultas periodísticas sobre el curso de las investigaciones, las respuestas de los responsables siempre fueron más o menos las mismas: "Estamos trabajando en el tema, pero es muy difícil probar los ilícitos".

Cifras que no cierran
Está claro que el intendente no utiliza YouTube, al menos no para ver los videos que suben sus propios vecinos, y que no coincide con los estudios universitarios. Pero Amaya tampoco atiende a las encuestas. Después de que el jefe de la ciudad afirmó que el 95 % de los inspectores son honestos, el 28 de enero LA GACETA les preguntó a sus lectores si habían pagado coimas por infracciones de tránsito. Más de 2.000 personas participaron de la consulta y el 60 % reconoció haber sobornado alguna vez a un inspector. No hace falta ser un experto en estadísticas para comprender que las coimas que pagó el 60 % de los conductores no pueden haber sido recibidas, todas, por sólo el 5 % de los agentes.
El video que difundió ayer LA GACETA y que luego fue reproducido por decenas de medios a nivel nacional, que mostraba cómo dos inspectores empujaban un auto hasta ubicarlo en zona de prohibido estacionar para después colocarle un cepo, todo a plena luz del día y ante un intenso tránsito vehicular y peatonal, es una prueba contundente de la impunidad con que operan los responsables del orden vial.
Amaya visita poco YouTube y parece que además camina poco el centro. De lo contrario observaría en persona cómo camiones y camionetas ingresan y egresan de comercios, obras en construcción y supermercados para hacer carga y descarga de materiales a cualquier hora del día y no en los horarios restringidos por ley. Sólo basta con hablar con comerciantes para saber que los grandes negocios tienen "permisos" para que los vehículos de carga no sean "molestados", seguramente por ese 5 % que arruina al resto.
Si cabe alguna duda, sólo basta con buscar en internet las numerosas imágenes enviadas por lectores y publicadas por el diario, donde se ven infracciones de todo tipo cometidas frente a la desatenta mirada de los agentes. Otra opción y que no requiere investigación alguna es buscar "inspectores municipales" en YouTube y se tendrá una idea de lo que ocurre en Tucumán, muy distinta a la ciudad que mira el intendente.

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