18 Marzo 2010 Seguir en 
Lo ocurrido en la comisión de Transporte del Concejo Deliberante de la capital muestra que la matemática bien puede servir para determinar un aumento en el Sistema Unico de Transporte Público de Pasajeros (Sutrappa). Los ediles decidieron otorgar una suba intermedia entre los actuales valores y el incremento que pedían los propietarios. Tras la sesión de hoy, la bajada de bandera pasará a costar $ 2,50; y el pulso por cada 100 metros, $ 0,18. En términos porcentuales, andar en taxi con la nueva tarifa saldrá casi un 25% más.
Hoy, la bajada de bandera sale $ 2 y el pulso cuesta $ 0,15. Los dueños de autos pedían que el primer concepto pasara a valer $ 3 y que el segundo ascendiera a $ 0,20.
Aunque no se mostró del todo conforme, el titular de la Agrupación de Propietarios de Licencias de Taxi, Francisco Fusilieri, dijo a LA GACETA que aceptarán las nuevas cifras a cambio de que el cuerpo les conceda otros beneficios. "La predisposición de aceptar está, conociendo la situación económica del trabajador y del usuario. Pero, a cambio, queremos una prórroga para los modelos próximos a vencer y que endurezcan los controles a autos de otras jurisdicciones que trabajan aquí", afirmó.
Los ediles, en tanto, manifestaron advertencias similares a las que formularon cuando votaron la anterior suba de tarifa. "Aumentaremos el canon que pagan los propietarios, de $ 25 y de $ 45, a la suma de $ 65. Además, insistiremos con que se cumpla con las ordenanzas en lo que se refiere a que el chofer tenga la debida identificación, a que esté correctamente vestido y a que se cuente con lo necesario para garantizar la accesibilidad de los discapacitados. Queremos que el Ejecutivo (municipal) garantice esto", dijo el titular del Concejo, Ramón Santiago Cano.
Juan Carlos Mamaní (PJ) también reclamó que el sector cumpla con la normativa. "Ellos exigen pero no cumplen. No están cumpliendo con el tema de los discapacitados ni con el cambio de los modelos (de vehículos) vencidos. No puede ser que tengamos autos en desuso y que los conductores anden de ojotas, de short, dando mal aspecto", aseveró. Aclaró que esos controles están a cargo de la Municipalidad y no del Concejo.
En contra
Los ediles Claudio Viña (FR) y José Costanzo (Partido Autónomo de Tucumán) adelantaron que votarán en contra. "No es tiempo de castigar el bolsillo del ciudadano que sufre la inflación. Además, el sector no está conforme con la suba, pedían una cifra mayor. Si no quedará contento al que presta el servicio y si se golpeará el bolsillo del usuario, prefiero evitarlo", dijo Viña.
Costanzo utilizó similares argumentos para justificar su negativa: "me parece una decisión apresurada, porque los bolsillos de los trabajadores no se reponen aún del aumento del cospel ni de las tarifas del año pasado, y en este inicio de negociaciones salariales todavía no se recompuso el salario. Hasta tanto no haya una mejora de sueldos, será desafortunado hablar de subas". Además, el concejal opositor criticó a los que defienden la suba con el argumento de los usuarios de taxis cuentan con un poder adquisitivo elevado. "El taxi es usado por todos y muchas veces, en situaciones de emergencia", adelantó.
Crédito del BID
Entre los otros puntos que tratarán hoy los ediles, Cano destacó la ratificación de un crédito no reintegrable de U$S 800.000 del Banco Interamericano de Desarrollo.
"El dinero será utilizado en estudios sobre la problemática del tránsito en la capital. La intención es tratar de mejorarlo ya que, en ciertos horarios, es un caos por la cantidad de vehículos que circulan. Las conclusiones de estos análisis van a ayudar a que podamos mejorar", estimó el edil oficialista.
Hoy, la bajada de bandera sale $ 2 y el pulso cuesta $ 0,15. Los dueños de autos pedían que el primer concepto pasara a valer $ 3 y que el segundo ascendiera a $ 0,20.
Aunque no se mostró del todo conforme, el titular de la Agrupación de Propietarios de Licencias de Taxi, Francisco Fusilieri, dijo a LA GACETA que aceptarán las nuevas cifras a cambio de que el cuerpo les conceda otros beneficios. "La predisposición de aceptar está, conociendo la situación económica del trabajador y del usuario. Pero, a cambio, queremos una prórroga para los modelos próximos a vencer y que endurezcan los controles a autos de otras jurisdicciones que trabajan aquí", afirmó.
Los ediles, en tanto, manifestaron advertencias similares a las que formularon cuando votaron la anterior suba de tarifa. "Aumentaremos el canon que pagan los propietarios, de $ 25 y de $ 45, a la suma de $ 65. Además, insistiremos con que se cumpla con las ordenanzas en lo que se refiere a que el chofer tenga la debida identificación, a que esté correctamente vestido y a que se cuente con lo necesario para garantizar la accesibilidad de los discapacitados. Queremos que el Ejecutivo (municipal) garantice esto", dijo el titular del Concejo, Ramón Santiago Cano.
Juan Carlos Mamaní (PJ) también reclamó que el sector cumpla con la normativa. "Ellos exigen pero no cumplen. No están cumpliendo con el tema de los discapacitados ni con el cambio de los modelos (de vehículos) vencidos. No puede ser que tengamos autos en desuso y que los conductores anden de ojotas, de short, dando mal aspecto", aseveró. Aclaró que esos controles están a cargo de la Municipalidad y no del Concejo.
En contra
Los ediles Claudio Viña (FR) y José Costanzo (Partido Autónomo de Tucumán) adelantaron que votarán en contra. "No es tiempo de castigar el bolsillo del ciudadano que sufre la inflación. Además, el sector no está conforme con la suba, pedían una cifra mayor. Si no quedará contento al que presta el servicio y si se golpeará el bolsillo del usuario, prefiero evitarlo", dijo Viña.
Costanzo utilizó similares argumentos para justificar su negativa: "me parece una decisión apresurada, porque los bolsillos de los trabajadores no se reponen aún del aumento del cospel ni de las tarifas del año pasado, y en este inicio de negociaciones salariales todavía no se recompuso el salario. Hasta tanto no haya una mejora de sueldos, será desafortunado hablar de subas". Además, el concejal opositor criticó a los que defienden la suba con el argumento de los usuarios de taxis cuentan con un poder adquisitivo elevado. "El taxi es usado por todos y muchas veces, en situaciones de emergencia", adelantó.
Crédito del BID
Entre los otros puntos que tratarán hoy los ediles, Cano destacó la ratificación de un crédito no reintegrable de U$S 800.000 del Banco Interamericano de Desarrollo.
"El dinero será utilizado en estudios sobre la problemática del tránsito en la capital. La intención es tratar de mejorarlo ya que, en ciertos horarios, es un caos por la cantidad de vehículos que circulan. Las conclusiones de estos análisis van a ayudar a que podamos mejorar", estimó el edil oficialista.







