Los votantes colombianos renuevan el Congreso

Se teme una baja participación del electorado, debido al historial de corrupción dentro de la institución más desprestigiada del país. Se eligen 166 bancas de la Cámara de Representantes y 102 del Senado. Uribe pide concurrir a las urnas masivamente. Amenaza

IMPACTANTE. Hormigas en el Congreso, detrás de la efigie del prócer. REUTERS
IMPACTANTE. Hormigas en el Congreso, detrás de la efigie del prócer. REUTERS
14 Marzo 2010
BOGOTA.- Casi 30 millones de ciudadanos están habilitados para renovar 102 bancas en el Senado y 166 en la Cámara de Representantes de Colombia, en comicios históricamente caracterizados por la abstención, pero que en esta ocasión incidirán en las futuras alianzas políticas para la elección presidencial.

El presidente Alvaro Uribe llamó a acudir masivamente a las urnas para renovar el Congreso, la institución más desprestigiada del país. Ello explica en gran parte la probable abstención de los ciudadanos, que perciben que se mantendrán viejas irregularidades como la compra de votos, la suplantación de electores y las presiones de grupos armados ilegales para condicionar la conformación del Parlamento que entrará en funciones el 20 de julio.

Ya casi al cierre del período 2006-10, el actual Congreso, unos 70 de sus 268 miembros están manchados por el escándalo de la "parapolítica", bautizado así por sus nexos con los grupos paramilitares de ultraderecha. Unos 30 legisladores terminaron tras las rejas, y más de 20 renunciaron a sus escaños para que sus casos pasaran de la Justicia a la Fiscalía, donde consideran que tienen más campo de acción para eludir los cargos.

Infiltración

Los antecedentes de la "parapolítica" hay que buscarlos en el inicio de la administración Uribe, en 2002, cuando el entonces parlamentario Gustavo Petro, hoy candidato presidencial del partido opositor de izquierda Polo Democrático Alternativo, denunció presuntas relaciones del gobierno con los paramilitares. El proceso que siguió permitió conocer que las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), acusadas de matar no menos de 150.000 personas en las dos últimas décadas, tenían en sus manos al 35% del Congreso. La condena más severa hasta el momento afecta al ex senador Alvaro García, sentenciado a 40 años de prisión. En este caso se estableció que no sólo se benefició electoralmente con los "paras", sino que estuvo implicado en una masacre de campesinos.

El escándalo golpeó duramente a Uribe, pese a lo cual mantiene un alto nivel de popularidad entre los colombianos. Un reciente fallo de la Corte Constitucional lo inhabilitó para buscar su segunda reelección inmediata en los comicios de mayo. No obstante, los partidos y movimientos políticos de su coalición buscarán mantener la mayoría de curules en el Congreso. Una victoria de las fuerzas uribistas, lideradas por el Partido de la U, dejarían en una buena posición al ex ministro de Defensa Juan Manuel Santos para buscar alianzas y recibir un sólido respaldo para las presidenciales del 30 de mayo.

Amplio espectro

El futuro Congreso tendrá entre sus retos principales aprobar leyes económicas y sociales que mejoren la calidad de vida de los habitantes de este país con altos niveles de pobreza, desempleo y violencia en medio del conflicto interno de más de cuatro décadas. Políticos tradicionales, presentadores de televisión, modelos, actrices, deportistas y militares retirados, además de ex rehenes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) figuran entre el total de 2.476 candidatos. Pese a que se alertó sobre posibles ataques de la guerrilla, así como amenazas y presiones a candidatos en más de un 30% de los 1.102 municipios, el gobierno sólo reconoció riesgos en 59 pueblos y se activó un vasto dispositivo de Inteligencia y seguridad. (Reuters)

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