15 Marzo 2010 Seguir en 
El Gobierno Nacional, entre los actos conmemorativos de este año, ha organizado la exposición denominada "Paseo del Bicentenario", para desarrollarse en Buenos Aires durante la semana del próximo 25 de mayo. Se emplazará a lo largo de la avenida 9 de Julio, entre Corrientes y Belgrano, con ingreso gratuito para todo público y habilitada en horario corrido durante las cinco jornadas que incluye. Se la publicita como un espacio representativo amplio, donde estará presente "el conjunto de todas las provincias y los países que conforman la región", como acto indicador de "la unidad de todos los argentinos". De acuerdo a la folletería difundida, constará de seis "puertas de entrada", en las que una intervención artística abordará temas referidos a la democracia, la identidad, el trabajo y la cultura, los derechos humanos, las instituciones. También, con siete "postas" con los principales puntos de desarrollo del país: se reunirán allí protagonistas de cada asunto para exponer trabajos y proyectos en foros, proyecciones y otros espacios de participación.
Pero lo que nos interesa especialmente es la inclusión, en el Paseo, de 24 "stands" correspondientes a las provincias y que están deberán equipar. Según la convocatoria, en ellos mostrarán "la identidad y los valores" de cada una. Están previstos asimismo varios escenarios provinciales, para exhibir el acontecer artístico y cultural, además de un gran patio de comidas, que expondrá la gastronomía del interior.
La ubicación de la muestra en un punto tan significativo de la Capital de la República y durante los días centrales del festejo del Bicentenario, hace fácil profetizarle una enorme repercusión. Es el caso de las provincias argentinas -incluyendo obviamente la nuestra- es una gran ocasión para difundir nuestra historia, nuestra actualidad y nuestras proyecciones para el futuro, en todos los órdenes.
Parece necesario, entonces, que Tucumán asuma con toda diligencia la tarea de organizar un "stand" verdaderamente representativo de lo que fuimos, de lo que somos y de lo que aspiramos a ser, por cierto que convocando puntualmente a todas las instituciones del medio. Tiene que constituir un centro de la más completa y actualizada información sobre nuestra provincia. Sabemos que, por la razón que fuere, en algunas exposiciones de las que participamos, no siempre se ha cuidado de organizar un espacio que tenga gran categoría, por su diseño y por su contenido. En algunas ocasiones, Tucumán ha pasado como desapercibido en esos momentos en que, justamente, debiera esforzarse por acentuar su presencia y por destacarla en el conjunto del interior argentino.
Tenemos que cuidar, nos parece, que en esta ocasión se corrijan tales omisiones. Las exposiciones son algo muy importante, en la siempre necesaria tarea de "vender" al público lo que poseemos y de exaltar nuestra potencialidad. Tucumán es mucho más que la imagen estereotipada -bellos paisajes montañosos, caña de azúcar, coloridas costumbres criollas- que muchos argentinos y extranjeros tienen de nosotros. Es preciso mostrar nuestra activa vida cultural y científica, el esfuerzo de nuestros hombres de empresa y de trabajo, nuestra decisión de nuevos progresos y nuevos logros y los instrumentos con que contamos: en fin, todo ese valioso universo que anima el conjunto de personas que reside, piensa, estudia y trabaja a 1200 kilómetros de Buenos Aires.
Debe entonces, el Estado Provincial, ocuparse como una prioridad de que la presencia de Tucumán en el "Paseo del Bicentenario" obtenga verdaderamente el impacto que merece. Esto debe correr paralelo -es ocasión para apuntarlo- con la elaboración urgente de un programa digno de festejos locales, programa que ya debiera estar fijado claramente. Estamos en la segunda mitad de marzo, y estas cosas deben prepararse con mucha anticipación.
Pero lo que nos interesa especialmente es la inclusión, en el Paseo, de 24 "stands" correspondientes a las provincias y que están deberán equipar. Según la convocatoria, en ellos mostrarán "la identidad y los valores" de cada una. Están previstos asimismo varios escenarios provinciales, para exhibir el acontecer artístico y cultural, además de un gran patio de comidas, que expondrá la gastronomía del interior.
La ubicación de la muestra en un punto tan significativo de la Capital de la República y durante los días centrales del festejo del Bicentenario, hace fácil profetizarle una enorme repercusión. Es el caso de las provincias argentinas -incluyendo obviamente la nuestra- es una gran ocasión para difundir nuestra historia, nuestra actualidad y nuestras proyecciones para el futuro, en todos los órdenes.
Parece necesario, entonces, que Tucumán asuma con toda diligencia la tarea de organizar un "stand" verdaderamente representativo de lo que fuimos, de lo que somos y de lo que aspiramos a ser, por cierto que convocando puntualmente a todas las instituciones del medio. Tiene que constituir un centro de la más completa y actualizada información sobre nuestra provincia. Sabemos que, por la razón que fuere, en algunas exposiciones de las que participamos, no siempre se ha cuidado de organizar un espacio que tenga gran categoría, por su diseño y por su contenido. En algunas ocasiones, Tucumán ha pasado como desapercibido en esos momentos en que, justamente, debiera esforzarse por acentuar su presencia y por destacarla en el conjunto del interior argentino.
Tenemos que cuidar, nos parece, que en esta ocasión se corrijan tales omisiones. Las exposiciones son algo muy importante, en la siempre necesaria tarea de "vender" al público lo que poseemos y de exaltar nuestra potencialidad. Tucumán es mucho más que la imagen estereotipada -bellos paisajes montañosos, caña de azúcar, coloridas costumbres criollas- que muchos argentinos y extranjeros tienen de nosotros. Es preciso mostrar nuestra activa vida cultural y científica, el esfuerzo de nuestros hombres de empresa y de trabajo, nuestra decisión de nuevos progresos y nuevos logros y los instrumentos con que contamos: en fin, todo ese valioso universo que anima el conjunto de personas que reside, piensa, estudia y trabaja a 1200 kilómetros de Buenos Aires.
Debe entonces, el Estado Provincial, ocuparse como una prioridad de que la presencia de Tucumán en el "Paseo del Bicentenario" obtenga verdaderamente el impacto que merece. Esto debe correr paralelo -es ocasión para apuntarlo- con la elaboración urgente de un programa digno de festejos locales, programa que ya debiera estar fijado claramente. Estamos en la segunda mitad de marzo, y estas cosas deben prepararse con mucha anticipación.






