Un incidente quebró la tregua entre los médicos y el Gobierno

Una inspección sorpresa en el Hospital de Niños generó indignación entre los autoconvocados. "Nos sentimos perseguidos".

MARCHA Y ASAMBLEA. Los trabajadores del Hospital de Niños efectuaron hoy un abrazo simbólico. ARCHIVO LA GACETA
MARCHA Y ASAMBLEA. Los trabajadores del Hospital de Niños efectuaron hoy un abrazo simbólico. ARCHIVO LA GACETA
09 Marzo 2010
Trabajadores del Hospital de Niños realizaron hoy un abrazo simbólico al edificio, en repudio a una inspección sorpresa que tuvo lugar en ese centro asistencial este mediodía, según dijeron. Los profesionales de la salud consideraron a la medida como una provocación, a pocas semanas del reinicio de la discusión salarial entre el Gobierno y los autoconvocados. 
Angel González, médico del hospital, contó a LA GACETA que, alrededor de las 11, un hombre se presentó en el establecimiento, en el marco de un "control de permanencia". "Dijo que era enviado del Siprosa, pero se rehusó a mostrarnos su identificación. Preguntó por mí y por los doctores Julian Nassif y Estela Di Cola; los tres somos delegados, por lo que suponemos que se trata de una persecución", manifestó.
"No es la primera vez que vienen a inspeccionar y siempre lo hacen de modo irritativo. Lo que pasó hoy provocó indignación, por lo que pedimos una reunión con el subdirector del hospital, Oscar Hilal, al que reconocemos como única autoridad susceptible de pedir cuenta de nuestro trabajo", agregó González. 
El dirigente adelantó que el jueves que viene, a las 11, habrá una nueva marcha y abrazo simbólico alrededor del edificio. "Invitamos a todos los compañeros a acompañarnos y a denunciar esta situación ante el arzobispo Luis Villalba", declaró. 
González también se refirió a la medida según la cual el ministro de Salud, Pablo Yedlin, declaró "servicio esencial" a toda prestación que desarrollen los trabajadores de la sanidad, a partir de la cual pueden ser sancionados si efectúan un paro. 
"Es una provocación casi mafiosa, ya que las paritarias están a punto de comenzar. Con autoritarismo, sale a decir que no tenemos derechos, cuando es algo que le corresponde a todos los trabajadores del mundo", concluyó. LA GACETA ©

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