14 Marzo 2010 Seguir en 
COCHABAMBA.- Uruguay quiere importar gas natural boliviano mediante un proyecto conjunto que involucra a la Argentina como país de paso. El presidente uruguayo José Mujica, de visita oficial en el país andino, dijo tras una reunión con su par anfitrión, Evo Morales, que para su país es "importantísimo" este emprendimiento.
En una declaración conjunta, los mandatarios se comprometieron a relanzar el pacto de integración política y económica denominado Urupabol, que incluye también a Paraguay y que tendría su motor de desarrollo en un futuro gasoducto multinacional desde el Chaco boliviano hasta las costas uruguayas. El proyecto exige ampliar un gasoducto argentino para que llegue a Uruguay.
"Tenemos que entendernos y pedir a otros componentes de la patria grande (Latinoaméricana) que nos dejen pasar el gas, así como suena; y ahí entra el problema de las buenas relaciones", remarcó el presidente uruguayo del centroizquierdista Frente Amplio.
Morales dijo estar de acuerdo con esa venta de gas a Uruguay, que implicaría volúmenes adicionales de exportación a los que ya envía a Brasil y a la Argentina. Bolivia posee la segunda reserva probable y probada de gas natural de Sudamérica, sólo detrás de Venezuela. Mujica y Morales tantearon la posibilidad de extender un ducto, desde un ramal argentino, a Uruguay, y otro a la población de Clorinda, para surtir las necesidades de Paraguay.
Por otra parte, el mandatario uruguayo formuló un contundente respaldo a las gestiones de Bolivia para que la ONU retire de la lista mundial de venenos ese arbusto. "El consumo de hoja de coca está incorporado a la cultura de los pueblos andinos. Nada tiene que ver con el uso abusivo de la drogadicción y todo ese flagelo que conocemos", insistió. Hoy regresará a Montevideo. (Reuters)
En una declaración conjunta, los mandatarios se comprometieron a relanzar el pacto de integración política y económica denominado Urupabol, que incluye también a Paraguay y que tendría su motor de desarrollo en un futuro gasoducto multinacional desde el Chaco boliviano hasta las costas uruguayas. El proyecto exige ampliar un gasoducto argentino para que llegue a Uruguay.
"Tenemos que entendernos y pedir a otros componentes de la patria grande (Latinoaméricana) que nos dejen pasar el gas, así como suena; y ahí entra el problema de las buenas relaciones", remarcó el presidente uruguayo del centroizquierdista Frente Amplio.
Morales dijo estar de acuerdo con esa venta de gas a Uruguay, que implicaría volúmenes adicionales de exportación a los que ya envía a Brasil y a la Argentina. Bolivia posee la segunda reserva probable y probada de gas natural de Sudamérica, sólo detrás de Venezuela. Mujica y Morales tantearon la posibilidad de extender un ducto, desde un ramal argentino, a Uruguay, y otro a la población de Clorinda, para surtir las necesidades de Paraguay.
Por otra parte, el mandatario uruguayo formuló un contundente respaldo a las gestiones de Bolivia para que la ONU retire de la lista mundial de venenos ese arbusto. "El consumo de hoja de coca está incorporado a la cultura de los pueblos andinos. Nada tiene que ver con el uso abusivo de la drogadicción y todo ese flagelo que conocemos", insistió. Hoy regresará a Montevideo. (Reuters)







