Seguirán los taxis viejos y aumentará la tarifa
Aprueban el incremento de la bajada de bandera y del pulso, y permiten que los autos modelo 1997 sigan trabajando hasta fin de año. Hasta que la intendencia no la promulgue, la suba no entrará en vigencia. La norma será comunicada a Amaya el próximo lunes
19 Marzo 2010 Seguir en 
El Concejo Deliberante de la Capital, por 13 votos a favor y cuatro en contra, aprobó el proyecto de ordenanza que eleva la tarifa del servicio de taxis. La bajada de bandera pasará de $ 2 a $ 2,50, y el pulso por cada 100 metros subirá de $ 0,15 a $ 0,18. Paralelamente, los ediles dieron una prórroga hasta fin de año para el cambio de modelo de unidades cuyo uso expira en abril.
Las deliberaciones comenzaron a las 10, pero los proyectos vinculados con el servicio de autos de alquiler fueron tratados durante la tarde, tras un cuarto intermedio solicitado por el edil oficialista, José Franco.
El primero en hacer uso de la palabra fue el concejal por la Unión Cívica Radical (UCR), José Luis Avignone, quien aclaró que no estaba en contra de la suba. Sin embargo, propuso que la bajada de bandera sea llevada a $ 2,30, y que el pulso aumente a $ 0,16. "¿Cómo es posible que, desde que se implementó el Sutrappa (Sistema Unico de Transporte Público de Pasajeros), no se haya podido normalizar el servicio en lo referido al otorgamiento de licencias?", preguntó. El edil expresó que la competencia desleal, por parte de taxis truchos, impactan en el sector.
A su vez, José Costanzo (Partido Autónomo de Tucumán), argumentó que su rechazo al aumento se debe a que los usuarios aún no se repusieron de los incrementos tarifarios aprobados el año pasado. "Tenemos que esperar hasta tanto se resuelva una discusión de fondo, con una definitiva recomposición del salario de los trabajadores. Siempre pasa lo mismo: cuando se terminan las negociaciones salariales, al hacer número, los sueldos quedan muy atrás de los precios", consideró.
A su turno, Claudio Viña (Fuerza Republicana) se sumó al rechazo a la suba y expresó que los choferes de autos particulares no cumplen con las ordenanzas municipales. "Si hay violadores a las normas de tránsito, como los taxistas no hay", observó.
Desde el arco oficialista, Juan Carlos Mamaní defendió la necesidad de la suba debido al impacto de la inflación en los costos. "No sólo aumentaron los precios de los combustibles, sino también el de algunos insumos, como los neumáticos", dijo. Mamaní demandó a los taxistas que cumplan con las ordenanzas y que mejoren su aspecto. "Muchos, por ejemplo, no tienen sillas de ruedas para ayudar a subir a los discapacitados", protestó.
Finalmente, el cuerpo aprobó la suba por 13 votos contra cuatro: al rechazo se sumó Raúl Pellegrini (Coalición Cívica).
Según trascendió, la ordenanza será comunicada el lunes al despacho del intendente, Domingo Amaya, quien tiene 10 días para promulgarla. Hasta tanto, el aumento no entrará en vigencia.
Los ediles también avalaron que los taxis modelo 1997, 1998 y 1999 sigan circulando hasta el 31 de diciembre. Debían dejar de prestar servicio en abril.
Las deliberaciones comenzaron a las 10, pero los proyectos vinculados con el servicio de autos de alquiler fueron tratados durante la tarde, tras un cuarto intermedio solicitado por el edil oficialista, José Franco.
El primero en hacer uso de la palabra fue el concejal por la Unión Cívica Radical (UCR), José Luis Avignone, quien aclaró que no estaba en contra de la suba. Sin embargo, propuso que la bajada de bandera sea llevada a $ 2,30, y que el pulso aumente a $ 0,16. "¿Cómo es posible que, desde que se implementó el Sutrappa (Sistema Unico de Transporte Público de Pasajeros), no se haya podido normalizar el servicio en lo referido al otorgamiento de licencias?", preguntó. El edil expresó que la competencia desleal, por parte de taxis truchos, impactan en el sector.
A su vez, José Costanzo (Partido Autónomo de Tucumán), argumentó que su rechazo al aumento se debe a que los usuarios aún no se repusieron de los incrementos tarifarios aprobados el año pasado. "Tenemos que esperar hasta tanto se resuelva una discusión de fondo, con una definitiva recomposición del salario de los trabajadores. Siempre pasa lo mismo: cuando se terminan las negociaciones salariales, al hacer número, los sueldos quedan muy atrás de los precios", consideró.
A su turno, Claudio Viña (Fuerza Republicana) se sumó al rechazo a la suba y expresó que los choferes de autos particulares no cumplen con las ordenanzas municipales. "Si hay violadores a las normas de tránsito, como los taxistas no hay", observó.
Desde el arco oficialista, Juan Carlos Mamaní defendió la necesidad de la suba debido al impacto de la inflación en los costos. "No sólo aumentaron los precios de los combustibles, sino también el de algunos insumos, como los neumáticos", dijo. Mamaní demandó a los taxistas que cumplan con las ordenanzas y que mejoren su aspecto. "Muchos, por ejemplo, no tienen sillas de ruedas para ayudar a subir a los discapacitados", protestó.
Finalmente, el cuerpo aprobó la suba por 13 votos contra cuatro: al rechazo se sumó Raúl Pellegrini (Coalición Cívica).
Según trascendió, la ordenanza será comunicada el lunes al despacho del intendente, Domingo Amaya, quien tiene 10 días para promulgarla. Hasta tanto, el aumento no entrará en vigencia.
Los ediles también avalaron que los taxis modelo 1997, 1998 y 1999 sigan circulando hasta el 31 de diciembre. Debían dejar de prestar servicio en abril.







