09 Marzo 2010 Seguir en 
Xenofobia
La xenofobia es una sociopatía. El xenófobo es un sujeto resentido, que ha carecido de amor y de una instrucción adecuada en sus años de formación, de modo que vuelca su odio por el mundo en general contra algún grupo que ha sido previamente demonizado (el extranjero, el inmigrante, el "Otro", en general). El señor Molinillo dice haber recibido muchos mensajes de adhesión. No me caben dudas de que cualquier llamado al odio tribal debe tener buena acogida en una sociedad golpeada y resentida como la nuestra. Por ello, creo que el Inadi, más que emprender acciones legales contra una persona que en el fondo también es una víctima, debiera hacer conocer su opinión autorizada, en el mismo espacio utilizado para sembrar el odio. Como docente, creo que lo que necesita una sociedad enferma de intolerancia es educación científica, más que represión. Habrá quienes ya no tienen remedio, pero debemos pensar en los que aún están en formación y reciben la influencia de nuestras opiniones.
Juan Gabriel González
nuevosiglo1@gmail.com
Crisis politica
La actual situación política es mal vista por muchos argentinos. Sin embargo, en todas las democracias que funcionan bien en el mundo, el Gobierno es ejercido por un sector y controlado por otro. El que gobierna en las democracias presidencialistas es el Ejecutivo, y su gestión está sujeta al análisis, aprobación o rechazo del Parlamento. Ello no supone en manera alguna una anormalidad, muy por el contrario, así debe ser. En cualquier club de barrio manda una comisión directiva. Pero los asuntos de fondo, por ejemplo la compra o enajenación de una propiedad, deben ser aprobados por la asamblea. Cuando la asamblea es mayoritariamente opuesta a la comisión directiva, obviamente no debe buscar subterfugios (léase decreto de necesidad y urgencia) sino acordar con ella. Así de simple. Los gestos de fastidio, las cuestiones de alcoba y los insultos a los jueces nada tienen que ver con una República que se precie de ser tal.
Melitón Saldaño
Cejas de Aroca
Simoca
Prioridades
En la vida todo accionar tiene un protocolo; dicho proceso es tiempo y cuando se trata de cosas es comprensible. Distinto es el caso con los seres humanos, pues hay momentos que dicho protocolo es insoportable. Digo esto por cuanto este fin de semana un familiar falleció en un accidente aéreo aproximadamente a las 16. El proceso de investigación, análisis, pericia y todo lo que corresponda es innegable para estos casos. Mi pregunta es ¿por qué no se le da prioridad al ser humano que falleció? A tamaña desgracia para toda una familia se le agrega una absurda e insoportable espera. Digo esto por cuanto se nos entregó el cuerpo recién a las 12 del día siguiente. Sí, leyó bien, 20 horas tuvimos que esperar. La palabra no es la vivencia, por lo tanto querer describir lo que fue la espera es imposible. Los sentimientos de impotencia que uno vive durante esta larga vigilia son realmente incomprensibles y, lamentablemente a hoy, sólo queda soportarlo, pues nuestro sistema aparentemente no tiene prevista ninguna solución al respecto. Ningún accidente tiene horario, como ningún familiar se merece semejante castigo. Por ello es que apelo a este prestigioso diario con el propósito de llegar a la sensibilidad del funcionario responsable del área, a fin de que arbitre los medios necesarios para que nuestra sociedad, ante alguna desgracia, tenga un médico forense de guardia, las 24 horas, durante todo el año.
Rodolfo Emilio Castillo
rodytkd@hotmail.com
Avenida. Salta Nº 591
S.M. de Tucumán
Ejemplo
Lo más probable es que nadie conozca que dos tucumanos estuvieron muy cerca de conseguir el premio Nobel de Medicina a mediados de la década del 50. Una de las tantas historias argentinas de lo que pudo ser, pero que no fue. A fines de los 40, un novel médico tucumano en sociedad con otro experimentado paisano ponían en marcha las primeras técnicas de cateterismo cardíaco y cirugía cardíaca endovascular; introduciendo un catéter a través de la piel del cuello y siguiendo la vena yugular llegaban al corazón y operaban a ciegas la válvula tricúspide. Si, estos tucumanos fueron el doctor Pedro Cossio (clínico cardiólogo, que tomó mayor notoriedad por ser médico de Juan Domingo Perón) y el doctor Isidro B. Perianes (cirujano recién recibido, médico interno del Hospital De Clínicas de Buenos Aires). Las investigaciones no fueron bien vistas por las autoridades que decidieron no apoyar con la compra de material radiológico a los investigadores y así retrasar el estudio. Años después, uno de los premiados con el Nobel en 1956, André Cournand, le manifestaba al mismo Pedro Cossio que él no hubiese ganado dicho premio si los argentinos no hubieran dejado de trabajar. Un reconocimiento del que nadie se haría cargo. Ni culpa. Ello no fue motivo para que Cossio-Perianes se rindieran: todo lo contrario, ambos se tenían mutuo respeto y admiración. Isidro Perianes fue premiado por la Universidad de Chicago y partió a capacitarse a Estados Unidos. De regreso, junto al doctor Cossio perfeccionaron la técnicas quirúrgicas sobre la válvula tricúspide por cateterismo, toda una novedad para la época y la cirugía cardiovascular central, en especial el tratamiento quirúrgico de las enfermedades valvulares y las cardiopatías congénitas. Se puede considerar al doctor Isidro Perianes como pionero del recambio valvular (fue el primero en el mundo que hizo implantes valvulares en perros) y un adelantado en estudios de implante del corazón mecánico, problema que no pudo resolver por falta de conocimientos para el manejo de la coagulabilidad de la sangre. Este eminente médico tucumano entregó toda su vida a su pasión, la medicina, y a su constante preocupación, sus pacientes, manteniendo siempre un actitud humana. De ello pueden dar testimonio muchos tucumanos que recurrieron a él en momentos de desesperanza, encontrando siempre contención, acompañamiento y profesionalidad. A principios de 2000 comenzó a repartir sus ahorros entre instituciones de bien público, beneficiando al Colegio Lorenzo Massa, al Hospital de Clínicas de Buenos Aires, a la Asociación Protectora del Hospital del Niño Jesús; al Centro de Investigaciones Estadísticas de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNT, a quienes donó bibliotecas virtuales. Una enfermedad prolongada terminó con su vida el 4 de marzo de 2010. Sus restos serán cremados y descansarán en un mausoleo familiar en el Cementerio del Norte.
Lorenzo Marcos
lorenzomarcos49@hotmail.com
Humanismo
Con un análisis típico de los representantes de la dura noche que vivimos los argentinos ( dictadura militar 1976-1983), el señor Molinillo, que festejó el tremendo terremoto de la República de Chile que costara la vida de cientos de personas, no entiende que una cosa es pensar distinto y otra cosa es celebrar la tremenda desgracia del hermano pueblo chileno. Y es por eso que me enorgullezco de mi humanismo, pero no me puede pedir que abra mi corazón para brindar trabajo, alimentos, vivienda, seguridad y de otras cosas que carecemos ya que eso es responsabilidad del poder de turno. Justamente tengo mi mente y mi corazón abierto a una lucha constante por una vida digna, ya que como jubilado y militante de Proyecto Sur, sigo peleando para que dejen de saquear la Anses y repartir dádivas (Argentina Trabaja); crear cooperativas donde casi nadie hace nada, subsidiar a los grandes grupos económicos, hacer contratos leoninos y teñidos de corrupción con los amigos del matrimonio K. Por eso lucho por el medioambiente en contra de la minería a cielo abierto, por una vida digna para el conjunto del pueblo, etcétera. Por otra parte, doy por finalizada esta polémica, ya que con alguien como Molinillo, con su grado de intolerancia y su irracional forma de enfocar los desastres de la naturaleza, no vale la pena intercambiar palabras.
Daniel Rossini
danrossini2003@yahoo.com.ar
La xenofobia es una sociopatía. El xenófobo es un sujeto resentido, que ha carecido de amor y de una instrucción adecuada en sus años de formación, de modo que vuelca su odio por el mundo en general contra algún grupo que ha sido previamente demonizado (el extranjero, el inmigrante, el "Otro", en general). El señor Molinillo dice haber recibido muchos mensajes de adhesión. No me caben dudas de que cualquier llamado al odio tribal debe tener buena acogida en una sociedad golpeada y resentida como la nuestra. Por ello, creo que el Inadi, más que emprender acciones legales contra una persona que en el fondo también es una víctima, debiera hacer conocer su opinión autorizada, en el mismo espacio utilizado para sembrar el odio. Como docente, creo que lo que necesita una sociedad enferma de intolerancia es educación científica, más que represión. Habrá quienes ya no tienen remedio, pero debemos pensar en los que aún están en formación y reciben la influencia de nuestras opiniones.
Juan Gabriel González
nuevosiglo1@gmail.com
Crisis politica
La actual situación política es mal vista por muchos argentinos. Sin embargo, en todas las democracias que funcionan bien en el mundo, el Gobierno es ejercido por un sector y controlado por otro. El que gobierna en las democracias presidencialistas es el Ejecutivo, y su gestión está sujeta al análisis, aprobación o rechazo del Parlamento. Ello no supone en manera alguna una anormalidad, muy por el contrario, así debe ser. En cualquier club de barrio manda una comisión directiva. Pero los asuntos de fondo, por ejemplo la compra o enajenación de una propiedad, deben ser aprobados por la asamblea. Cuando la asamblea es mayoritariamente opuesta a la comisión directiva, obviamente no debe buscar subterfugios (léase decreto de necesidad y urgencia) sino acordar con ella. Así de simple. Los gestos de fastidio, las cuestiones de alcoba y los insultos a los jueces nada tienen que ver con una República que se precie de ser tal.
Melitón Saldaño
Cejas de Aroca
Simoca
Prioridades
En la vida todo accionar tiene un protocolo; dicho proceso es tiempo y cuando se trata de cosas es comprensible. Distinto es el caso con los seres humanos, pues hay momentos que dicho protocolo es insoportable. Digo esto por cuanto este fin de semana un familiar falleció en un accidente aéreo aproximadamente a las 16. El proceso de investigación, análisis, pericia y todo lo que corresponda es innegable para estos casos. Mi pregunta es ¿por qué no se le da prioridad al ser humano que falleció? A tamaña desgracia para toda una familia se le agrega una absurda e insoportable espera. Digo esto por cuanto se nos entregó el cuerpo recién a las 12 del día siguiente. Sí, leyó bien, 20 horas tuvimos que esperar. La palabra no es la vivencia, por lo tanto querer describir lo que fue la espera es imposible. Los sentimientos de impotencia que uno vive durante esta larga vigilia son realmente incomprensibles y, lamentablemente a hoy, sólo queda soportarlo, pues nuestro sistema aparentemente no tiene prevista ninguna solución al respecto. Ningún accidente tiene horario, como ningún familiar se merece semejante castigo. Por ello es que apelo a este prestigioso diario con el propósito de llegar a la sensibilidad del funcionario responsable del área, a fin de que arbitre los medios necesarios para que nuestra sociedad, ante alguna desgracia, tenga un médico forense de guardia, las 24 horas, durante todo el año.
Rodolfo Emilio Castillo
rodytkd@hotmail.com
Avenida. Salta Nº 591
S.M. de Tucumán
Ejemplo
Lo más probable es que nadie conozca que dos tucumanos estuvieron muy cerca de conseguir el premio Nobel de Medicina a mediados de la década del 50. Una de las tantas historias argentinas de lo que pudo ser, pero que no fue. A fines de los 40, un novel médico tucumano en sociedad con otro experimentado paisano ponían en marcha las primeras técnicas de cateterismo cardíaco y cirugía cardíaca endovascular; introduciendo un catéter a través de la piel del cuello y siguiendo la vena yugular llegaban al corazón y operaban a ciegas la válvula tricúspide. Si, estos tucumanos fueron el doctor Pedro Cossio (clínico cardiólogo, que tomó mayor notoriedad por ser médico de Juan Domingo Perón) y el doctor Isidro B. Perianes (cirujano recién recibido, médico interno del Hospital De Clínicas de Buenos Aires). Las investigaciones no fueron bien vistas por las autoridades que decidieron no apoyar con la compra de material radiológico a los investigadores y así retrasar el estudio. Años después, uno de los premiados con el Nobel en 1956, André Cournand, le manifestaba al mismo Pedro Cossio que él no hubiese ganado dicho premio si los argentinos no hubieran dejado de trabajar. Un reconocimiento del que nadie se haría cargo. Ni culpa. Ello no fue motivo para que Cossio-Perianes se rindieran: todo lo contrario, ambos se tenían mutuo respeto y admiración. Isidro Perianes fue premiado por la Universidad de Chicago y partió a capacitarse a Estados Unidos. De regreso, junto al doctor Cossio perfeccionaron la técnicas quirúrgicas sobre la válvula tricúspide por cateterismo, toda una novedad para la época y la cirugía cardiovascular central, en especial el tratamiento quirúrgico de las enfermedades valvulares y las cardiopatías congénitas. Se puede considerar al doctor Isidro Perianes como pionero del recambio valvular (fue el primero en el mundo que hizo implantes valvulares en perros) y un adelantado en estudios de implante del corazón mecánico, problema que no pudo resolver por falta de conocimientos para el manejo de la coagulabilidad de la sangre. Este eminente médico tucumano entregó toda su vida a su pasión, la medicina, y a su constante preocupación, sus pacientes, manteniendo siempre un actitud humana. De ello pueden dar testimonio muchos tucumanos que recurrieron a él en momentos de desesperanza, encontrando siempre contención, acompañamiento y profesionalidad. A principios de 2000 comenzó a repartir sus ahorros entre instituciones de bien público, beneficiando al Colegio Lorenzo Massa, al Hospital de Clínicas de Buenos Aires, a la Asociación Protectora del Hospital del Niño Jesús; al Centro de Investigaciones Estadísticas de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNT, a quienes donó bibliotecas virtuales. Una enfermedad prolongada terminó con su vida el 4 de marzo de 2010. Sus restos serán cremados y descansarán en un mausoleo familiar en el Cementerio del Norte.
Lorenzo Marcos
lorenzomarcos49@hotmail.com
Humanismo
Con un análisis típico de los representantes de la dura noche que vivimos los argentinos ( dictadura militar 1976-1983), el señor Molinillo, que festejó el tremendo terremoto de la República de Chile que costara la vida de cientos de personas, no entiende que una cosa es pensar distinto y otra cosa es celebrar la tremenda desgracia del hermano pueblo chileno. Y es por eso que me enorgullezco de mi humanismo, pero no me puede pedir que abra mi corazón para brindar trabajo, alimentos, vivienda, seguridad y de otras cosas que carecemos ya que eso es responsabilidad del poder de turno. Justamente tengo mi mente y mi corazón abierto a una lucha constante por una vida digna, ya que como jubilado y militante de Proyecto Sur, sigo peleando para que dejen de saquear la Anses y repartir dádivas (Argentina Trabaja); crear cooperativas donde casi nadie hace nada, subsidiar a los grandes grupos económicos, hacer contratos leoninos y teñidos de corrupción con los amigos del matrimonio K. Por eso lucho por el medioambiente en contra de la minería a cielo abierto, por una vida digna para el conjunto del pueblo, etcétera. Por otra parte, doy por finalizada esta polémica, ya que con alguien como Molinillo, con su grado de intolerancia y su irracional forma de enfocar los desastres de la naturaleza, no vale la pena intercambiar palabras.
Daniel Rossini
danrossini2003@yahoo.com.ar






