Ronda el fantasma de la "parapolítica" en el nuevo Congreso

La coalición gobernante obtuvo la mayoría.

SUCESOR. Juan Manuel Santos, candidato presidencial del partido de Uribe.
SUCESOR. Juan Manuel Santos, candidato presidencial del partido de Uribe.
16 Marzo 2010
BOGOTA.- Los principales partidos de la coalición gobernante de derecha en Colombia consiguieron la mayoría en el Parlamento, lo que les fortalece de cara a las presidenciales de mayo, pero les demanda una delicada trama de alianzas. El partido de la U, del ex ministro de Defensa y candidato presidencial, Juan Manuel Santos, y el Conservador fueron los más votados en las legislativas del domingo, y juntos ocuparían 51 de los 102 escaños del Senado, frente a 38 con que contaban hasta ahora. Pero aunque los dos partidos integran la misma coalición que ha acompañado al gobierno del presidente Alvaro Uribe, quien dejará el poder el 7 de agosto, una alianza para las presidenciales de mayo no resulta evidente aún.
Entre tanto, la "parapolítica", el escándalo que sacudió al actual Congreso colombiano por los nexos de varios de sus miembros con paramilitares de ultraderecha, luce un nuevo rostro con un partido que irrumpió con éxito en las elecciones parlamentarias para el período 2010-14. Los comicios eran una oportunidad para que los colombianos castigaran las prácticas corruptas. Sin embargo, no sólo fueron elegidas personas vinculadas con políticos cuestionados sino que se dispararon las denuncias por la compra de votos. La "parapolítica" fue el hecho que remeció al Congreso elegido para el período 2006-10, cuando una investigación desnudó la profunda infiltración de las bandas armadas de extrema derecha, relacionadas con el narcotráfico, en la clase política. Unos 70 congresistas fueron procesados; 30 terminaron tras las rejas y más de 20 renunciaron, en su gran mayoría de la coalición derechista que apoya a Uribe.

Descaro

El caso produjo la desaparición del partido oficialista Convergencia Ciudadana, que reapareció hace pocas semanas como Partido de Integración Nacional (PIN), con desconocidos candidatos que tienen vínculos familiares o estrecha amistad con los "parapolíticos". El PIN se ubica como la cuarta fuerza política en el Senado. Desde mucho antes de los comicios los observadores internacionales venían denunciando la compra de votos y apuntando directamente al PIN en muchos casos. La maniobra, dijeron, era abierta y descarada, al punto de que se ofrecieron pagos de entre 20.000 y 100.000 pesos (entre 10 y 52 dólares) por voto. (AFP-NA-DPA)

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