16 Marzo 2010 Seguir en 
PARIS.- El voto castigo al gobierno conservador de Nicolas Sarkozy; el fortalecimiento de la oposición de izquierda; el renacimiento de la ultraderecha y un abstencionismo récord que desacredita a la clase política fueron las notas relevantes de la primera vuelta de las regionales en Francia. Sarkozy se esforzó ayer por matizar los resultados y se mostró confiado en la segunda vuelta, el domingo, en vista de que todavía puede haber una reserva de votos entre los abstencionistas.
Según datos parciales oficiales, el partido Unión para un Movimiento Popular (UMP) del presidente obtuvo el 26,18% de los votos, lo que reduce sus posibilidades en la segunda vuelta.
Resurgimiento
El Partido Socialista (PS) y otros grupos de izquierda sumaron en conjunto más del 50% de los votos. Los socialistas cosecharon un 29,5% de los votos. Así, se convierten en la fuerza más importante y pueden contar con una mayoría en casi todas las circunscripciones. Sin embargo, dependen en gran parte del apoyo del grupo verde Europe Ecologie (12,5%). Otro dato relevante de los comicios fue el buen resultado en todo el país de la formación ultraderechista de Jean-Marie Le Pen, el Frente Nacional (FN), al que por el momento se le atribuye el 12% de los votos, sólo ligeramente por debajo de los Verdes.
Más de 44 millones de franceses estaban habilitados para elegir a 1.880 miembros de los 26 parlamentos regionales por un mandato de cuatro años. Sin embargo, como estaba previsto, más de la mitad de los electores se quedó en casa, por lo que la participación cayó al mínimo histórico del 46%. A la segunda vuelta pasan las listas que obtuvieron al menos el 10% de los votos, a las que pueden aliarse las que recibieron entre 5% y 10%.
Casi tres años después de tomar el poder, Sarkozy atraviesa una de las crisis más profundas de su carrera política. Si el una vez conocido como "Speedy Sarko" quiere un segundo mandato tendrá que realizar un duro trabajo de persuasión, según analistas. (DPA)
Según datos parciales oficiales, el partido Unión para un Movimiento Popular (UMP) del presidente obtuvo el 26,18% de los votos, lo que reduce sus posibilidades en la segunda vuelta.
Resurgimiento
El Partido Socialista (PS) y otros grupos de izquierda sumaron en conjunto más del 50% de los votos. Los socialistas cosecharon un 29,5% de los votos. Así, se convierten en la fuerza más importante y pueden contar con una mayoría en casi todas las circunscripciones. Sin embargo, dependen en gran parte del apoyo del grupo verde Europe Ecologie (12,5%). Otro dato relevante de los comicios fue el buen resultado en todo el país de la formación ultraderechista de Jean-Marie Le Pen, el Frente Nacional (FN), al que por el momento se le atribuye el 12% de los votos, sólo ligeramente por debajo de los Verdes.
Más de 44 millones de franceses estaban habilitados para elegir a 1.880 miembros de los 26 parlamentos regionales por un mandato de cuatro años. Sin embargo, como estaba previsto, más de la mitad de los electores se quedó en casa, por lo que la participación cayó al mínimo histórico del 46%. A la segunda vuelta pasan las listas que obtuvieron al menos el 10% de los votos, a las que pueden aliarse las que recibieron entre 5% y 10%.
Casi tres años después de tomar el poder, Sarkozy atraviesa una de las crisis más profundas de su carrera política. Si el una vez conocido como "Speedy Sarko" quiere un segundo mandato tendrá que realizar un duro trabajo de persuasión, según analistas. (DPA)







