11 Marzo 2010 Seguir en 
KABUL.- El presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, y el secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates, intercambiaron duras críticas ayer durante una breve coincidencia de sus visitas a Afganistán, donde Washington tiene tropas y Teherán posee una creciente influencia.
Ahmadinejad, que llegó cuando Gates terminaba una visita de tres días, dijo en conferencia de prensa conjunta con el presidente afgano, Hamid Karzai, que las tropas occidentales y estadounidenses nunca derrotarán el terrorismo por medio de la guerra en Afganistán. Esta semana, Gates acusó a Teherán de jugar a dos puntas en el país vecino de Irán, dando su apoyo al Gobierno de Karzai e intentando al mismo tiempo minar el esfuerzo militar de Estados Unidos en la lucha contra la insurgencia talibán.
Preguntas
Gates dijo que le había comunicado esas preocupaciones a Karzai. Washington, que espera tener 100.000 soldados en Afganistán para fin de año, cree que Irán da apoyo a los rebeldes, aunque no en el mismo nivel que en Irak, otro vecino de Irán donde hay tropas estadounidense en combate. Sin embargo, la insurgencia en Afganistán es liderada por sunnitas enemigos del chiíta Irán. Teherán culpa a la intervención militar de Occidente en Afganistán de causar inestabilidad. Ahmadinejad describió la situación. "¿Por qué será que quienes dicen que quieren combatir el terrorismo nunca tienen éxito? Pienso que es porque son ellos los que están haciendo un doble juego", insinuó. "Ellos ponen a los terroristas en su camino y luego dicen que quieren combatirlos", dijo ante la prensa. Y siguió, como si interpelara a Gates: "¿Qué están haciendo aquí? Ustedes vienen desde 10.000 kilómetros, del otro lado del mundo".
Vecino influyente
Poco antes de la conferencia de prensa, guardias afganos recolectaron rápidamente botellas de agua mineral medio vacías de los periodistas. Uno explicó que intentaban evitar que alguien le lanzara botellas a Ahmadinejad. Irán tiene una amplia y creciente influencia en Afganistán, especialmente en el oeste del país, donde posee importantes lazos económicos. Millones de afganos se refugiaron en Irán durante tres décadas de guerra. Un dialecto del idioma farsi de Irán es uno de los dos idiomas estatales de Afganistán. (Reuters)
Ahmadinejad, que llegó cuando Gates terminaba una visita de tres días, dijo en conferencia de prensa conjunta con el presidente afgano, Hamid Karzai, que las tropas occidentales y estadounidenses nunca derrotarán el terrorismo por medio de la guerra en Afganistán. Esta semana, Gates acusó a Teherán de jugar a dos puntas en el país vecino de Irán, dando su apoyo al Gobierno de Karzai e intentando al mismo tiempo minar el esfuerzo militar de Estados Unidos en la lucha contra la insurgencia talibán.
Preguntas
Gates dijo que le había comunicado esas preocupaciones a Karzai. Washington, que espera tener 100.000 soldados en Afganistán para fin de año, cree que Irán da apoyo a los rebeldes, aunque no en el mismo nivel que en Irak, otro vecino de Irán donde hay tropas estadounidense en combate. Sin embargo, la insurgencia en Afganistán es liderada por sunnitas enemigos del chiíta Irán. Teherán culpa a la intervención militar de Occidente en Afganistán de causar inestabilidad. Ahmadinejad describió la situación. "¿Por qué será que quienes dicen que quieren combatir el terrorismo nunca tienen éxito? Pienso que es porque son ellos los que están haciendo un doble juego", insinuó. "Ellos ponen a los terroristas en su camino y luego dicen que quieren combatirlos", dijo ante la prensa. Y siguió, como si interpelara a Gates: "¿Qué están haciendo aquí? Ustedes vienen desde 10.000 kilómetros, del otro lado del mundo".
Vecino influyente
Poco antes de la conferencia de prensa, guardias afganos recolectaron rápidamente botellas de agua mineral medio vacías de los periodistas. Uno explicó que intentaban evitar que alguien le lanzara botellas a Ahmadinejad. Irán tiene una amplia y creciente influencia en Afganistán, especialmente en el oeste del país, donde posee importantes lazos económicos. Millones de afganos se refugiaron en Irán durante tres décadas de guerra. Un dialecto del idioma farsi de Irán es uno de los dos idiomas estatales de Afganistán. (Reuters)







