Hace unos 150 años, la princesa Isabel de Rumania escribía: "La mujer debe sufrir los dolores del parto, compartir con vosotros las penas, gobernar la casa, educar a los hijos, gozar de belleza física y ser amable en escala ilimitada. ¿Qué decíais sobre sexo débil?". Bajo el seudónimo de Carmen Sylva, esta protectora de los intelectuales daba cuenta de lo consciente que era la mujer del lugar que le cabía en la sociedad, aunque no pudiera expresarlo. La voz de las mujeres comenzó a escucharse en las fábricas. Les esperaba una larga y penosa lucha que aún hoy no alcanza a igualar los derechos del hombre y la mujer.
¿Qué más tiene que demostrar ella para que se vea que es tan capaz como el hombre? El 93% de trabajadores encuestados por el portal Trabajando.com reconoce que la mujer ha ganado terreno en el mundo laboral. Pero la Oficina Internacional del Trabajo (OIT) demuestra que en los últimos 30 años si bien las mujeres crecieron más que los hombres en el mercado laboral, lo hicieron en cargos más bajos y peor remunerados.
Paradójicamente, en el ámbito del hogar, donde se supone que ella "reina", resulta que puede morir. En la Argentina, una mujer fallece cada tres días como consecuencia de la violencia de género (Amnistía Internacional), y según la ONG Casa del Encuentro los ataques han aumentado el 11% con respecto a 2008.
Tucumán no es una isla. En 2009 el Observatorio de la Mujer atendió a 675 mujeres víctimas de violencia doméstica, 125 más que en 2008. "Con el aliciente de que el 35% se animó a realizar una denuncia judicial, lo que antes no se conseguía por el miedo que la mujer le tenía al agresor", explica Susana Noé, titular del organismo.
Una luz de esperanza se enciende en el camino frente a la próxima apertura de una Oficina de Violencia Doméstica en la Corte Suprema de Justicia de Tucumán, donde se sustanciarán cuestiones muchas veces de vida o muerte. Los abogados de las víctimas ya no necesitarán ir por los juzgados, a una mesa de entradas donde se reciben cientos de temas diferentes, como sucede hasta ahora, sino que serán recibidas por un equipo interdisciplinario, en un ámbito con mucha privacidad, donde serán escuchadas y se les brindará asesoramiento de manera personalizada; además se les facilitará el acceso a la justicia las 24 horas, los siete días de la semana.
En la sociedad, el Día de la Mujer es asimilado en un clima de reflexión, pero también de agasajos, encuentros entre amigas y mensajes por celular. Esta es una bocanada de aire fresco para una fecha cargada de realidades dolorosas. Es el reconocimiento a otros costados femeninos, como la solidaridad, el talento o la ternura.
Seguramente si alguien les preguntara qué quisieran de regalo ellas responderían: más trabajo genuino y menos planes sociales, más respeto y menos violencia, más seguridad y menos víctimas como Marita Verón y Paulina Lebbos, más inclusión en la escuela y menos chicas adolescentes pidiendo en la calle con sus hijitos en brazos.
¿Qué más tiene que demostrar ella para que se vea que es tan capaz como el hombre? El 93% de trabajadores encuestados por el portal Trabajando.com reconoce que la mujer ha ganado terreno en el mundo laboral. Pero la Oficina Internacional del Trabajo (OIT) demuestra que en los últimos 30 años si bien las mujeres crecieron más que los hombres en el mercado laboral, lo hicieron en cargos más bajos y peor remunerados.
Paradójicamente, en el ámbito del hogar, donde se supone que ella "reina", resulta que puede morir. En la Argentina, una mujer fallece cada tres días como consecuencia de la violencia de género (Amnistía Internacional), y según la ONG Casa del Encuentro los ataques han aumentado el 11% con respecto a 2008.
Tucumán no es una isla. En 2009 el Observatorio de la Mujer atendió a 675 mujeres víctimas de violencia doméstica, 125 más que en 2008. "Con el aliciente de que el 35% se animó a realizar una denuncia judicial, lo que antes no se conseguía por el miedo que la mujer le tenía al agresor", explica Susana Noé, titular del organismo.
Una luz de esperanza se enciende en el camino frente a la próxima apertura de una Oficina de Violencia Doméstica en la Corte Suprema de Justicia de Tucumán, donde se sustanciarán cuestiones muchas veces de vida o muerte. Los abogados de las víctimas ya no necesitarán ir por los juzgados, a una mesa de entradas donde se reciben cientos de temas diferentes, como sucede hasta ahora, sino que serán recibidas por un equipo interdisciplinario, en un ámbito con mucha privacidad, donde serán escuchadas y se les brindará asesoramiento de manera personalizada; además se les facilitará el acceso a la justicia las 24 horas, los siete días de la semana.
En la sociedad, el Día de la Mujer es asimilado en un clima de reflexión, pero también de agasajos, encuentros entre amigas y mensajes por celular. Esta es una bocanada de aire fresco para una fecha cargada de realidades dolorosas. Es el reconocimiento a otros costados femeninos, como la solidaridad, el talento o la ternura.
Seguramente si alguien les preguntara qué quisieran de regalo ellas responderían: más trabajo genuino y menos planes sociales, más respeto y menos violencia, más seguridad y menos víctimas como Marita Verón y Paulina Lebbos, más inclusión en la escuela y menos chicas adolescentes pidiendo en la calle con sus hijitos en brazos.






